Historia Inmediata
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Chávez |
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Estimados
lectores/escritores de H-debate, me excuso por excederme en el
discurso irónico utilizado en la contestación a la profesora Luz
Varela. Las circunstancias así lo determinaron. No es mi estilo y
lo pueden corroborar en las comunicaciones enviadas a lo largo de más
de un año en el debate. Siempre me he caracterizado por un análisis
teórico y un lenguaje comedido, cuando he tenido que recurrir a la
ironía intento no referirme a personas en particular. Además,
mantengo una actividad constante en la prensa digital: Rebelión,
Aporrea, La Fogata, CEHA, Red bolivariana y, por supuesto, H-Debate.
En todos el norte ha sido debatir respetando la pluralidad de
pensamiento y la diversidad cultural. La alteridad es intrínseca a
la humanidad, a pesar de todos los intentos por negarla siempre
encuentra canales para expresarse. Lo que es inconcebible es que en
nombre de la pluralidad se niegue y descalifique a importantes
sectores de la ciudadanía venezolana. Creo que un buen porcentaje
de venezolanos que se expresan en desacuerdo con este gobierno están
en su derecho. A ellos no va la critica sino a los dirigentes que los
manipulan y a los medios de comunicación que se han transformado en
un partido político y mantienen una constante agitación propagandística,
sesgando la información y creando un clima favorable a sus
intereses. Lamento el retiro de la página web de algunos profesores
venezolanos, que al no encontrar eco a sus ideas y análisis optan
por lo más sencillo. Pienso que los que abandonan un debate es
porque no tiene la suficiente argumentación teórica para sustentar
sus planteamientos, por ello recurren a la facilidad que permite el
retiro con excusas muy vagas y con poco sustento. Particularmente
estoy en debates donde hay visiones desfavorables a mis análisis,
pero no por ello los evado con argumentos descalificativos hacia los
otros. Intento elucidar conceptualmente y exponer mis puntos de
vista, a la vez que pretendo desmontar teóricamente el discurso/análisis
de mis críticos, pero jamás abdico. Johnny Alarcón Puentes
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