Publicado en el diario La Jornada, 3 de agosto de 2006,
http://www.jornada.unam.mx/2006/08/03/013n1pol.php
Si se perpetra un fraude "habrá crisis de Estado", dice
Red mundial de historiadores llama al conteo voto por voto
JOSE GALAN
Para los seguidores de López Obrador, la lucha por la defensa del voto continúa
La Red Académica Historia a Debate, que agrupa a cerca de 500 historiadores de
todo el mundo, manifestó su preocupación porque se respete la decisión de la
ciudadanía mexicana para elegir al próximo presidente del país, particularmente
ante la "dramática tentación" de algunos sectores de volver a perpetuar un
fraude electoral más en la historia de México, y llamó al Tribunal Electoral del
Poder Judicial de la Federación (TEPJF) a aceptar el conteo voto por voto.
Carlos Barros, presidente de la red y catedrático de historia en la Universidad
de Santiago de Compostela, España, sostuvo que si se impone el fraude electoral,
el nuevo fracaso de la transición a la democracia "sería un desastre".
En nuestro país, el capítulo de la red lo encabezan el historiador Boris
Berenzon y Georgina Calderón, de la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM), quienes han impulsado entre los miembros de la red un manifiesto
dirigido al TEPJF que será entregado en fecha próxima.
Con el título Aún nos queda la palabra, dicho manifiesto cuenta ya con
más de 300 firmas de académicos e historiadores de todo el mundo, quienes
respaldan el hecho de que la estabilidad del próximo gobierno de México debe
radicar en la certeza de haber ganado legítimamente la elección, "y que ésto se
vea reflejado en cada voto y en cada casilla".
Para Carlos Barros, la situación poselectoral por la que atraviesa nuestro país
presenta la oportunidad de verificar si, en el actual momento de "giro a la
izquierda" de los gobiernos latinoamericanos, en México se va a seguir
dificultando la posibilidad del acceso democrático de la izquierda al poder
central. "Este nuevo fracaso de la transición a la democracia sería un desastre
-dijo- no sólo para los mexicanos y su imagen exterior, sino también para el
futuro y calidad de la democracia en América".
Añadió que, desde una óptica democrática y europea, "resulta incomprensible que
resulte 'subversivo' en México demandar el recuento de los votos uno a uno. Por
lo que parece, la actual legislación electoral mexicana no garantiza que todos y
cada uno de los votos y casillas cuenten de manera directa en el resultado
final; una secuela más del régimen de partido único, suponemos".
Para los integrantes de la red a escala mundial, agregó, ha causado "mucha
impresión" la denuncia académica de mal uso de una fórmula matemática para
"situar fraudulentamente a (Felipe) Calderón por encima de (Andrés Manuel) López
Obrador la noche de los comicios. Si no lo impiden autoridades electorales
imparciales y el sentido común de los contendientes, México irá de una crisis
política a la crisis de Estado, con las implicaciones internacionales que ello
supone, incluida la quiebra en la idea democrática del progreso global",
advirtió.
Reiteró: "el problema de la democracia mexicana es que determinados poderes,
internos y externos, no soportan aún que la izquierda gane unas elecciones a la
Presidencia. Esos poderes antidemocráticos ya se manifestaron en 1988 impidiendo
la victoria electoral de Cuauhtémoc Cárdenas; hay datos que parecen indicar que
ahora se está por repetir lo mismo con López Obrador", y consideró que si se
siguen negando las vías democráticas y pacíficas para las necesarias reformas
políticas y sociales que necesita México, "volverán a primer plano los grupos
armados con el apoyo de una parte de la frustrada sociedad civil, con prácticas,
ideologías y objetivos seguramente distintos a, por ejemplo, el EZLN".