Historia Inmediata
|
Muerte del Papa/Habemos Papa |
|
Todo ser humano que ha impactado vidas
humanas (sobre todo a nivel mundial e incluso a nivel de
época), cuando desaparece de entre nosotros, sacude multitud
de sentimientos, como legítimamente experimenta don Alfredo
Gómez Alcorta (Licenciado en Historia,Universidad de Chile).
Filtrando los excesos mediáticos de alabanza, tanto como los
excesos de crítica extrema muchas veces gratuita, el mandato
en términos de honestidad intelectual es que cada quién en
lo individual, y en foros como el nuestro, se vaya al
balance, se vea la perspectiva inmediata y, sobre todo, las
perspectivas y escenarios a mediano y largo plazos, en
función del personaje que ha pasado.
En verdad, cristianamente, ya no es cosa de
calificativos como "Su Santidad", "El Santo Padre",
"Pontífice", "La Santa Sede" y otros excesos parecidos o
equivalentes. Espero que el próximo... papa, encamine a la
cristiandad hacia el laicado en la conducción y hacia una
democracia a la medida de una comunidad religiosa.
Simón-Pedro, San Pedro, muy posiblemente nunca estuvo en
Roma; Jesús de Nazaret no dejó representante alguno ni
pretendió dejar una religión, bendecida más bien
políticamente por un emperador romano en su momento. El
momento es para dejar de hablar de "El Sucesor de Pedro" y
menos de "El Vicario de Cristo en la Tierra (planeta)".
Ciertamente que la grey, mas no la borregada enceguecida,
requiere de dirección y de un gobierno en la figura de un
mandatario, no de un emperador absolutista. De hecho, es
momento de pensar en división independencia y balance de
poderes en las tradiciones religiosas (y conste que la
tradición del mañana es la práctica del día de hoy), en el
cristianismo y en el catolicismo en particular.
El de Karol Wojtyla, resultó ser un desempeño
realmente de polémica, un conservadurismo de verdadero
retroceso en lugar de la expansión de Vaticano 2o. Por otro
lado, se tiene la aproximación entre fe y ciencia, como en
la promoción de la academia Vaticana, con figurones talla
laureados con el Nobel y astrofísicos que podrían pasar por
copérnicos de nuestra era. También, muchas acciones que
resultaron en apaga-fuegos, como la reseña de Alfredo Gómez.
En lo personal, comparto muy en corto mi
pensamiento: creo en el mensaje del Jesús de Nazaret
histórico, Él, quien vino a decirnos lo que Dios espera de
nosotros y lo que nosotros podemos esperar de Dios,
asumiendo que hay empate técnico en eso de que existe / no
existe Dios, empate que cada quien rompe, con honestidad
intelectual responsable o sin ella. No puedo creer, ni menos
obrar, en función de un eclesio-centrismo
(¡Mucho menos en un papa-centrismo!), ni en
un cristo-centrismo. Pero sí en un Reino-centrismo como lo
postula Jesús.
Saliendo de la confesión religiosa, y
entrando en un balance más estricto, tenemos un Wojtyla, por
un lado avivando el diálogo ciencia-fe, por otro lado manda,
señalando con dedo flamígero, a la banca a cerca de 100
teólogos cuya única falta es pensar y ser coherentes con el
mensaje jesuánico; alentar la reunión de católicos, pero
bajo la supervisión del "big brother" y a la vista del "gran
garrote"; renunciar al humanismo al condenar la Teología de
la Liberación ("infectada de marxismo", ¡por favor!, hasta
Hans Küng le hace el feo a esa teología, gran contribución
de América al mundo), al fin y al cabo Wojtyla pareciera no
haber sufrido (ni Küng) el equivalente del sufrimiento de la
América entre el río Bravo y La Patagonia. Wojtyla ignora la
súplica de monseñor Romero (de San Salvador), y con dedo
flamígero le ordena estar en buenos términos con la
dictadura asesina de El Salvador; manipula para desaparecer
al comunismo, sin dar una alternativa al capitalismo salvaje
(aunque dijo reprobar este último, con esas dos palabras);
decide la vida de mujeres nobles, pero en las filas de la
borregada ciega; al penar ya no digamos ante el aborto
necesario, sino en el uso del condón, ¡y el consiguiente
disparo del VIH-sida!; se insiste en reducir a la (al)
divorciada(o) a nivel de objeto de pastoral caritativa (como
antes se señalaba al suicida, ¡y ahora que siempre no es tan
"pecador" el que comete suicidio!); al marginar a la mujer
siendo que muy posiblemente, como después Pablo, María
Magdalena fue el cerebro y la acción para que trascendiera
ese mensaje jesuánico, tan torcido en nuestros tiempos, como
actualmente se tuerce la ley en mi país. La lista es
prolija, los derechos humanos pisoteados en aras de una
política salvaje y de un "conservadurismo que camina" al
retroceso según los signos de los tiempos, y que pareciera
pretender la debacle, en vez de entender la alteridad dentro
y fuera del cristianismo, hasta entender (con respeto y
diálogo) el pluralismo religioso.
El mejor homenaje que se puede hacer a Karol
Wojtyla es la crítica honesta, coherente, mas no el mito y
la desmesura que llegue a ubicar al cristianismo, y a parte
importante de la política mundial, en escenarios cada vez
más oscuros y retrógrados.
Muy cordialmente,
Omar Kayam Villalpando Barriga
Colegio de Postgraduados en Ciencias
Agrícolas, MÉXICO
|