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Chiapas y la
escritura de la historia |
Estimados amigos: El proceso de Chiapas se ha seguido con mucha
atención en todo el mundo por muchas personas que aún creemos en que los máximos
valores y derechos humanos universales tendrían que ser el impulso sanguíneo
de nuestro mundo. Varios elementos se desprenden de toda esta
experiencia:
1) Cuando mucha gente había perdido el horizonte [
-antes situado en partidos políticos de izquierda o pensamiento liberal,
ahora con unos programas muy neoliberales que actúan sobre efectos que no
causas-] del camino a seguir por la lucha de los valores universales asumidos
en el siglo XX (libertad, justicia, política social, un mundo de todos y
para todos) la lucha "neozapatista" ha dejado pasar un halo de
luz en la oscuridad. Esa puerta abierta surgía de la voz del poeta, del drama
de la historia, de la sabiduría del pensamiento y de la demanda de justicia
social.
2) La revolución había sido hasta hoy, la lucha por la
justicia social y el impulso que desde la Revolución Francesa había podido
generar una ganancia de derechos básicos universales para la humanidad. La
tragedia del siglo XX nos vino a advertir que el progreso tenia dos
vertientes: la primera residía en salvaguardar los derechos individuales y
colectivos entorno al contrato social pero la segunda sacaba a la luz lo peor
del ser humano: el totalitarismo. Las revoluciones eran locales. Así,
ante la perspectiva global del sistema político-social-económico-cultural
en que vivimos la revolución ya no puede ser para reparar efectos sino para
cambiar estructuras, "todo debe cambiar para que todo cambie". Esa
revolución nos la han enseñado en Chiapas: La Revolución de las
Mentalidades. Sólo cambiando la conciencia general del hombre en su
desarrollo individual y colectivo puede desarrollarse la verdadera revolución.
3) Nos hallamos en el siglo XXI y los historiadores, los
antropólogos, los filósofos, en general los pensadores nos tenemos que
sentir privilegiados por hallarnos donde estamos. La historia nos ha
advertido de lo que el ser humano es capaz de ser (
Totalitarismos, Hiroshima, Santa Maria de Iquique...), la incansable
destrucción de nuestro hábitat nos ha advertido de lo que el ser humano
puede llegar a ser y la Gran Herencia legada por siglos de reflexión
intelectual (Filosofía, Poesía, Arte...) nos ha advertido cual puede ser el
mejor camino para el ser humano.
4) Chiapas es la luz.