Historia Inmediata
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Chávez |
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Cada vez se hace más díficil el actuar como
ciudadano e historiador en Venezuela. la dinámica tan acelerada
de acontecimientos nos obliga a incrementar en algunas ocasiones
más nuestro papel de ciudadano, que nuestro compromiso como
historiador. Sin embargo, espacios como estos nos permiten
conjugar las dos acciones. debo decir que la situación en
venezuela, adquiere cada vez características extremas. por una
parte, la oposición que carece de un proyecto que vaya más allá
del personalismo de sacar a chávez, nos esta sumiendo en una
discusión ésteril e infructuosa sobre las bases ya clásicas de
los temas de libertad, democracia, particpación. En su propuesta
subyace un grave problema, el tipo de participación que se
sostiene es esencialmente procedimiental, formal, reducida al
proceso mecánico de elección de autoridades. se extrapola
democracia y libertad, con la idea de elitismo y tecnocracia. la
oposición no tiene otra propuesta más que volver a las
condiciones históricas de la democracia consensuada, carente de
un verdadero valor ciudadano, donde lo público está mediatizado
por la acción del partido, las élites y en general por la
exclusión. ese ha sido el com,portamiento tradicional esbozado
por las élites políticas en la historia de Venezuela, de ellas
no era posible esperar más. El verdadero problema, deviene cuando
analizamos el orto lado de la arista: el chavismo. Los compañeros
militantes de la izquierda excluída del proceso político
venezolano, han perdiod el camino, en vez de construir una
propuesta integradora de una movilización popular, a través de
una real participación , han sustitutido la exclusión de
derecha, por una de izquierda. los sectores agrupados en torno al
chavismo, sobre todos los más duros, insisten en un modelo
ortodoxo de socialismo, que no condujo en su aplicación en los
casos cubano y soviético más que a la aparición de mayores
desigualdades. No podemos construir un gobierno de izquierda
basado en una falsa percepción de la articulación del colectivo.
la movilización post 11 de abril señaló una verdad
determinante: la érdida de control de los grandes aparatos
políticos sobre el accionar del ciudadano común. tanto la
oposición, como el chavismo insisten en una democracia que se
mueve sobre el principal accionar del partido y no sobre el
colectivo-pueblo, ello conduce por lo tanto a la repetición de
referentes que nos conducen a un mismo callejón: la paralización
de una oportunidad de cambio hiustórico que pudo esbozarse a
partir de 1998. Estamos perdiendo los sectores de izquierda la
oportunidad de resolver o intentar resolkver problemas como la
desigualdad, la exclkusión y la escasa participación. Los
errores del chavismo nos sienten más, pues son de amigos
devenidos de la izquierda hist´rocia venezolana. sus acciones en
muchos casos se parecen a los de los protagonistas adecos y
coppeyanos de mediados de la década de los 80 y eso es terrible.
debemos retomar el significado de una transición que conduzca a
una redefinición de la democracia, no basada en un simple
desplazamiento de unh poder político por otro, sino por el
contario basado en una reconceptualización de la idea
democrática, entendida como ampliación de los espacios de
acción colectiva,cómo pérdida de protagonismode las élites,
como multiplicación de espacios públicos y reducción de
clientelismo y burocracia. sí el chavismo no logra eso, la
historia en América latina nos ha señalado que cuando algún
gobierno de izquierda triunfa y fracasa, es sustoituido por un
nuevo gobierno de derecha más reaccionario y totalitario. Cuidado
con las experiencias en américa latina, no perdamos de vista la
significaciópn del proceso venezolano. no dejemos que los
personalismos - chavismo, adequismo, copeyanismo,- nos hagan
perder el norte que la historia la hace el hombrte como colectivo.
No podemos en nombre de la izquierda y la solidaridad ideológica
justificar un accionar errado.
Juan Romero
La Universidad del Zulia romero_juane@cantv.net
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