Historia Inmediata
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Europa |
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Estimado Emilio:
Aunque me encuentro inmerso en el proceso de análisis del
resultado del referéndum francés, no puedo sino apartar el
trabajo para contestar a su considerada carta.
Como veo que le preocupa conocer cuales son las claves de
nuestra divergencia, le diré que la única existente esta situada
al fondo. Ya que sus argumentos solo pueden sostenerse desde 1)
el desconocimiento, 2) la ingenuidad, 3) cierto "despotismo
ilustrado" cuyos interrogantes son meras fórmulas retóricas. En
su caso descarté de entrada los puntos 1 y 2 impropios de
alguien de su formación, y las cuestiones que usted aquí
plantea confirman su posición.
1- Si como usted manifiesta, ésta de acuerdo con que hay que
devolvernos la soberanía a los ciudadanos, presupone como lo
hago yo que los ciudadanos no la tenemos, dígame...¿Qué le hace
cuestionarse si estamos o no preparados para decidir lo que nos
conviene? ¿Quiere decir que estamos capacitados para pedir una
hipoteca de 40 millones de pesetas, pero no podemos decidir
sobre que tipo de marco político, económico y social queremos
para nosotros y para nuestros hijos? Entonces, querido Emilio
¿Para que estamos preparados? o mejor...¿Cuándo estaremos
preparados?.
2 Leo con atención como usted sitúa a los medios de comunicación
en la sociedad civil, esto esta bien para el mundo de la teoría
pero mi querido amigo, usted como yo sabemos que hace tiempo que
el cuarto poder esta dentro del poder. Usted que es doctor en
periodismo ya conoce las claves de la comunicación política y
que así como en el siglo XIX cada partido político tenía un
periódico o caricaturizándolo negramente se puede decir al
revés. En cualquier caso, más allá de esta consideración sobre
los medios de comunicación, creo que un buen ejemplo sobre el
Debate Público, lo da siempre la sociedad francesa. No me estoy
refiriendo al referéndum, sino a la actitud general de promover
-si amigo mío desde el Gobierno por muy sorprendente que le
parezca, pero también desde la Universidad, desde la Academia,
desde los medios de comunicación públicos y privados, desde los
sindicatos, partidos políticos y asociaciones de todo tipo, el
debate sobre aquellas cuestiones que son de interés nacional.
Durante los meses pasados fue la cuestión de la Constitución,
pero hace poco fue la cuestión del la Religión y los símbolos
religiosos en el ámbito público, en su momento la cuestión del
ejercito profesional o no, así podría citarle numerosos
ejemplos, que seguro usted conoce. Un dato, mientras que en
España la lista de ventas libros de no ficción era encabezado
durante la campaña del referéndum por recetarios de cocina,
libros de autoayuda y memorias, en Francia eran obras
relacionadas con la construcción europea. El Gobierno no tiene
la única responsabilidad en la ausencia de debate, pero desde
luego la tiene toda , todita, toda en la precipitación de la
convocatoria.
3. Efectivamente lo suyo hubiera sido un referéndum a escala
europea, una campaña europea y dar un paso hacia la construcción
de la opinión pública europea, lo que ocurre es que los
gobiernos se refugian en el marco del Estado-nación porque esto
les da más margen de maniobra.
4.-La afirmación de su cuarto ítem refleja a) que usted no
entiende nada de lo que yo planteo o b) una actitud infantil
para quedar como el aceite. Copio íntegramente mi afirmación:
"En un periodo de reajuste de las relaciones internacionales
como el que vivimos, la Europa que construyamos será fundamental
para el futuro de la paz y el desarrollo de las relaciones
norte-sur / Oriente -occidente. Bien, la baja participación y en
particular, el bajo porcentaje de españoles (sobre el total de
los potenciales votantes) que apoyaron el Tratado, es un
problema. Pero no de la construcción de Europa, sino sobre la
legitimidad democrática y es más, sobre las respuestas que la
democracia puede dar a los retos del futuro. Lejos de recoger
esta problemática, los lideres de los partidos mayoritarios
valoraron de forma TRIUNFALISTA el Gobierno, en clave
electoralista el PP. "
Como se puede apreciar, hago referencia en particular a la
situación española. Y al problema la baja participación supone
para la salud de nuestra democracia. ¡¡¡¡Claro que me doy cuenta
que la legitimidad es un problema de la propia construcción
europea!!!!Señor mío, ¿no ha visto como empecé mi correo?.
Afortunadamente, siempre nos quedará Francia para imitar. El 70%
de franceses que fueron a tomar su decisión anifiesta
claramente que la Guerra de la Independencia fue una de las
mayores desgracias de nuestra historia.
Bueno querido amigo, esto se alarga, así que voy a ponerle fin.
Un cordial saludo
Andrés Herrera Feligreras.
Investigador y profesor del Area de Internacional (Europa) del
Instituto
de Promoción de Estudios Sociales (Pamplona)
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