HOMO GREGARIUS
(sobre la muerte del Papa)
En otra Lista se decía que todo el asunto de la muerte del Papa a la
gente (en las conversaciones, en la calle, casi sin concentraciones)
le ha afectado muy poco, una "frialdad popular" que ha contrastado
vivamente con lo que retransmitían los medios. Que ha sido algo casi
exclusivamente mediático.
Yo tengo la misma impresión. La sociedad occidental, la más
arreligiosa de la historia, ha aparecido en los medios como si
hubieran vuelto las peregrinaciones del año Mil... Realmente, han
sido LOS MEDIOS (que no se puede olvidar que, sociopolíticamente,
son para el Sistema el principal instrumento de cohesión social,
como antes lo era la religión) los que han provocado la ficción,
hablando de algo que sólo ha existido en su propio programa
ideológico: el "duelo universal" por el Papa. Pues todo tipo de
intereses ideológicos (políticos, sociales, religiosos) hacen que al
PODER le interese amplificar esta oportunidad, como cualquier otra,
para escenificar la unidad de las masas en torno a algo. A algo que
-como el Papa- no sólo no cuestiona a dicho Poder, sino que casi
todo en su mensaje lo refuerza. --- Lo resumió perfectamente un
articulista: "Asistimos una vez más al antiguo espectáculo del Poder
seducido por la Iglesia, de la Iglesia seducida por el Poder". En
definitiva, un caso ejemplar de "creación de realidad", o mejor, de
"realidad virtual" en vivo y en directo.
Pero, más allá de este permanente tergiversación y
adoctrinamiento mediáticos, el caso es que millones de personas se
pusieron casi instantáneamente en movimiento hacia Roma y hacia las
pantallas de TV... Y esto exige otra explicación añadida.
Lo del Papa ha sido una MODA brevísima, inducida por los medios, y
que no implica ningún fenómeno real subyacente. De igual modo que en
su momento tuve la impresión de que a la inmensa mayoría de los que
hicieron horas y horas de cola bajo el sol en aquella Expo sobre
Velázquez del Museo del Prado (récord de asistencia hace unos años),
no les interesaba Velázquez mucho más que cualquier otra cosa, y
acudieron por el "efecto llamada" de la insistencia mediática, tal
que ahora. La prueba es que los mejores de esos cuadros de Velázquez
están en el Prado todos los días, y sólo los visitan extranjeros...
El ser humano es un animal social, o sea: GREGARIO. Sus impulsos a
imitar lo que hace la mayoría son casi tan irrefrenables como el
sexo o el instinto de supervivencia. Ejemplos de esto los podemos
ver a todas horas: el sistemático seguimiento de las arbitrarias
modas, no sólo en vestimenta, sino en casi todos los aspectos de la
vida pública: alimentación, decoración, costumbres, tecnología,
destinos turísticos o cualquier otro sector que se escoja, incluida
la cultura y el pensamiento, están afectados por LAS MODAS, esos
movimientos hacia la novedad que, en parte, son creación colectiva,
y en parte (crecientemente) son inducidos por intereses
empresariales de producción y beneficio. Todo el sistema económico
en que vivimos está fundamentado alrededor de este impulso
primigenio: EL CONSUMO (de cosas y de ideas) imitativo e
innecesario, o viceversa.
Esto siempre ha sido así. Pero actualmente, la ubicuidad de los
medios (están en todas partes, a todas horas) y su insistencia
pueden conseguir movimientos colectivos asombrosos en apenas días de
bombardeo. Se pudo comprobar cuando la muerte de la insulsa Lady Di
(hasta entonces, sólo ensalzada por el Hola). Pero lo mismo también
se produce en casos "positivos" como las masivas -y breves-
caridades colectivas que producen el tsunami y otras catástrofes, o
apurando, incluso en la respuesta mundial a la guerra de Irak, que
ahora se nos aparece casi como otra psicosis colectiva más,
tristemente.
En fin: que lo del Papa será posiblemente tan rápido como cualquier
otra moda. Sin olvidar la intensidad de la psicología implicada en
este caso: la muerte en directo. Y la muerte del Padre escenificada,
catártica. Los ecos que la mayoría conserva de su educación
religiosa. El inigualable espectáculo que la Iglesia vaticana sabe
montar con todo ello... Sin olvidar que este hombre, Karol Woijtyla,
llevaba entre nosotros un cuarto de siglo, más que ningún otro
personaje público que podamos recordar (casi acababa de desaparecer
Franco), sin dejar de moverse y saliendo por la TV continuamente...
Todo ello, para el HOMO GREGARIUS, es irresistible y, como una
migración de cebras y ñúes, varios millones de seducidos acudieron a
la ancestral llamada biológica de sus excitados semejantes.
Esto es lo que late debajo del evento mediático
"muerte del Papa", y no por ninguna renovación religiosa o reflexión
colectiva. La materialización de la existencia no tiene por ahora,
para bien y para mal, vuelta atrás.
Saludos
Juan Blanco
Estudioso pluridisciplinar.
Madrid - España.