Historia Inmediata
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Cuba |
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¿50 AÑOS DE REVOLUCIÒN SOCIALISTA?
Roberto Simanca
No tendría el suscrito doce años y ya oía los
comentarios del mítico hombre de la Sierra Maestra y el
racionamiento cubano. La ideología atizada por el catolicismo
del arzobispo Domingo Roa Pérez, fustigando el ateismo comunista
de Fidel Castro; hacían de mi tìa Flor, beata al fiel, darse más
persignada que una vieja devota. Una que otra imagen de un
desembarco de cubanos en Bahía de Cochino y un barbudo tratando
de activar un misil, colocando el orbe en zozobra; era
suficiente para hacerle compañía. Seguía el tiempo y se nos
abrumaba con el éxito deportivo de la isla, el financiamiento
soviético y Castro aupando las guerrilleras en la tierra de
fuego. Aquí en Venezuela, hombres y parque militar habanero
desembarcaron en los años sesenta; después de haber sido
recibido por la naciente democracia, con toda una ovación en el
Silencio Caraqueño.
El modelo de los falsos socialistas venezolanos
era Cuba. El desencanto con viso de traición suma la
representaría el Teodoro Pekoff, quien con Checoslovaquia el
Socialismo como Problema, no impedía que su hermano fuese
principal agente comercial de la isla con Venezuela. Doble moral
de fariseo, pobreza intelectual pequeña burguesa de izquierda.
Arreciaban los tiempos, Castro había conseguido lo suyo: pasa de
primer ministro a presidente del consejo de estado, del gobierno
y del partido. La constitución del 76 impone su nepotismo; su
hermano Raúl Castro, quien desde el 58 se le designa como
Ministro de las Fuerzas Armas, ahora seria 2do. Secretario del
Partido Comunista y 1er. Vicepresidente del Consejo de Estado.
Así los hermanos en el año ochenta se les verán desempeñando
juntos tareas de defensa, interior, cultura y salud pública.
Nada gratuito que por esa década se le haga juicio y se le
decrete muerte al combatiente Ochoa, aduciendo el negocio del
narcotráfico. El barbudo no podía darle paso a las nuevas
generaciones y menos cuando sus pupilos irradiaban un liderazgo
de altura. El Chè Guevara a lo sumo pudo ascender al Ministerio
de Industria y Comercio y una que otra actuación en el Banco
Central, para irse a Bolivia y morir no como Quijote.
El ascenso de Fidel Castro demuestra todo un
maquiavelismo. En año 47 se afilia al Partido del Pueblo, en el
58 al Partido Popular Socialista; aliado con los rusos depura la
dirigencia disidente, se integra por táctica al Partido Unido de
la Revolución Socialista y en el año 65 instaura el Partido
Comunista Cubano, asumiendo la Secretaría General. En la isla
las purgas de todo tipo fueron la nota, con el expediente de que
las leyes de la revolución debían superar el Programa de
Moncada. Un hombre de la estatura de Juan Mirò Cardona
(1903-1974), debió exiliarse en los Estados Unidos en el 60, el
mismo ciudadano que se había enfrentado abiertamente a la
dictadura de Fulgencio Batista y en 59, al triunfo de la
revolución, se desempeña como primer ministro durante la
presidencia provisional de Manuel Urrutia. Pero Fidel olfateando
sus posibles contendedores hace que el Consejo de la Revolución
le envíe de embajador a España (1959); al regreso de la madre
España Mirò debe romper con el totalitarismo en ciernes y marcha
al norte. Juan Mirò no fue un simple gusano mayamero, como son
dados en calificar los supuestos puristas revolucionarios
marxistas a sus contrarios; embarcado en la fallida empresa de
bahía de Cochinos, liderándola como presidente del Consejo
Revolucionario Cubano en el exilio, destinado a convertirse en
poder ejecutivo si triunfaba el desembarco. Fracasado el intento
(abril de 1961), dimitió de su cargo, criticó la falta de ayuda
por parte de la administración de John F. Kennedy y se trasladó
a Costa Rica y después a San Juan de Puerto Rico, en cuya
universidad ocupó la cátedra de Derecho Penal. Murió en esa
ciudad.
El caso del referido político se trasladò de
manera sublimal y también violenta con los escritores. El
bárbaro barbudo llegó a la osadía hecha realidad de dividir a
aquellos en escritores interiores y emigrados. Un emigrado
interior sería Lezama Lima, el gran literato de Paradiso, quien
entre su ejercicio de abogado liberal y creador entre otros del
grupo Orígenes; cuando triunfa la Revolución Cubana desempeñó
diversos cargos relacionados con el mundo de la edición, mas no
es coincidencia que a partir 61 decida aislarse y dedicarse por
entero a su obra literaria. Su amigo del movimiento literario
creado por ellos, Severo Sarduy (1937-1993), narrador, poeta y
ensayista, en el 60 se traslada a París, ciudad en la que murió
sin haber vuelto nunca a Cuba. Les seguiría desencantado con la
revolución de Fidel Castro, el escritor Cabrera Infante, quien
muere en Londres, donde escribió obras de una extraordinaria
calidad literaria, como Tres Tristes Tigres, novela maestra de
la narrativa hispanoamericana según los críticos; además de ser
galardonado con el Premio Cervantes en 1997. Hombre de combate a
través de la pluma, por la aparición de un relato suyo en la
revista Bohemia fue encarcelado y en los años sucesivos tuvo que
firmar con un el seudónimo G. Caín.; encantado con la revolución
asumió la tarea de dirigir el Consejo Nacional de Cultura, como
editor de Revolución creó el suplemento literario Lunes, que
duró poco tiempo; mas en el 62 nombrado agregado cultural de
Cuba en Bruselas, cargo que desempeñó hasta 1965, rompe con el
régimen de Fidel Castro y terminó instalándose en Londres. El
escritor calificó su destino en Bruselas como “una especie de
Siberia”, que aceptó porque no aguantaba estar en La Habana: “no
soportaba verme convertido en un apestado, en un no persona”,
fueron sus declaraciones al respecto.
La ciudad perdida de estos tres escritores, sí,
casi siempre son los literatos quienes logran captar con más
profundidad el devenir de una sociedad; tal vez sea en síntesis
lo que trató de hacer en el guión de la película del mismo
nombre Cabrera Infante junto al actor Andy García o lo que
plasmó en su ensayo sobre las vidas apasionantes y desgarradas
de personajes de la cultura vinculados a Cuba, desde el
ajedrecista José Raúl Capablanca a escritores como Federico
García Lorca, Lezama Lima, Virgilio Piñera y Calvert Casey; éste
último (1924-1969), periodista y novelista cubano, convertido en
escritor de culto tras su muerte por la fuerza con la que
expresó en sus obras su afirmación del derecho a una vida propia
fuera de los modelos sociales estereotipados. El novelista
cubano Reinaldo Arenas (1943-1990) se exilió de Cuba a Estados
Unidos por situaciones parecidas a la Casey, su obra giró en
torno a la cultura y las raíces populares cubanas, la
homosexualidad y la crítica al castrismo. El totalitarismo
cultural se impuso sólo la diplomacia vendida por el Gabo, amigo
del barbudo, diseminando la ideología de La Casa de Ameritas;
teatro para quienes saben que una revolución sin cultura es una
prisión.
El comunismo sui generis de Fidel Castro se
reduce a un nepotismo a medias, donde se favorece una elite de
viejos supuestos héroes de la revolución, el ejército, la
dirigencia del partido, los intelectuales afectos y los
deportistas estrellas. El hombre ante el bloqueo norteamericano
ha creado todo una aparataje, en que se asocia el imperialismo
con norteamericana; de ese modo movilizando una población
ideologizada en lo práctico- concreto es el amo de Cuba. Para
ello su mercadeo fue y sigue siendo el internacionalismo con
base en el pensamiento de José Martì. La primera lección en
tierra propia, sin negar la inherencia gringa, fue su expulsión
de la Organización de Estados Americanos (OEA); sigue con el
tumulto y en el 65, por mediación de Embajada de Suiza en Cuba,
hace que emigren a tierra norteamericana de 260.000 hombres
nuevos a lo Chè Guevara, antes de que el puente aéreo se diera
por terminado de manera oficial en abril de 73.
Aislado no se detiene en tozudez, que él llama
principios revolucionario; por lo que promociona su revolución
en Venezuela, Guatemala y Bolivia, país donde el Che, que
dirigía un grupo guerrillero, fue capturado y asesinado en 67.
Su empresa contaba con la ayuda económica de la Unión Soviética
y de los países del bloque socialista. En 1972 se firma varios
pactos con la URSS que le garantizaban la asistencia financiera
soviética, el desarrollo comercial entre ambos países y la
prórroga de los pagos de la deuda cubana; además, Cuba se
convirtió en miembro del COMECON, Consejo de Ayuda Mutua
Económica.
A comienzo de la década de 70 Cuba trabaja por
apaciguar el aislamiento diplomático. En julio de 1975, durante
una reunión realizada en la capital costarricense de San José,
la OEA aprobó una resolución de libertad de acción con la que se
modificaba el embargo comercial a Cuba y otras sanciones
impuestas en 1964 por esta organización. Entiende el negocio con
los norteamericanos y da paso para que se mejoren las
relaciones, lo que le benéfica al reducirse las restricciones en
los viajes a Estados Unidos, que se hacen más flexibles y, en
septiembre de 1977, los dos países abrieron delegaciones en las
capitales respectivas.
El maquiavelo cubano trabaja en dos frentes.
Debía también atender su negocio en África. A mediados de la
década de 1960 había comenzado a llevar asesores militares
cubanos al continente africano, principalmente a Angola y
Etiopía. Castro envía militares que formaron parte de la guardia
personal de figuras como el presidente congoleño Alphonse
Massamba-Débat. Pero no fue sino hasta el 75 cuando las fuerzas
de combate cubanas entraron en plena acción en el continente,
apoyando al gobierno marxista de Angola. Luego las tropas
cubanas reforzaron al régimen marxista de Etiopía, que resultó
vencedor en su guerra contra Somalia en la región de Ogadén. En
el 80 las actividades cubanas se habían extendido hasta el
Oriente Próximo, léase Yemen del Sur. La presencia cubana en el
continente africano era la recompensa soviética a la isla: Cuba
recibía del gobierno ruso ayuda económica por valor de cerca de
3 millones de dólares diarios. En el 79 haciendo alarde de su
liderazgo hace de Cuba, sede de la VI Cumbre de la Organización
de Países No-Alineados, en la cual Fidel Castro fue elegido
presidente para los siguientes tres años.
Enviar el ejército a otros continentes era un
negocio, como también permitir la salida al exilio del nativo;
por lo que en el 80 Castro modificó temporalmente las
restricciones de salida del país y cerca de 125.000 cubanos
huyeron a Estados Unidos antes de que el flujo volviera a ser
detenido, en lo que se conoce como “éxodo del Mariel”. El
delirio guerrillero de nuevo a la carga y se da a ayudar a los
rebeldes izquierdistas de El Salvador, brinda asesorìa al
gobierno sandinista de Nicaragua y trabaja en Granada, so
pretexto de la solidaridad socialista. Éstas sus nuevas andanzas
tiene un freno en el 89, Mijaíl Gorbachov en La Habana le hace
firmar un tratado de amistad por 25 años, aunque Fidel Castro
rechazó abiertamente la aplicación de las reformas políticas y
económicas que Gorbachov había establecido en la URSS. En julio
de ese año Fidel arremete contra cuatro oficiales del Ejército,
emblemas de un nuevo liderazgo, el cual descodifico como una
amenaza a su reino y f ueron ejecutados; otros diez sentenciados
a prisión, los acusó de contrabando y tráfico de drogas.
El desplome de la URSS a principios de la década
de 1990 trajo como consecuencia que las ayudas y subsidios
comerciales del bloque soviético a Cuba llegaron a su fin y las
fuerzas soviéticas fueran gradualmente retiradas del país. Se
puso en evidencia que no hubo desarrollo económico, Cuba era un
país más subdesarrollado. Ante la debacle económica durante 1993
y 1994 se produjo la denominada “crisis de los balseros”: miles
de cubanos cruzaron el estrecho de Florida después de que fueran
levantadas las restricciones de salida; sin embargo, las
continuas limitaciones impuestas por Estados Unidos a la entrada
de ciudadanos cubanos en ese país incumplían los acuerdos
migratorios a los que se había comprometido después del “éxodo
del Mariel”. En 1996 el Congreso de Estados Unidos aprobó la ley
Helms-Burton, que profundizó en el boicot económico ya existente
al pretender penalizar a las empresas que mantuvieran relaciones
comerciales con otras (filiales o no) radicadas en la isla.!
La Unión Europea, en clara oposición, presentó
una serie de medidas aprobadas por los ministros de Asuntos
Exteriores de los países miembros para neutralizar los efectos
de esta ley. Esta normativa no ha sancionado todavía a ninguna
de las empresas que comercian con Cuba, pero sí ha disuadido a
aquellas que desean tener relaciones comerciales con la isla.
Sin auge económico, pidiendo al pueblo un período
de ajuste, decide acercarse al Vaticano, sabe que para algo
sirve la fe. En enero de 1998 el papa Juan Pablo II realizó una
histórica visita a la isla de Cuba, durante la cual se mostró a
favor de un cambio de la política de Estados Unidos hacia la
isla por “lesionar a los más necesitados”. Hasta la naturaleza
se ensañó contra la isla y en los meses de julio, septiembre y
octubre de ese año la isla caribeña se vio sacudida por una
serie de desastres naturales: así, cerca de un millón de
personas se vieron afectadas por la devastadora sequía que
afectó durante los meses estivales a las provincias del Oriente
insular (Holguín, Las Tunas, Guantánamo, Granma y Santiago de
Cuba). Buena parte de las cosechas se perdieron y la escasez de
agua potable obligó al abastecimiento de la población y de la
cabaña ganadera mediante de camiones cisterna. Poco después, el
huracán Georges alcanzó, procedente de la República Dominicana y
Haití, el territorio cubano, concretamente las ya damnificadas
provincias orientales, dejando a su paso grandes inundaciones y
destrozos, lo que provocó graves pérdidas en la economía cubana,
que vinieron a añadirse a los dañinos efectos de la prolongada
sequía.
Sin llamarla nunca apertura y reestructuración
como Gorbachov, Fidel hace de la Habana, sede de la IX Cumbre
Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en
noviembre de 1999; pero sólo acudieron a ella 21 mandatarios,
entre los que se encontraba el rey Juan Carlos I; es decir, un
marxista de mano con el monarca español que visitó la isla
mientras por diversas razones faltaron cinco presidentes
americanos (los de Chile, Argentina, Nicaragua, Costa Rica y El
Salvador). Al término de la Cumbre, los asistentes firmaron la
llamada Declaración de La Habana, que entre otras afirmaciones
instaba al gobierno estadounidense a poner fin a la aplicación
de la ley Helms-Burton. Un año antes se hace reelegir por la
Asamblea Nacional del Poder Popular como presidente de la
república; para en el 2000 firmar con su hijo venezolano, Hugo
Chávez Frías, un Acuerdo Integral de Cooperación, el cual lo
sacó a flote del hundimiento.
El 1ero. De Enero del 2009 se inicia en serio el
proyecto ahora programa Cuba-Venezuela. El ciudadano presidente
de Venezuela trae a Ramiro Valdez, tren ejecutivo de la Habana y
en el Panteón Nacional, el hombre del Por Ahora firma su alianza
eterna: La bandera de Cuba siempre será izada en el recinto
histórico de los héroes patrios de la tierra de Francisco de
Miranda. El militar Valdez aduce fuerzas misteriosas que tejen
las revoluciones de la Habana y Caracas; el barinès cree
conseguir el hilo histórico en el rompimiento de Miranda contra
España, precisamente en Cuba, como también el predomino imperial
en el comienzo del siglo 20 con el bloqueo de nuestras costas
por las potencias europeas y el dominio de Cuba por los Estados
Unidos: se va el militar de la conjura y en su erudición de
cartón observa que en el 58 y 59, en Venezuela cae la dictadura
de Pérez Jiménez y en Cuba, el Fulgencio Baptista. No podía
dejar de referir el mandatario nacional la venida de Fidel al
Silencio, barrio popular caraqueño y poco después el abucheo de
Nixon, cuando hace presencia en la ciudad de los Techos Rojos.
El idealismo histórico no podía tampoco faltar, descubre una
genética histórica en nuestros pueblos en Martì, Maceo y
Bolívar.
Mientras el presidente se explayaba en el
Panteón, tiempo después Raúl Castro a través de Cuba visión
decía: El pueblo cubano alcanzó el poder político y un individuo
no hace la historia pero hay hombres imprescindibles para la
historia; claro que ese hombre es Fidel Castro Ruz, para loas de
los cincos héroes. Pedía loas para los cinco héroes, que por
ironía de ellos sólo quedan él y su hermano; pues Camilo
Cienfuegos muere misteriosamente en un accidente aéreo; el poeta
Huber Matos lo tulleron y ya viejo le dan el exilio, en tanto el
otro mito del Chè Guevara aparentemente se va a Bolivia a morir.
El nepotismo de los Castro es un un hecho cierto; de seguro el
hijo del Comandante, el científico nuclear debe estar en la
lista de espera por el poder. El socialismo de las familias, el
populismo como arma para controlar el poder y manipular con una
historia acomodada el imaginario social de un pueblo, sin
desconocer uno que otro logro, es la síntesis de la gran mentira
de Sierra!
Maestra.
Roberto Simancas
Li. en Administración. Experto en Dirección y
Gestión Pública Local
Maracaibo, Venezuela
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