Historia Inmediata


Colonización y perdón de España

 
Sobre mensaje No. 126 de Lázaro Díaz Fariñas:
 
En general comparto plenamente los criterios de mi paisano y colega Lázaro Díaz Fariñas sobre la necesidad de una unidad entre las fuerzas progresistas para luchar por un mundo mejor.
 
Ahora me quisiera referir a su afirmación de que el actual movimiento indigenista en América Latina es sectario. Entiendo que ese criterio debemos perfilarlo mejor. Es necesario recordar que en muchas oportunidades las luchas por la libertad de nuestros pueblos han sido capitalizadas por  líderes oportunistas que se desentendieron de sus compromisos iniciales con los indígenas que le apoyaron. Sin ir muy lejos en la historia, ahí tenemos los casos de Lucio Gutiérrez y Carlos Mesa en Ecuador y Bolivia respectivamente. En el caso de Mesa recordamos que prometió revertir la situación de miseria de los indígenas y  al recibir la banda presidencial dijo: "Si no hago un buen gobierno échenme a patadas". Sin embargo no habían transcurrido  18 meses cuando se decidió por favorecer a las transnacionales concediéndoles el 82 por ciento de la ganancia del gas y el petróleo, mientras su país se moría de hambre. El caso de Gutiérrez es bastante similar. Desde la llegada de los españoles a América el camino de la libertad está enyerbado de traidores, tal vez la primera fue La Malinche, concubina de Hernán Córtez.
 
Solo la lucha por el socialismo eliminará las grandes desigualdades que genera el capitalismo y muy en particular el orden que establece el capitalismo neoliberal.
 
En cuanto al perdón formal de los antiguos colonizadores de poco valdría si no cambiamos los mecanismos de explotación que siguen actuando. Aunque resulta molesto que todavía en América nos continuemos prestando a esos pomposos homenajes que propician las antiguas metrópolis cuando corresponde algún aniversario importante como los de comienzos o finales de su colonización en las Américas. En ese caso se encuentran las celebraciones por el 500 aniversario del "Descubrimiento" de las Américas y los 100 años del 1898, cuando España fue expulsada de sus últimas colonias en América. En esos momentos algunos colegas asumieron  esos aniversarios desde una óptica crítica pero todavía hay otros que a esta altura celebran las "hazañas" de Pizarro, Córtez,Velázquez, entre otros. Las fechas en cuestión deberían servir para someter a crítica nuestro pasado pero no para celebraciones banales que nada aportan.Me pregunto por qué desde esas antiguas metrópolis no se asignan recursos para convocar a conferencias cuando, por ejemplo, se celebra un aniversario de la muerte cruel de Tupac Amaru.

Atentamente:
 
Jorge Renato Ibarra Guitart
Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)

 

 

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