Historia Inmediata
|
Cuba |
|
Estimado colega jarolawsky he leido atentamente su
correo y me parece que usted tiene razon en algunos temas.
ciertamente la diatriba no es el mejor genero literario para
opinar de un hecho tan grave como la violacion de los ddhh en
cuba. tampoco resulta de buen tono academico el uso de algunas
expresiones, aunque el colega jarolawsky olvida -o desconoce- la
fuerza de ciertas expresiones y sobre las cuales le recomiendo
leer una y otra vez a quevedo.pasando a temas propios de nuestra
especialidad no me parece que el tono descalificatorio e ironico
que usted emplea hacia mi persona sea el más apropiado -no
pretendo juzgar sus intenciones como usted lo hace con las mias-,
pero seria conveniente que se informara -actualizara-de que sí
hay una escuela historica alemana y que esta en el siglo xx ha
contribuido de un modo importantisimo en la renovacion de la
ciencia historica y de la teoria de la historia. bastaria señalar
aqui a historiadores como koselleck y fetscher (discipulos de la
escuela de frankfurt), benz, bracher, w.mommsen, stolleis, nolte,
entre otros. tambien le recomiendo visitar la pag. web del
instituto max - planck de historia(gottingen), del instituto de
historia contemporanea de munchen, centros de investigaciones
historicas que nivel mundial, muy lejos de los autores que usted
menciona. a marx sin duda lo leo frecuentemente en aleman, pero
prefiero la edicion de sus obras completas en castellano de la
editorial progreso de moscu, que adquiri en chile en tiempos del
gobierno de allende. lo que rechazo terminante de su carta, colega
jaralowsky, por constituir una ofensa a mi condicion de
descendiente de judios sefarditas, es su imputacion sobre una
presunta admiracion de mi parte a la obra de hitler. no sr.
jaralowsky, con esto no se ironiza. sin duda por deber profesional
he leido mi lucha, cosa que presumo usted tambien ha realizado.
pero de ello no puede inferir usted lo que plantea. es mas, en
este momento estoy preparando una traduccion de las leyes de
nurenberg -aquellas con las cuales el regimen de hitler- le dio
una fundamentacion juridica al holocausto y solucion final.
enviare a usted un ejemplar de este trabajo.no presumo profundidad
ni estoy hundido. haria usted bien, colega jaralowski, en leer a
v. franckl y practicar un poco la logoterapia. sin duda el clima
de chile es benigno, pero argentina, pais que admiro sinceramente
y por ello me duele su actual condicion, en la cual usted y su
gremio tal vez tengan alguna responsabilidad en la situacion de
desesperanza y ruina que la afecta, tambien goza de una dotacion
de recursos que espero pronto la lleven de nuevo al sitial de
cultura y prosperidad que una vez alcanzo en america latina.
finalmente, reitero a usted mis terminos sobre la tirania
sanguinaria de castro. es el ultimo dictador de america y no
entiendo por que tanta delicadeza con este bandido revolucionario.
muchos un dia soñamos con la revolucion, nos emocianamos con la
internacional, pero conocimos tambien la existencia de los
gulag.la frustracion y el desengaño fue grande. lea a usted
colega los escritos autobiograficos de sabato -antes del fin - y
de popper -la leccion del siglo- ambos, como usted sabra, ex
comunistas. agradezco a usted la gentileza de su correo y espero
que mantengamos el contacto. un saludo cordial desde chile. para
mi la aspirina es como la coca cola, dos productos
imprescindibles. consumalos mezclados
Patricio Carvajal. Universidad Marítima de Chile. Viña del
Mar. CHILE
++++
estimado carlos: reitero las excusas por el uso de
algunas expresiones no muy académicas, pero todo depende de la
intentio lectoris. Respondo hoy al colega cubano Ibarra como ayer
respondi al colega jaralowski. Que Cuba es un sistema politico
totalitario, que se violan los derechos humanos, que na hay debido
proceso para los imputados, como lo prueba el reciente asesinato
de tres cubanos disidentes, es una cuestión obvia. Que a Fidel no
se le pueda decir unas cuantas verdades es testiminio del
servilismo idológico propio de toda tiranía. Que no pueda
criticar a las autoridades de mi país por la inconsecuencia de su
política exterior, me parece un despropósito. En la época de la
monarquía absoluta, y ciertamente en los Estados totalitarios, no
se pueden cuestionar los actos de gobierno. La revolución cubana
no me produce ni impotencia ni ira; por el contrario, participé
de su ideario y ví en Fidel y el Che una esperanza para
latinaomerica; aún me emociono con la Internacional y encuentro
algunos tópicos de la II Declaración de la Habana plenamente
vigentes, pero de ahi a aceptar sin crítica el crimen de Estado,
como historiador y persona no estoy dispuesto. Como señalé en mi
respuesta de ayer a jarolawski, usted estimado colega Ibarra, podría
reflexionar sobre las palabras de Sabato -Antes del Fin- y de
Popper - La lección del sigo XX- dos ex comunistas que conocen
muy bien la ideología. Cuba - el régimen de Fidel- como ha señalado
Fontaine (Libro negro del comunismo) sigue siendo el interminable
totalitarismo tropical. Por último, que yo critique al Gobierno
de Lagos no me implica ningún riesgo ni político ni académico,
pues no obstante sus imperfecciones, Chile es una democracia; no
estoy seguro, colega Ibarra, que usted no enfrente riesgos
considerables si critica a su gobierno. El poder estudiar en
Europa es parte de la libertad de desplazamiento que tenemos en
Chile y en los países democráticos. ¿Puede usted colega Ibarra
salir de Cuba por una temporada junto a su familia, criticar a su
gobierno y luego retornar sin peligro? Saludos atentamente a los
colegas de Hadebate. Patricio Carvajal, Chile
+++++
Estimado carlos: Sin duda analizar la situación de
Cuba despierta todo tipo mde pasiones. Reitero ahora mis excusas a
la colega argentina sra. Irma Antognazzi, por algunos improperios,
que en todo caso no son lo esencial de mi reflexión. No responderé
a las imputaciones personales como aquella que debo tener mis
necesidades satisfechas. No ha sido siempre así.Y si lo es ahora,
es por mérito profesional y no por favor de partido alguno,
iglesia u otra institución a las cuales no pertenezco y en las
que no creo. En relación a los histriadores que menciona - Bloch,
Carr. Fontana- los conozco y los he leido detenidamente en mis años
universitarios en Chile, pero su metodologia ha sido parcialmente
superada por la investigación histórica actual. De la Escuerla
francesa me parecen más sugerentes: Chaunu, Braudel, Furet,etc.
El mismo Wallerstein es un buen ejemplo de teoría y metodología.
De la escuela alemana recomiendo a la colega argentina leer
detenidamente los trabajos de Koselleck, Fetscher, Durchhardt,
Nolte. Además visitar las páginas web del Insttituto de Historia
Max - Planck de Gottingen, probablemente uno de los centros de
investigación más importantes del mundo en Historia y Moderna y
Contemporánea, que son las areas de mi especialidad. Para el caso
del estudio de la democracia, que usted me recomienda, yo por mi
parte le recomiendo leer los trabajos de los miembros de la
Cambridge School, en especial a J. Dunn. Me duele la situación de
los pueblos marginados de la historia, pero no estoy dispuesto a
aceptar como solución el totalitarismo comunista. Recomiendo a
usted colega reflexionar sobre las palabras de Sabato - Antes del
fin- sobre el comunismo. También a K. Popper: La lección del
siglo XX. No creo colega en las historias oficiales, y en este
sentido, Videla, Castro y Pinochet y otros son de la misma
estirpe: dictadores.Olvida usted colega las guerras de agresión
realizadas en nombre del socialismo:Afganistán, Angola, la invasión
China contra Vietnam. En la historia universal siempre hay
potencias hegemónicas; la ex Urss fracasó en su intento; la
realidad hoy es incontrastable: la potencia hegemonica es USA y
como tal pone e impone su modelo en el mundo (Huntigton, Brzezinsi).
¿ No es esta la dinámica de la realciones internacionales, por
mucho que Kant en su paz perpetua (1795) y hoy Held: democracia
cosmopolita (1997) hayan intentado e intenten crear un modelo
distinto, idealista? Tengamos un debate serio, profesional. Por mi
parte planteo mi condición liberal y antiautoritaria y
comprometida con la democracia, los ddhh y la existencia de una
comunidad internacional basada en una norma unitaria. Por estas
razones no comparto el discurso, las prácticas de la dictadura de
Castro o de cualquier otra dictadura. Finalmente, lo de la
agresión USA hacia Cuba. Es parte de la paranoia del dictador
para justicar su permanencia en el poder. Recuerde colega:¡ el 20
% de los cubanos están exiliados!. atentamente, Patricio Carvajal
Universidad Viña del Mar Chile.
|