Respuesta al mensaje número 10 de Juan Muñoz:
Su comprensión del discurso del señor Aznar, le convierte a usted en
alguien diferente a todo el mundo que yo he podido sondear; desde su
cercanía a la historia no puedo alcanzar a comprender el intento de
justificación por su parte. Según usted la relación de España con el
mundo musulmán comienza en el año 711 y antes no había existido: ¿
No le parece señor Muñoz, una afirmación excesivamente categórica?
Me permitiría recordarle que hay constancia en documentos de
presencia, y no solo puntual, de poblaciones de religión musulmana
en España. Y me permitiría también el inciso de señalar que fueron "incluídos"
en los conflictos territoriales y sucesorios de los reyes
"españoles". A partir de ahí podemos crear el mito de la
"Reconquista" cuando queramos; subimos a Don Pelayo a las montañas,
metemos a la virgen de Covadonga por el medio y todo solventado.
Obviemos también algunos siglos de Reconquista "diesel: lenta pero
segura" hasta situarnos a las puertas de Granada con Isabel, Fernando, el cardenal Cisneros etcétera; y ya hemos expulsado a los
musulmanes: esa amenaza tan perniciosa y que tan "poca civilización"
nos aportaron. Y van pasando los siglos y nos encontramos con la
Guerra de África que usted cita y en la cual, posiblemente, no
difería tanto España de las actuales de Estados Unidos en las cuales
por cierto nos incluyó generosamente el señor Aznar; que como usted
decía en su anterior mensaje fue democráticamente elegido; y por
ende, también nos llevó de forma absolutamente democrática a la
guerra; y las millonarias manifestaciones realizadas con el "No a la
Guerra"; debieron ser organizadas, me parece deducir de sus
palabras, por mensajes de móvil saliendo todos ellos del teléfono
del señor Pérez Rubalcava. Me resulta ciertamente irónico que
concluya usted su relato de la situación en el norte de África con Abd el Krim poniendo n pie de guerra el Rif; y de ahí pasemos
inmediatamente al desembarco de Alhucemas y la pacificación del Protectorado: bonita forma de definir la situación: bombardear con armas
químicas a un enemigo netamente inferior es una gran forma de
pacificar; y fueron esos mismos pacificadores los que en 1936
procedieron a pacificar España.
Le rogaría que no hiciese afirmaciones de nuevo tan gratuitas como
las referentes a las guerras de los Balcanes: ya que en ellas han
estado presentes bastantes más temas que los puramente religiosos;
con lo cual le rogaría que dejase de hacer interpretaciones tan
burdas y simples no vaya a ser que alguien se las crea y se piense
que los musulmanes son todos unos asesinos y unos invasores
terroristas que quieren llevar a su fin a la civilización
occidental. Me permito recordarle que si algo abunda en la zona de
los Balcanes son cristianos de las más diversas adscripciones y que
todos ellos deberían ser tratados de la misma forma que los
musulmanes.
Precisamente, le
voy a dar la razón en una de sus afirmaciones - desde luego que no
en el razonamiento - respecto a que la historia es la que es y no la
que ciertos gurús de la intelectualidad de la Universidad de
Georgetown andan queriendo mostrar. Jamás se pueden esconder los
errores propios de un pais bajo la escusa de que otros países lo han
echo, lo hacen o lo harán; resulta curioso que hablando de nazismo y
de persecución no recuerde el anticipo realizado casi 5 siglos antes
en países como España por ejemplo; y con unas motivaciones que
resultaban y resultan tan extremadamente pobres como las que usted
utiliza para defender sus argumentos.
En cuanto a su idea de ver la historia en su conjunto, es realmente
factible para quien como usted tiene un enfoque tan absolutamente
reduccionista que le permite hacer un repaso total a 13 siglos de
Historia, no solo de España sino casi mundial en apenas unas pocas
líneas.
Muchas gracias por su
atención y gracias al equipo de Historia a Debate por proporcionar
un foro de discusión sobre la Historia que tantas veces nos ha sido
negado.
Muchas gracias por ello al Prof. Dr
Don Carlos Barros y todo su equipo de colaboradores.
Vicente José Camacho García
Licenciado en Historia Universidad Complutense de Madrid