En respuesta al
periodista e historiador Klemens Kaps, mensaje nº134.
Resulta muy estimulante leer los comentarios de Kpas sobre el
Manifiesto Historiográfico Historia a Debate. Y resulta
especialmente gratificante porque demuestra la capacidad de
Internet y de la propia propuesta de HaD de llegar a todas
partes, incluso a Austria, país en el que tenemos grandes amigos
y habituales colaboradores que han visitado los seminarios y
congresos de HaD en repetidas ocasiones. La reseña es clara y
crítica (como nos gusta en HaD) y muestra muy claramente que el
objetivo principal del Manifiesto está cumplido: la discusión y
el debate sobre las cuestiones más de fondo del paradigma común
de los historiadores y el logro de unos consensos mínimos (en
los que el propio Kaps también está de acuerdo) para construir
un nuevo cambio paradigmático, tan necesario para la
reformulación teórica, académica y práctica de la Historia.
Quisiera comenzar con dos inexactitudes que nos deja el texto de
Kaps. Por un lado, que el proyecto de HaD sea elitista y también
que sólo sea profesoral. Ambos apuntes son totalmente
incorrectos. No es elitista, puesto que todas las actividades de
HaD se basan en la participación, como es el caso de los
Congresos, los debates en red y también la posibilidad de firmar
el manifiesto. Y tampoco es profesoral únicamente, puesto que
todas las actividades de HaD se realizan más allá del cargo
profesional al que se pertenezca, de hecho nos reconocemos por
nuestra filiación institucional (más allá donde trabajemos, sea
Universidad o no).
En otro sentido, me gustaría incidir en otras cuestiones a las
que se refiere Kaps con el objetivo de puntualizarlas, aunque
hay que matizar antes de comenzar que el propio proyecto de
Historia a Debate, o así lo veo yo, no trata de imponer ningún
prerrequisito para nada ni se trata de un proyecto redentor
(como en numerosas ocasiones se desprende de lo escrito por Kaps),
sino de un intento de alcanzar una serie de consensos comunes y
de base para realizar, constructiva y pluralmente, una serie de
cambios que no tienen que ser entendidos en la misma dirección
ni en el mismo grado de compromiso (depende de cada uno y de sus
ideas).
a) Se sorprende Kaps a lo largo de su escrito de la continua
relación entre historia y sociedad, entre teoría y práctica o
entre investigación y experiencia vivida. Éste es uno de los
ejes direccionales de la propuesta historiográfica de Historia a
Debate, que en ningún momento ha derivado en todos esos peligros
de la participación que se señalan en el texto.
b) Existe un intento de colocar la lectura política y social por
encima de la historiográfica y teórica, cuando tienen que
guardar un cierto equilibrio. Es cierto que HaD, como muy bien
escribe Kaps, "forma parte de todos esos esfuerzos de diverso
cuño que, desde Seattle 1999, luchan por una rehabilitación de
lo social", pero como se señala en el punto XVI del Manifiesto
es un compromiso con la sociedad, con el mundo vivido y en el
que vivimos, pero no con siglas, etc. Esta característica de HaD
abre la posibilidad de pensar con varias ideas a la vez, la
historiográfica, teórica y metodológica y la práctica, factual e
histórica.
c) Derivado de lo anterior surge la tensión en la explicación de
Kaps en torno a lo objetivo y lo subjetivo. Si no se entiende lo
anterior, es difícil comprender la objetividad subjetiva, o la
ciencia con sujeto que propone HaD (Punto I del Manifiesto)
d) Se denota un cierto recelo hacia la pluralidad y consenso en
el escrito de Kaps, cuestión básica en todos los proyectos de
HaD, como se muestra en el Manifiesto.
e) Se deja entrever un cierto sesgo occidentalista en las
palabras de Kaps, desprenciando a los historiadores de todo el
mundo, puesto que su participación lo pone en relación con la
política. Historia a Debate es una comunidad transversal y
transnacional donde tampoco importa el país de origen, sino las
ideas y la competencia y solvencia científica.
f) Nos sentimos orgullosos de irritar a todos aquellos que no
crean en la pluralidad de fuentes y de enfoques
g) No existe en Historia a Debate una ciencia histórica
predefinida sino en continua construcción y que funciona en base
a consensos, los cuales se desarrollan a partir de las
diferentes luchas de la comunidad científica y su relación con
la sociedad en la que viven.
En definitiva, agradecemos los comentarios del historiador y
periodista Klemens Kaps y le emplazamos a una lectura más
detenida del manifiesto así como de los trabajos de muchos de
los firmantes del mismo. Lo ideal sería que como buen periodista
tratara de informarse bien para como buen historiador no volver
a repetir los mismos errores de lectura.
Israel Sanmartín
Editor asociado de Historia a Debate
Universidad de Santiago de Compostela
www.h-debate.com
[Nota: Puedes consultar en
nuestra
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el texto del Manifiesto de HaD en
español,
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