Historia Inmediata


Historia y Ecología


Estimado Carlos Barros:

La lucha que mantiene la comunidad de Esquel, provincia del Chubut, contra la pretendida instalación de una mina de oro parece inscribirse entre los actuales movimientos anti-globalización. Se pelea contra una multinacional del oro, de capitales norteamericanos y canadienses, contra el gobierno municipal, justicialista y el provincial, radical, contra la mayor parte de los medios periodísticos y la asociación de empresarios-sindicalistas de la construcción. Se pelea por la defensa del medioambiente, para que no lo destruyan a cielo abierto y lo deterioren de manera irreversible con cianuro, elemento que usarían para separar el oro de la roca una vez que millones de toneladas de ésta sean convertidas en talco.

La lucha comenzó con dos o tres grupos de ambientalistas de la comarca andina, siguió con asambleas de vecinos autoconvocados que un día de octubre votaron por unanimidad, 600 personas, el NO a la MINA; siguieron marchas multitudinarias, que llegaron a contar cerca de 7.000 personas, información difundida por los medios nacionales y por el mundo, apoyo de Greenpeace y finalmente un plebiscito arrancado al Concejo Deliberante que se realizó el 23 de marzo. Fueron 11.000 votos contra 2.560, aplastante por el NO.

Sin embargo, hoy seguimos marchando, difundiendo y haciendo asambleas porque la minera no se va, el Intendente no la echa y el gobernador la sigue defendiendo como posibilidad de desarrollo.

Somos un pueblo de 33.000 habitantes; las mineras se quieren instalar en toda la comarca andina y hacen cateos en virtud de leyes "flexibles" dadas durante el menemismo; hoy los legisladores provinciales se quieren reubicar y hablan de limitar la minería metalífera en la región. En otros tres pueblos de la comarca se han hecho consultas populares y el resultado fue otros aplastantes NO.

El día 23, a un mes del "urnazo" seguiremos marchando para que se vayan definitivamente.

Ofrecieron muchas fuentes de trabajo pero la realidad era mucho menor; hicieron paseos al emprendimiento, regalaron útiles escolares, pagaron vales en el supermercado, taxis y coimas a punteros políticos. No les sirvió. La estructura radical trabajó por el Sí, incluso funcionarios de gobierno; tampoco alcanzó. Hoy no pueden comprar en la mayor parte de los comercios, nadie los quiere; pero no se van.

La lucha continúa.
 
Jorge Oriola
Historiador y docente Esquel Pcia. del Chubut Paragonia Argentina
Vecino autoconvocado de Esquel por el NO A LA MINA