La historiografía y la historia inmediata:
la experiencia latina de Historia a Debate (1993-2006)*
Carlos Barros
Universidad de Santiago de Compostela
La vía específica
de nuestra arribada a
Desde 1999,
HaD se constituyó en comunidad digital de historiadores, registrando cerca de
tres millones de visitas en su página web (www.h-debate.com)
en español, francés e inglés. Se
mantienen diariamente dos listas de discusión: una general (HaD) sobre el
método, la historiografía y la reflexión sobre la historia con 2700 miembros, y otra (HI) sobre Historia Inmediata con 800
suscriptores. Los historiadores que
participan en estas listas de debate son originarios de 50 países de los cinco
continentes. En 2001, se elaboró y difundió un Manifiesto académico de HaD, con
18 propuestas sobre la reconstrucción global del paradigma historiográfico. Más
de 400 historiadores de 37 países se adhirieron ya a esta plataforma
historiográfica.
Podemos
clasificar en tres fases nuestro tránsito de
A) En enero
de 2000, un historiador ecuatoriano (Juan Paz y Miño) me remite y otros colegas
amigos un mensaje sobre el movimiento indio que ocupó el parlamento en Quito e hizo
caer al Presidente Mahuad. Al recibirlo, aún sabiendo que no estaba pensado
para la difusión ni entraba en ninguno de los debates que teníamos abiertos,
decidí ipso facto como coordinador de HaD abrir, a fin de seguir y discutir el desarrollo diario
de los acontecimientos en Ecuador, un nuevo tipo de debate en nuestra red,
entre historiadores y sobre cuestiones actuales de importancia histórica, titulado
espontánea y momentáneamente: "historia inmediata". Desconociendo en
ese momento cualquier uso académico reciente de esta terminología, ateniéndome en cualquier caso al significado
literal de las palabras: según el diccionario (DRAE), lo ‘inmediato’ es algo "muy
cercano”, “que sucede enseguida". Elegimos pues la titulación de “historia
inmediata” porque se trataba de analizar desde la historia académica y de modo
colectivo lo que sucedía inmediatamente, coetáneamente a los historiadores que
intercambiaban pareceres.
B) En abril
de 2002, invitado a un simposio de la Asociación
de Historia Actual (Cádiz) presentamos una ponencia con un primer balance de
nuestra experiencia de más de año, donde hablamos con más claridad sobre la trascendencia
epistemológica de
C) En julio
de 2004, organizamos el III Congreso Internacional Historia a Debate, dónde
Este coloquio
organizado por el GRHI representa, pues, una buena oportunidad para alentar la internacionalización
de esta nouvelle nouvelle histoire.
1. Es menester sustituir las viejas dependencias historiográficas
de tipo “colonial” por intercambios iguales entre historiografías nacionales y continentales, construyendo alianzas internacionales que
dejen atrás el etnocentrismo y el eurocentrismo, mentalidades académicas del
siglo XX que ya no funcionan en el siglo XXI.
2. Se impone el multilingüísmo historiográfico. Es un error
pensar que existe, o pueda existir, en pleno ascenso de una globalización inevitablemente
plural, una sola lingua franca. Nuestra experiencia como HaD es que la nueva
historiografía ha de ofrecer, si quiere facilitar un intercambio realmente global, traducciones
simultáneas o automáticas cuando menos a tres lenguas, español, inglés y francés,
sea en los congresos internacionales sea en las listas o webs de Internet.
3. Hay que trabajar en red, privilegiando el uso de Internet para difundir y practicar
esta modalidad de Faire l’histoire característica
del siglo XXI, llevando a la práctica de forma muy ampliada la vieja aspiración
del trabajo en equipo de las vanguardias historiográficas que nos precedieron.
En este marco
académico de concepciones globales y plurales, planteamos cuatro propuestas
para el debate y el consenso sobre el contenido de
1. Para hacer una verdadera Historia Inmediata, incluyendo el
presente en los temas de investigación histórica y evitar la marginación
académica (vía especialización), es preciso cambiar los paradigmas
historiográficos generales. El positivismo no nos sirve, pues ha engendrado
el mito cientifista –todavía hoy un lugar común entre muchos colegas- según el
cual son “necesarios” 50 años para escribir la historia de manera “imparcial”.
Años que han sido “reducidos”, positiva pero insuficientemente, a 30 ó 25 por la Historia
del Tiempo Presente de los ‘80 y ‘90. Incluso la escuela de Annales
decía que había que comprender el pasado por el presente y el presente para el
pasado, pero no analizar como historiadores el presente en sí mismo. El ejemplo
más clamoroso ha sido el trato académico recibido por el “testimonio” de Marc
Bloch sobre
2. Es necesario diferenciar historiográficamente
3. Es inevitable, y necesario, que
4. Hoy en día, sin la memoria social y (multi) cultural no es
posible hacer una Historia Inmediata que sea de verdad. Por supuesto,
hablamos sobre todo de la memoria activa de los "hombres" (de nuevo
el olvidado Marc Bloch) y no de la memoria pasiva de los "monumentos"
y los "lugares de memoria", que también hay estudiar pues también es
historia. En efecto, la memoria humanizada es una obligación moral (devoir de mémoire) pero también algo
inexcusable para el buen historiador que pretende hacer historia sobre temas de hoy, o antiguos de
actualidad renovada: los actores sociales son, o deben ser, los destinatarios
de nuestros trabajos y, a menudo, una parte esencial de nuestras fuentes de
investigación. A diferencia de los colegas, franceses y de otros países, que
tienden a separar historia de memoria, la
propuesta historiográfica de HaD, que recoge la opinión y la práctica de
historiadores de diversos orígenes, sobre todo en España y América Latina, es llevar
a cabo una Historia Inmediata que favorezca la recuperación de la memoria
histórica, que se apoye en la
memoria viva, tomando incluso la iniciativa desde la academia, con anterioridad
o simultáneamente a los sujetos sociales o políticos que, hoy por hoy, la
verdad sea dicha, suelen llevar la delantera a los historiadores en cuanto a puesta
al día de la memoria, una de nuestras teóricas funciones sociales. Un ejemplo positivo
a escala internacional y cercano a la vivencia española: la colaboración de
Paul Preston con
*
Traducción al español, revisada por el autor, de la ponencia presentada el 5 de
abril de 2006 en el Colloque
International “Bilan
et perspectives de l’histoire immédiate”,
organizado por el Groupe de Recherche en
Histoire Immédiate (GRHI) de la Université Toulouse-Le
Mirail, Francia.