Grupo Manifiesto Historia a Debate
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Deliberaciones |
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Querido Carlos: Han llegado los dos correos. Estoy en esencia de acuerdo con el manifiesto y me gusta, sobre todo, su fuerte carga social y política. Yo estoy dispuesta a firmarlo. Pienso que se enriquecería si se introdujeran unas pequeñas correcciones formales, que en realidad no son formales sino que responden a concepciones teóricas. Quitaría el masculino, que no responde al neutro universal, y utilizaría masculino y femenino: historiadores e historiadoras, alumnos y alumnas, etc. Son muy pocas palabras y a muchas nos ayudaría a sentirnos más identificadas con el texto. Asimismo, cambiaría el singular, paradigma, por el plural, paradigmas, que algunas veces se utiliza en el texto. Paradigmas es más abierto y da menos sensación de control que paradigma. El espíritu del manifiesto creo que es muy abierto, pero puede parecer en algún momento que se quiere imponer un paradigma y con el plural, paradigmas, está claro que no es así. Vuelvo a reiterarte que si vienes a Madrid por algún motivo me lo digas con tiempo para organizar algo en la Facultad. Yo hablo mucho en clase de HAD y de ti, siempre eres uno de los medievalistas que se analizan en mi curso de Tendencias historiográficas, pero sería interesante que te conocieran personalmente. Animo, que ya se que no te hace falta. Besos a
tu mujer y a tu hija y para tí. +++++++++ Querida Cristina: De acuerdo con introducir los dos géneros en la redacción, de manera moderada, para que todos/as los/las suscriptores/as presentes y futuros/as estemos de acuerdo y no caer en una redacción engorrosa... El término "paradigma" se emplea en
el Manifiesto tanto en plural como en singular, de manera
alternativa, pero no soy partidario de ponerlo SIEMPRE en singular
porque seria negar la nueva acepción kuhniana como "conjunto
de valores y creencias de una comunidad de especialistas",
definición que incluimos dos veces en el texto porque somos
conscientes de que los colegas usan la palabra desconociendo su
nueva dimensión y aplicando la vieja acepción que viene en los
diccionarios de ejemplo o modelo. Pienso que, en esto, debemos ser
pedagógicos y acercar los colegas latinos al uso más cercano a
la historia de la ciencia que se hace en el mundo anglófono como
nueva frontera o cambio radical de base de tal o cual materia o
disciplina (o sea "revolución científica"). Acabo de
buscar "new paradigm" en Altavista y salen 63.572
páginas webs, sin embargo si ponemos "nuevo paradigma"
sólo aparecen 4.282, en su mayor parte por influencia del
inglés. Además, el término "nuevos paradigmas" tiene el problema de que se puede entender tanto la posmodernidad como la vieja historia que se presenta como nueva, o las nuevas historias del siglo XX que algunos siguen considerando "nuevos paradigmas", vía que nos lleva al eclectismo (cosas diversas que se contradicen entre sí) y por lo tanto a la inoperancia (en cuanto a tendencia organizada no en cuanto a foro de debate, claro). La cuestión de fondo es el prejuicio a que te refieres, ya no sé si posmoderno o pre-moderno, que subyace en el rechazo más o menos consciente a todo paradigma, teoría, compromiso, escuela, innovación, etc, que se identifican (a veces interesadamente) con totalitarismo, dictadura, dogma, imposición y otras antiquallas..., en fin que en esto también debemos ser pedagógicos y, desde la autocrítica, tratar de no tirar el niño/a con el agua sucia de la bañera, midiendo nuestras concesiones en el lenguaje, como tu bien haces en el tema de los géneros. En la primera ocasión que se me presente cumpliré mi compromiso personal de ir a tu clase a explicar Historia a Debate. Si bien lo deseable sería que en el futuro no sólo yo hiciese ese trabajo divulgador, aunque sé que no es fácil llegar a tal identificación toda vez que estamos dispersos por universidades y países distintos y tenemos que ponernos de acuerdo por Internet: otra vez el dichoso nuevo paradigma. Un abrazo de tu viejo amigo. Carlos Barros Carlos Barros
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