Grupo Manifiesto Historia a Debate
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Presentación |
Después del II Congreso HaD (1999), que marca la transformación de la red Historia a Debate en una comunidad digital, Jérôme Baschet, nos propuso la actualización colectiva de La historia que viene, que viene a ser la conclusión del I Congreso HaD (1993) redactada por su coordinador científico y abajo firmante. El 2 de junio de 2001 presentamos, en el marco de la "30th Annual Meeting of the International Society for the Comparative Study of Civilizations", organizada por Elpido Laguna en Newark (New Jersey, USA), un borrador, La propuesta historiográfica de Historia a Debate, que pasó por una serie de deliberaciones del Grupo de trabajo constituído al efecto, dentro de la red HaD, hasta desembocar en el Manifiesto historiográfico de Historia a Debate la fecha del 11 de setiembre de 2001, que señala asimismo un cambio de paradigmas en la historia mundial/global. El grupo redactor del Manifiesto es el primer grupo de trabajo que crea HaD y tendrá un carácter permantente a fin de promover y desarrollar dicho texto y seguir el debate que genere, dentro y fuera de HaD/Foro, cara a futuras revisiones, asumiendo además funciones de consulta y orientación de la red Historia a Debate, asistiendo a tal efecto al centro gestor de Santiago de Compostela (España). El Grupo Manifiesto, junto con otros colegas, constituye pues el Consejo Consultivo de HaD. Explicitando las posiciones, sobre la escritura de la
historia y el oficio de historiador, que proponemos a los historiadores
del mundo como alternativa historiográfica para el siglo XXI, Historia
a Debate busca reforzarse como movimiento historiográfico de nuevo
tipo: por su carácter global y porque entiende que aquellos colegas que
no coinciden con nuestros planteamientos fueron, son interlocutores
necesarios. HaD/Tendencia es inseparable de HaD/ Foro de debate. A
diferencia de otras corrientes, grupos, revistas y proyectos
historiográficos que en el mundo (académico) son o han sido: Historia
a Debate publica y alienta todas las opiniones discrepantes que se
manifiesten respetuosamente, incluyendo las contrarias a nuestras
propias ideas y propuestas. La mejor manera que hemos encontrado para no
caer en la creencia en "verdades absolutas" es convivir
diaramente con otros puntos de vista, sin menoscabo de la defensa y
desarrollo de un manifiesto-programa que nos sirve de guía para
nuestras actividades presenciales y digitales. Cordialmente, Carlos Barros
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