Presentaciones


 III Congreso Internacional "Historia a Debate" y Manifiesto historiográfico

Presentación en Murcia [24/5/06]


Transcripción

Innovación historiográfica e Historia a Debate

 

Carlos Barros
Universidad de Santiago de Compostela

 

Trascripción literal de la conferencia dictada por Carlos Barros en Murcia, el 24 de mayo de 2006, durante las “Jornadas de Historiografía y Didáctica de la Historia. La Historia a Debate”, organizadas por los Centros de Profesores y Recursos de la Región de Murcia, España.

 

 

Buenos días, son efectivamente buenos días, con esta temperatura mediterránea y este clima mediterráneo maravillosos, yo no me quejo porque salí de Santiago de Compostela con un tiempo relativamente agradable.

En primer lugar agradecer a los Centros de Profesores y de Cursos de la región de  Murcia la iniciativa de esta jornada y haberme invitado particularmente para enunciar esta actividad vuestra. La verdad es que es la primera a vez que se da una iniciativa de estas características, yo recuerdo haber participado en Pontevedra en una actividad relacionada con esta experiencia en Internet, pero en un centro de profesores y recursos de pequeña escala. Es la primera vez y por lo tanto mi agradecimiento es doble a los centros, yo sé que no es fácil ponerse de acuerdo en toda la región de Murcia para organizar una actividad así, muy particularmente a Fran Colomer, que sé todo el esfuerzo que ha hecho, compañera y amiga de tareas académicas desde hace ya bastantes años, porque prácticamente ella es también una de las fundadoras de nuestro movimiento historiográfico.

Decía Filoter Tello, uno de los miembros de nuestra extensa red en un mensaje que hemos distribuido, yo creo que ayer, que nos daba ánimos porque esta actividad en Murcia es de importancia mundial, yo se la pasé a Fran Colomer antes de que la divulgáramos, y de alguna manera tiene una importancia extraordinaria, por un lado es el número 74 de las presentaciones que vamos a hacer de la Red Historia a Debate, pero lo extraordinario es que es una iniciativa que surge de la enseñanza media, y surge de una manera organizada, de una manera colectiva, hemos estado aquí hace unos diez años presentando Historia a Debate en la universidad de Murcia, y el hecho de que estemos de nuevo en Murcia por iniciativa de la enseñanza media y no de la universidad de Murcia pues es que algo nuevo está cambiando en nuestra profesión, claros síntomas que indican esta mayor participación del profesorado de enseñanza media en las actividades académicas -desgraciadamente todavía muchas veces reducidas al ámbito universitario- es algo que estamos detectando dentro y fuera de España y es algo, en mi opinión, signo de los tiempos.

Historia a Debate es un proceso inacabado que se ha iniciado hace más de un década y una de las razones de por qué es un proceso inacabado es porque la incorporación a la comunidad académica de nuevo tipo que nosotros defendemos en los profesores de enseñanza media todavía no ha terminado, probablemente es que hay muchos prejuicios por ambas partes para salvar esa distancia entre la enseñanza universitaria y la enseñanza media, y también por relevo generacional, cosa que también necesitamos para el nuevo curso de estas y otras disciplinas por supuesto en la universidad.

Realmente Historia a Debate nace después de la caída del muro de Berlín, se anunciaba ya mucho antes una crisis historiográfica, de identidad de la disciplina de historia, creo que en general de las ciencias sociales que se vio certificada por los acontecimientos de 1989-1991, dos años después, en 1993 tuvo lugar el I Congreso Internacional de Historia a Debate, un macrocongreso dedicado a la escritura de la historia, del oficio de historiador, visto desde hoy, trece años después, pienso que era una mirada un poco nostálgica, hacia atrás, donde fueron especialmente invitados los representantes de la escuela de Annales y de la escuela de historiografía marxista más importante del siglo XX que es Past and Present, allí se demostró el interés y el dinamismo de una disciplina que busca su seña de identidad después de la caída del muro de Berlín, pero al mismo tiempo el agotamiento de los focos  de renovación historiográfica del siglo XX en los que nos hemos formado los que somos historiadores, sé que vosotros sois en general de ciencias sociales, pero si no Annales sí en cuanto a influencia del marxismo habéis pasado por la misma experiencia, beneficiosa, felizmente en su momento, pero claro, estamos hablando ya de varias décadas después.

Hoy me asombra comprobar como muchos de los que participaron en el primer congreso, muy cuajado de personalidades, muy eurocéntrico para la idea que tenemos hoy de donde se deben discutir las cuestiones de nuestra disciplina, muchos de ellos se quedaron allí, sin embargo, a partir de ese congreso las incorporaciones fueron crecientes, con lo cual nos encontramos -es la segunda referencia que hago y no será la última- con las consecuencias del relevo generacional: de congreso a congreso en Historia a Debate baja de una manera permanente, constante, la edad media de  los ponentes y somos, por lo tanto, una expresión del relevo generacional al cual estamos abocados en el plazo de una década por razones biológicas y mucho más empujados por las prejubilaciones, pero en uno de los puntos del manifiesto de Historia a Debate nos planteamos si ese cambio obligado por la biología va a suponer un cambio a mejor en la evolución de nuestra disciplina, y como no lo tenemos claro estamos tratando  de entrelazar las diferentes generaciones en todas nuestras actividades, insisto, cada vez con un predominio de colegas de otras universidades, para garantizar que en el futuro no se va a perder todo el esfuerzo de renovación por el que han atravesado nuestras disciplinas a lo largo del siglo XX, paradójico pero al mismo tiempo muy fructífero, en el caso de nuestra disciplina vivimos lo que se llama la revolución historiográfica del siglo XX, y claro, uno con autocrítica y conociendo sus límites, pero no estamos dispuestos a renunciar a sus aportaciones y esperemos que los más jóvenes, si actuamos como el eslabón necesario, tampoco renuncien.

En el II Congreso Internacional de Historia a Debate celebrado en 1999 se produjeron consecuentemente algunas novedades, realmente fue una refundación de Historia a Debate y el inicio de nuestra actividad en Internet y nuestra introducción en la tendencia historiográfica internacional, primero que nos dedicamos más a mirar a nuestro alrededor, empezamos a hacer más historiografía actual, reciente, inmediata; segundo porque, no sin esfuerzo y sin dolor, nos habituamos a pensar, intentamos pensar con nuestra propia cabeza, lo cual no es poca cosas considerando el carácter dependiente de nuestras historiografías -desde el punto de vista académico- de focos de renovación que estuvieron siempre más allá de los Pirineos o más allá del Atlántico; en tercer lugar, por lo tanto, podemos decir que practicamos una especie de constructivismo historiográfico, en                          porque sé que en didáctica lo explican y lo utilizáis, precisamente en tres años –entre 1999 y 2001- realizamos una encuesta internacional sobre el estado de nuestra disciplina en todo el mundo, lo dirigimos a cincuenta mil colegas en todo el mundo, conseguimos 606 respuestas, no sonriáis porque era una encuesta muy difícil y que normalmente a la gente que sabía de estas temáticas les llevó horas, a veces días, completarlos, los resultados están expuestos ya desde hace años en la página web de HaD, fue la mayor experiencia de conseguir datos empíricos sobre dónde estábamos, sobre qué pensaban los colegas dedicados, en la mayor parte de los casos, a la enseñanza superior o bien trabajando con investigadores de centros públicos de enseñanza, eso después ha ido variando y se ha ampliado el concepto de comunidad historiográfica que nosotros aplicamos, pero en aquel momento fundamentalmente las respuestas vinieron de las universidades y de los centros públicos de investigación, sumamente interesante, no suficientemente utilizada, para entenderlo estamos como colectivo, tenemos una idea todos sobre dónde estamos              asiduamente, pero aunque la vanidad en ese sentido es una tentación constante pues los que trabajamos sobre historiografía inmediata sabemos muy bien hasta que punto nos parecemos unos a otros, los alumnos lo captan también, hemos tenido una misma formación, hemos vivido la evolución de nuestras disciplinas en cuanto a didáctica y hemos estado influidos en estos últimos años por los mismos acontecimientos históricos. También como novedad de este segundo congreso es que hemos cambiado del eurocentrismo a un marco global para nuestros debates, para nuestras reflexiones y hemos descubierto la potencia y capacidad de interrelación global de lo que en aquel momento llamábamos un eje iberoamericano, poniendo las bases de una red trasatlántica basada fundamentalmente en el español y no el inglés, lo cual ha permitido progresar extraordinariamente en los años siguientes simplemente, y por nuestro propio esfuerzo y dinamismo de nuestras disciplinas a los dos lados del Atlántico, también por la importancia que está adquiriendo en el mundo occidental después del inglés  como lengua de intercambio académico y también como lengua de uso en Internet. Por lo tanto hemos cambiado del eurocentrismo a un enfoque más global que también es un proceso inacabado porque por mucho que lo intentemos ahora mismo de los países de los cinco continentes representados en Historia a Debate hay la gran ausencia de África y en cierto sentido de Asia también.

El tercer congreso fue en el años 2004, siempre en Santiago de Compostela, y ahí hemos puesto más el acento en la mirada hacia delante, en saber que entre el siglo XX y el siglo XXI se están dando cambios muy profundos y que nosotros en vez de ir detrás de los acontecimientos históricos deberíamos, debemos, hacer un esfuerzo por ir a la par, y si es posible por delante, de los acontecimientos históricos, y la historia que se escribe al mismo nivel o por delante de la historia que vivimos. Por lo tanto nos hemos centrado bastante en la concreción de alternativas y montando un modelo de congreso que veremos de aquí al próximo que será en el año 2010 que yo aconsejo, incluso para jornadas de Historia a Debate que a veces se hace, no como estas, sino incluso con más días, por un lado potenciar trabajos sobre nuestra propia experiencia y desarrollo de nuestra plataforma historiográfica y por otro lado recoger las últimas novedades sobre historiografía internacional, siempre con un criterio de total apertura y con una idea de lo nuevo que se reduce a los últimos cinco-diez años, lo realmente nuevo, yo sé que muchas veces explicamos –yo, como muchos miembros de la red de HaD, doy una asignatura Tendencias historiográficas actuales que continuará con el plan que se está estudiando, con la reforma de Bolonia- no podemos explicar a los alumnos el neopositivismo, o la escuela de Annales, o el marxismo como última novedad en corrientes, en el caso de Annales, que en mi opinión fue la que tuvo más influencia en nuestra disciplina, nace en el periodo de entreguerras, o como el marxismo que es muy anterior como teoría de la historia en el siglo XIX, pero que en la universidad adquiere carácter de corriente establecida bien avanzado el siglo XX, es decir, el origen de Past and Present en las universidades es de 1952, por lo tanto no podemos dar eso como la última novedad, es una especie, yo no diría de autoengaños, porque lo primero que sabe un historiador es que el contexto histórico incide en todas las actividades, también en nuestra propia actividad, por tanto, si cambia eso también tiene que cambiar la manera de escribirla, si nosotros nos olvidamos de eso es que dimitimos de nuestra función de historiadores, por lo tanto hay que explicar las corrientes historiográficas en su contexto y algunos hacemos un esfuerzo para que esa asignatura, tendencias historiográficas actuales, sean realmente actuales, y si no tenemos respuesta porque no es fácil, y nadie tiene una varita mágica, cuando hay muchos temas a debate y hay mucha incertidumbre, simplemente lo que yo aconsejo, tanto en historiografía como en la vida pública, cualquier ámbito, pongan ustedes, pongamos el tema a debate y participemos todos buscando alternativas, cuando la incertidumbre es muy grande las alternativas son plurales y cada uno que apoye lo que considere más conveniente.

Ese tercer congreso tuvo una dimensión vinculada a Internet más avanzada que en el anterior, en el segundo congreso creamos la página web, creamos las listas de correo electrónico, hicimos el ensayo del correo virtual vía chat con un resultado regular, sin embargo en este tercer congreso transmitimos en directo por videoconferencia a través de nuestra página web las actividades más importantes del congreso, fue la primera vez que se hizo en un grado tan elevado en un congreso, no sólo de historia, y no sólo en el ámbito latino sino en general, por lo menos hasta hoy no tenemos noticia de que se haya intentado que una persona desde otro continente, no digo desde otra ciudad, o desde otra comunidad autónoma en España, o desde otro país europeo, sino desde otro continente pudiera seguir en directo el desarrollo en el auditorio de la facultad de ciencias de la comunicación de la universidad de Santiago de las grandes conferencias, una gran parte de las ponencias y aquellas mesas redondas que nos parecieron de mayor interés, las 48 horas de video están colgadas, para uso docente y para uso de todo el mundo, de la página web de HaD. Decía que una parte de ese congreso, que llamamos convocatoria específica, la dedicamos a estudiar nuestra propia experiencia que cumplía ya los 11 años, para que no hablen de nosotros una vez que hayamos muerto, sino sencillamente que hablen de nosotros o hablar de nosotros mientras estemos vivos, que es como hay que hacer, no lo digo en lo que toca a los homenajes, sino en lo que toca a responder a la siguiente pregunta ¿de dónde venimos, dónde estamos y a dónde queremos ir? Y el grado de complicidades y de participaciones en esta experiencia de colegas de otras universidades y de todo el mundo es de tal envergadura que el resultado es necesariamente involuntario, tenemos que estudiar nuestra experiencia, la relación de HaD con los países que participan, por orden de importancia, de participación naturalmente España, México, Argentina, Estados Unidos –profesores hispanos fundamentalmente-, Brasil y a partir de ahí hasta cincuenta países que normalmente participan en toda nuestra experiencia, sean presenciales en el congreso, sea por sus facilidades donde hay más participación a través de Internet.

Decía que teníamos una plataforma historiográfica, hablaré algo más de su contenido, pero eso fue consecuencia de una necesidad sentida ya desde el primer congreso, pero ese incremento después del segundo congreso en 1999, en el año 2001, unos meses antes del 11 de septiembre, y el 11 de septiembre dimos el resultado, elaboramos, a partir de un borrador, un grupo de 24 profesores, entre los que estaba la profesora Francisca Colomer y profesores de varias universidades españolas y de varios países europeos y americanos, preparamos un manifiesto académico que hasta el momento presente ha sido firmado de una manera espontánea por 400-500 profesores de 37 países de todo el mundo, sobre su contenido hablaré más tarde. Eso nos sirve de referencia  para nuestro trabajo y en ningún caso es un referencia obligatoria, ni para los que participan en HaD con otras posiciones, ni para los que lo hemos firmado, asimismo somos plurales, estamos de acuerdo con un mínimo común denominador y nos reservamos todos la libertad de cambiar de ideas empezando por el propio coordinador, yo mismo que tengo ese vicio desde pequeñito de cuando tengo una certeza…                       y porque el propio debate  y las circunstancias exteriores de esta disciplina te obligan a ir adaptándote, una vez que hemos abordado el reto de crear las bases para nuestro oficio en el siglo XXI y por lo tanto nos obliga a estar muy pendientes de los propios debates y de la incidencia de los acontecimientos exteriores sobre nuestros debates historiográficos.

Total, en cuanto a congresos, que es la actividad más tradicional, y por la que hemos empezado y que mantenemos, aunque no la más importante a partir del aterrizaje en Internet y de la constitución de la comunidad académica digital de HaD, en fin, nosotros, en este aspecto y otros, pensamos que el verdadero paradigma está en la combinación de actividades presenciales y actividades digitales, no en la sustitución ilusoria, por eso algunos emplean el término virtual que también tiene ese sentido en castellano, no una sustitución ilusoria del mundo real por el mundo digital, pensamos que el mundo digital es real en la medida en que se hace una simbiosis con el mundo real, con las relaciones de persona a persona. Por lo tanto, en esta actividad más tradicional, cientos de ponentes participaron en nuestros congresos, suele haber una media de 150-130 ponentes, miles de participantes, y están a punto de salir las actas del tercer congreso con lo que sumamos por tanto doce volúmenes, una verdadera enciclopedia en diez años sobre los temas, los enfoques, los métodos de nuestra investigación, y últimamente cada vez más la docencia de nuestra disciplina, entre finales y principios del siglo XXI, en sí mismo los congresos constituyen ya un fenómeno único pero que insisto, se ven sobrepasados por toda la potencialidad para conseguir los mismos objetivos de la red digital de HaD desde hace unos años, es único no sólo por sus propios resultados –yo recuerdo que una de las primeras presentaciones de HaD, creo que fue en la universidad de Zaragoza, Julio Valdeón decía que si esto estuviera todo redactado en inglés sería un acontecimiento de una importancia mucho mayor- entre  los objetivos, independientemente del idioma estamos consiguiendo convencer a los que no son hispanohablantes de que aún siendo una iniciativa latina es una iniciativa importante para todo el mundo, e importante para las restantes ciencias sociales, porque en definitiva en las formas de organizar, en el planteamiento de los problemas y la búsqueda de respuestas sinceramente no hay tanta diferencia entre historia, y geografía, y antropología, y sicología y filosofía, bueno, depende de cómo se coja el vaso, medio lleno o medio vacío, nosotros, que probablemente cara el futuro llevaremos más este debate a las ciencias sociales nos cuesta, digamos, controlar y hacer participar al grueso de nuestra disciplina en los límites convencionales y a veces también corporativos que supone la historia y que muchos procuramos superar, desbordar, porque hacemos otras cosas, nos interesan otras cosas, pero bueno, la academia en ese sentido es bastante rígida y mantiene con excesiva energía y con el peso de la institucionalidad toda esa compartimentación, concretamente en la universidad, pero no sólo, entre las diferentes disciplinas e incluso en cada una de ellas entre las diferentes especialidades de tipo temático o cronológico, algo por lo que también luchamos con enorme éxito en HaD, yo mismo, os explicaba Francisca Colomer, soy minimalista de origen y de vocación, sigo trabajando obviamente en historia medieval y puedo decir que ahí estamos colegas de distintas especialidades que son distintas en Europa que en América, y que en el mundo euroccidental respecto  del mundo oriental y además nos da el gusto de confesar, o de reconocer, que no pocos colegas de otras disciplinas no históricas, universitarias en este caso, participan y a veces muy activamente, en HaD. Quizás nuestra virtud ha sido hacer visible una demanda oculta que existía en el ámbito de la historia vinculada a la investigación y a la docencia, que se ha producido con la crisis de las grandes escuelas del siglo pasado un enorme vacío que trajo consigo la fragmentación -donde a veces el último fragmento es el individuo-, el enorme individualismo, el peso de la rutina en nuestro trabajo por falta de impulsos renovadores, a los que nos fuimos acostumbrando, bueno en la medida en que nos dio tiempo a vivirlos –porque tampoco somos tan viejos- y sobre todo los hemos estudiado, todos los impulsos renovadores que hubo a lo largo del siglo XX, eso se ha parado hace aproximadamente veinte años, la fragmentación ha crecido de manera acelerada y los retornos de los géneros tradicionales que parecían marginados definitivamente por la hegemonía de Annales, del marxismo, del neopositivismo y de otras escuelas introducen una gran incertidumbre que a su vez fomenta el individualismo, la rutina y la búsqueda de otras compensaciones que no son el trabajo bien hecho, con renovación, con ilusión, sobre todo en el caso de la docencia naturalmente hace mucha falta por la propia dificultad sobre todo en la enseñanza media, entonces necesitamos renovar, rerenovar, nuestra disciplina para reunificarla para salir de la rutina y para aprender un poco de lo que nos ha pasado, ¿cómo es posible que después de la victoria que parecía definitiva de los nuevos historiadores en las décadas centrales del siglo XX volvieran los géneros tradicionales de finales del siglo XIX? algo, naturalmente habremos hecho mal o, viendo la parte llena del vaso, algo tenían de positivo que no lo supimos ver en el momento en que los criticamos, no digo nosotros, pero sí por ejemplo la historia de Annales de una forma tan radical e incluso cayendo en la satirización de eso.

La prueba de que hemos sido capaces de hacer visibles una demanda oculta es el auge espectacular que ha sorprendido a los propios organizadores  de la red digital académica de HaD en todo el mundo, nuestra página web inaugurada en origen en 1999, está alcanzando los tres millones de visitantes, hoy tendréis ocasión, a partir de las cinco de la tarde, de visualizarlo, y de tener una experiencia sobre lo que es la web de HaD, es un fenómeno yo creo que bastante paradigmático a nivel internacional desde el punto de vista de que es una web vinculada académicamente a una disciplina, no pensar que hay tres sectas de millones de historiadores, de esa manera supongo que sería para bien claro (…) simplemente lo que pasa es que hay una gran fidelidad e incluso en las visitas a Internet por parte de los colegas, hablamos de que unos 15-20.000 colegas visitan con frecuencia nuestra página web para seguir los debates también, o cuando organizamos el congreso para seguir la preparación del congreso que se hizo hace dos años casi totalmente por Internet, también tenemos dos listas de correo electrónico, una general que la llamamos Historia a Debate, HaD, y ahí tratamos temas de tipo genérico sobre escritura de la historia y del oficio del historiador, y hay una segunda lista con menos adherentes, trescientos o así, tratando temas de actualidad que se discuten con un criterio historiográfico o entre historiadores, incluso en debates que por el carácter del tema se prestan a diferentes posiciones políticas es sumamente interesante, en la medida en que es un debate entre historiadores, y surgen ahí como es general en todos los debates digitales nuestros cosas que no se dicen ni en los artículos ni en los libros, con un grado de espontaneidad que convierten a HaD en un ejercicio sorprendente de sociología académica, sabemos como está nuestra profesión, diariamente los debates empiezan, cualquiera puede proponerlos, y no se sabe como acaban, a veces se pueden prever las dos o tres posiciones que pueden aparecer en el debate y otras veces a nosotros mismos nos sorprende porque  conocemos de nosotros mismos desde el punto de vista colectivo, a veces algo de lo que tenemos a nuestro alrededor, algo en términos universitarios: área, departamento, facultad, pero a veces no lo que más podría interesar que los conceptos que se aplican en el trabajo y los resultados del trabajo, sino lo que forma parte de la vida, pues eso los cotilleos, los grupos, la lucha por los espacios… y que forman parte de la vida misma, y que existen cauces concretos para desarrollarlos, conocemos muy poco de nosotros mismos, de lo que somos colectivamente, HaD es lo primero que facilita, lo primero que posibilita, conocer, yo que sé, lo que pensamos sobre la relación historia-novela histórica, no como la impresión que puede tener cada uno sino la impresión de conjunto, de cada profesión sobre ese tema, y bueno, según se vea el resultado puede ser sorprendente, sobre todo porque normalmente ese debate, que es el primero que se me ocurrió, está centrado en el interés del uso de los relatos de ficción de base histórica en la docencia, podréis suponer que hay opiniones muy diversas, ahí está la riqueza, los debates nunca se cierran, quedan permanente abiertos, primero se pasan por la lista y al mismo tiempo se cuelgan de la página web, para seguirlos en tiempo real lo mejor es ir a la página web porque en la lista hay colas cuando son debates con mucha participación, pues no solemos enviar más que uno o dos mensajes diarios porque no todo el mundo tiene un buzón de correos sin spam, con memoria libre para no agobiar excesivamente a los colegas; más o menos unos tres mil, tres mil quinientos colegas participan en las listas, entre los visitantes a la página web y los que reciben nuestros mensajes, tanto relativo a los debates como los relativos a las actividades de HaD, en su buzón de correos, calculamos unos ocho mil colegas que se conectan diariamente con nosotros de 350 universidades, de cincuenta países, desde la experiencia del segundo congreso y visto el interés que hubo por el seguimiento primero y por las descargas después de los videos de las conferencias, mesas redondas y ponencias a través de nuestra página web ahora lo que estamos haciendo es ya colgar en audio y en video pues, por ejemplo, las presentaciones de HaD como ésta y lo estamos grabando en video ya un poco entrada mi conferencia, y después una de las últimas sorpresas es hasta que punto los colegas en parte porque los ordenadores empiezan a estar en condiciones y a facilitarlo, la banda ancha, por lo menos en las universidades, en los centros de enseñanza media, no en todos los países, no es nuestro caso; se está utilizando mucho ya ese material multimedia, audiovisual, de conocimiento mutuo, para la docencia, lo cual es una satisfacción, que nos obliga a ir con toda la parafernalia de grabadoras, y cuando es posible, como en este caso, máquinas que nos permitan grabar en vídeo, por lo tanto, los actos presenciales como este acaban siendo un pretexto, porque después hay muchísima más gente que va a seguir por audio y por video esto que estamos haciendo aquí, lo cual no quiere decir que naturalmente para mi lo más importante sois vosotros.

La encuesta decía que existe una franja internacional  con caracteres de nueva historiografía de colegas de 30-40 años en el momento de hacer la encuesta, hoy ya de entre 35-45 años que son los colegas que en u plazo de cinco años van a ocupar todos los puestos, y en un plazo de entre cinco y diez todos los puestos importantes, es decir, en un plazo de quince años todos los puestos, tanto de la universidad como de la enseñanza media, simplemente con hacer una estadística sobre la edad media del profesorado, sobre las edades de jubilación en la universidad, en la enseñanza media, o de prejubilación; por lo tanto estamos a caballo de un proceso de cambio generacional que nosotros queremos orientar en la buena dirección, es decir, que el cambio de personas por razones de tipo biológico suponga como decimos al final de nuestro manifiesto “una nueva primavera para nuestra disciplina”, no un proceso de decadencia, que todo es posible, porque la juventud, lo hemos aprendido con esfuerzo, en esta última década no quiere decir ideas renovadoras ni en tener mayor edad ideas vetustas, porque esto, como sabéis, a l final del siglo XX está mucho más mezclado que cuando nosotros éramos jóvenes, lo digo por algunos de los que estamos aquí, yo desde luego entre los años 60 y 70, donde había otros profesores, carcamales del régimen , y sin embargo yo y algunos colegas de mi edad estamos cansados, se lo contamos a nuestros alumnos, de sentirnos a la extrema izquierda de lo que dicen los alumnos, considerando que nosotros nos hemos moderado muchísimo a lo largo de los años, eso ¿qué quiere decir? quiere decir que ya no existe esa relación juventud-ideas nuevas y gente mayor-ideas viejas, y ya sabemos desde hace tiempo, por la experiencia propia en HaD, que en ese sentido hay que hacer un corte más bien transversal, hay de todas las generaciones trabajando en unas perspectivas nuevas, en unas perspectivas de progreso, que además para nuestro caso pesan demasiado las etiquetas de las cuales nosotros tratamos de huir, y no es difícil en un ámbito académico porque las etiquetas y aquellas escuelas de las que nos sentíamos parte desde hace 30-40 años han dejado de estar en vigor, forman parte de nuestro pasado, pero en la propia encuesta queda demostrado que valorando, en la inmensa mayoría de los individuos, el papel de las grandes escuelas del siglo XX, a la hora de preguntar a cuál te sientes cercana en este momento pues ahí hay ya mucho silencio, mucho espacio para la búsqueda que estamos haciendo. Por lo tanto estamos ante una nueva historiografía en construcción, y yo creo que en HaD estamos consiguiendo una comunidad académica, o visto desde otro ámbito  un ámbito historiográfico con características inéditas, la primera la temática, yo recuerdo que en el primer congreso alguien se quejaba, esa queja que se repite una y otra vez desde los 70, de que se hace poca teoría y que se reflexiona poco en nuestra disciplina, pues bien, eso se resolvió en la práctica, cuando yo hablaba de cientos de ponentes en nuestros congresos en estos temas de metodología, historiografía y teoría de la historia, estoy hablando de que eso se resolvió ya, porque la mayoría, estoy hablando de una minoría que se preocupa por estos temas, una minoría amplísima,  de hecho estamos viviendo una democratización de la reflexión, yo diría que de la autorreflexión en nuestra disciplina, en el primero, en el segundo y en el tercero, en el cuarto ya mucho menos nos encontramos que los colegas que participaban en nuestras temáticas, en los congresos de HaD se excluyen los trabajos empíricos porque para eso están el resto de los congresos, nos centramos en los temas de reflexión y autorreflexión, en la inmensa mayoría era la primera vez que presentaban una ponencia, una comunicación (luego lo equiparamos para evitar que diferencias de edad, status impidan manifestarse libremente en los trabajos de reflexión e historiografía de los colegas), la mayoría nos confesaba que era la primera vez que hacía una incursión en estos temas, eso cada vez es menos frecuente, pero lo hemos logrado ya hubiera merecido la pena de todo el esfuerzo de tanta gente, hemos logrado ya terminar con eso de que un artículo, ya no digamos un libro, de metodología, de historiografía, de teoría, era algo que hacía un gran historiador al final de su vida cuando está llegando a la jubilación, después de haber hecho muchos libros, artículos de trabajo empírico, sino que es algo que ya está más al alcance de todos, algo que ya practica más gente, a mi me gusta decir que por lo menos un 15-20-25% del trabajo que se haga tiene que ser de reflexión, entre otras cosas porque, eso sí está empíricamente demostrado, cuanta más reflexión y autorreflexión sobre un tema que se vaya a investigar empíricamente mejor resultado en cuanto a calidad de la investigación, eso es obvio, pero no creáis que es obvio para todo el mundo. Bien, esta temática la hemos ocupado de alguna manera con la participación de muchos, en España y fuera de España, y de lo que son estos temas que constituyen asignaturas en la universidad, metodología histórica, historiografía o tendencias historiográficas, teoría de la historia, término más o menos vecino de la filosofía de la historia, hemos pasado a la historia actual, relaciones historia-sociedad y sobre todo a la didáctica de la historia que es uno de los temas emergentes y sobre los que cada vez hay más demanda y más presión sobre HaD para que digamos algo al respecto. Otra característica inédita, naturalmente ya hice referencia, es que se trata de un fenómeno cada más digital, aunque no renunciamos a publicar las actas de los congresos, a hacer congresos presenciales, el anterior se transmitió en directo, el que pensamos para el 2010 querríamos que fuera multisede, además de la sede central en Santiago de Compostela que hubiera en otro lugar de España, de Europa y de América otras sedes, que la técnica nos permitiera que hubiera mesas redondas para poder participar desde distintos países, en eso estamos, no sólo depende de que existan posibilidades técnicas, sino de que existan las redes que permitan el intercambio y que el espectador tenga el ordenador en su casa o en su despacho y que permita seguir el proceso de manera interactiva, lo veremos, lo estudiaremos, quedan ahí unos años, no sé si sabéis que los congresos de HaD se celebran cuando el día de la festividad de Santiago apóstol, patrón de Galicia y de las Españas,  tiene lugar en domingo, es el año jubilar desde la Edad Media, la Xunta de Galicia está presente, aún hoy se lo agradecemos eternamente, y al  apóstol también, a quién si no, financiar un macrocongreso de estas características que desde 1993 lo hemos presentado como una peregrinación de historiadores a Compostela para discutir sobre el estado de nuestra disciplina en el mundo.

El fenómeno digital lo que supone es el trabajo en red, y ese es uno de los grandes descubrimientos, porque cuando digo que tenemos que luchar contra el individualismo, la fragmentación, la rutina, la incertidumbre, si vemos a nuestro alrededor, en el ámbito más próximo al centro de trabajo en el que estamos, todos sabéis que existen desigualdad de criterios, desigualdad de ritmos, desigualdad de inquietudes, no parece nada fácil organizar nada colectivo en esa dirección, a parte de lo que existe cuando hay más de dos personas, y sin embargo el trabajo en red permite que una persona aquí, y otra aquí, … en diferentes áreas y departamentos, facultades, países, si se unen en red y tienen unas inquietudes parecidas logran unos resultados sorprendentes como éste; por lo tanto la novedad es el trabajo en red que permite Internet en tiempo real, y además con eso constituimos una comunidad digital que hoy por hoy la sociedad de la información supone el grado máximo de desarrollo extra, después hay otro modo de utilizar las nuevas tecnologías de la comunicación, simplemente de parte a parte, mirando el correo electrónico, una manera no muy distinta a como se usaba el correo postal, o la búsqueda en Internet de datos de una manera mucho más avanzada pero no muy distinta a los convencionales que utilizábamos para buscar datos, el máximo de aprovechamiento de Internet y de su interactividad entre comunidades estables, existen en otros ámbitos que tienen que ver con la vida económica, con la vida social, y en este caso en el ámbito académico cambia el perfil de la profesión porque te encuentras con una comunidad muy extendida con una influencia enorme en la profesión y eso, claro, rompe con todas las jerarquías y con toda la lentitud de las relaciones convencionales, al ser bis a bis obliga a viajar, esto es en tiempo real y con un grado de amplitud y de funcionamiento democrático que no resulta tan fácil por medios convencionales, por tanto esa es otra de las características de nuestra experiencia, la creación de una comunidad académica de nuevo tipo, modelo, y naturalmente potenciar el estilo participativo y colectivo, nosotros no dejamos de invitar a los congresos, ya no es tan fácil que participen en Internet, en los debates… grandes figuras, pero cada vez son más las grandes figuras de nuestro pasado que hemos perdido, en el último congreso, en un ejercicio de memoria historiográfica, la conferencia inaugural fue impartida por el hijo de Marc Bloch, Etienne Bloch, que claro, tiene ya ochenta y pico años y que me decía a mí como coordinador del congreso que él me animaba a hablar de lo que aportó su padre, que fue mucho, como historiador y como ciudadano, pero claro, de cara al futuro tampoco le pedíamos eso, otra figura que dictó una de las conferencias plenarias fue André Gunter  historiador, sociólogo, politólogo y que como nos pasa ya con cierta frecuencia, crucemos los dedos, fue su última gran  porque con un cáncer a vueltas desde hacía doce años, que conocíamos en todos sus detalles, fue su última gran aportación. Sí contamos con las grandes figuras, pero se nos van ya con la vuelta del siglo, y las que vienen inmediatamente después no tienen e brillo, ni la creatividad, ni el impulso renovador que tuvieron estas grandes figuras, normalmente muy vinculadas a la escuela de Annales, al marxismo y a otras corrientes historiográficas, y ahora tenemos que sostenernos sobre nuestros propios pies y para eso lo que tenemos que hacer es sencillamente agruparnos, de ahí la importancia de participar todos, y de ahí la importancia de la generación de nuevas tendencias colectivas en nuestra disciplina porque nos hemos olvidado, pendientes de las grandes  figuras del siglo XX, que todas ellas lo fueron porque pertenecían a corrientes intelectuales, historiográficas muy profundas, Jacques Le Goff, muy vinculada en su orígenes a HaD, amigo personal mío, su salud no le permite viajar, lo acepta, pero no sería el historiador tan importante que es sin la escuela de Annales, igual que Eric Hobsbwan sin  la corriente marxista o E. P. Thompson y eso a veces parece que lo hemos olvidado, sí es cierto, somos enanos a hombros de gigantes, los gigantes son las grandes corrientes culturales, intelectuales, en nuestro caso historiográficas a su vez vinculadas a culturas históricas y a movimientos sociales mucho más amplios. No es poco conseguir unas relaciones académicas de persona a persona que fomenten la participación y que tengan un carácter colectivo, todos los sabemos, y además es importante, porque según nos organicemos los profesores así podremos enseñar con el mismo estilo a los alumnos, sobre eso hablaré al final.

Otra característica inédita es que siempre estamos en debate, el nombre de HaD nació en 1993 por la necesidad de debatir sobre las bases de nuestra disciplina después de la caída del muro de Berlín, después de la caída de las grandes escuelas, y eso lo logramos relativamente, la mitad de los congresos que se han dedicado a las mesas redondas, en los congresos de historia oral que son de mucho más debate que otro congreso académico, pero chocábamos siempre con algo que a mi me gusta repetir: el debate no es un uso académico porque la enseñanza en la universidad y también en la enseñanza media, en este caso con más motivo, está ligada a la relación jerárquica entre profesor y alumno, el alumno está para ser formado y el profesor para enseñar, y eso es así desde la Edad Media, además hemos tenido el gusto de reproducir eso entre los profesores, entre los centros de estudio, entre las universidades y además existe una política oficial que fomenta eso, yo la comprendo, y además no voy a tirar piedras contra mi propio tejado,  porque esto se lo cuentas a tus alumnos y te ven como profesor detrás de una mesa y dicen, “pero bueno, éste ¿qué nos está contando?” yo no voy a tirar piedras contra nuestro propio tejado que es la enseñanza, que está vinculada a la relación profesor-alumno, pero son necesarios contrapuntos horizontales, porque si no el saber no avanza, por transmisión jerárquica no avanza porque necesita un grado de libertad, es necesaria la horizontalidad y eso lo va a facilitar de manera espectacular Internet; nosotros, lo saben los que visitan nuestra página web y los que siguen nuestras listas, cualquiera que sea la forma del mensaje sólo ponemos el nombre, la universidad y el país, y además últimamente lo exigimos a todo el mundo para evitar los anónimos, a veces se nos cuela algún estudiante y lo tratan de profesor, por una vez no pasa nada, generalmente lo que se valora en este sentido es un contexto en el que se pueda expresar libremente todo el mundo lo que piensa sobre un tema que esté a debate, Internet, sólo Internet lo permite a tiempo real y con ese carácter tan democrática y hace posible que el debate sea permanente y sea constante, hacemos desde Santiago de Compostela todo lo posible para que los participantes de nuestro debate se sientan cómodos, yo no suelo intervenir más que por cuestiones puramente formales y expreso mi pensamiento generalmente, como en este caso, en las presentaciones de HaD y a través de mi página web; hemos tenido algún problema con los anónimos y con la ortografía, vamos muy por delante de otros, no se permite en primer lugar insultos, somos relativamente amplios pero eso unido a muchos intentos de foros de debate digital, eso obliga a trabajar mucho más desde el punto de vista de la coordinación de la red, pero merece la pena, no sé que pasa, pero cuando pensamos un seudónimo sacamos lo peor en las formas a la hora de contestar a alguien que no está de acuerdo con lo que pensamos, eso se agrava cuando se tratan temas de actualidad que no eludimos porque fue una demanda  de una parte muy importante de la comunidad digital, me refiero a la Historia Inmediata, solemos pedir a todo el mundo nombre, institución y localización geográfica, de esa manera tenemos una circular, si alguien interviene con su nombre no sabemos si es cierto, si es real o no, le enviamos la circular “por favor identifícate”, por lo demás no tiene límites de ningún tipo, desde luego académicos y tampoco políticos, porque es imposible separar la academia de la vida política cuando se trata de hechos sobre todo de actualidad y no queremos dejar de discutir sobre hechos de actualidad que tengan relevancia histórica, con esta manera de resolver el tema de los anónimos hemos resuelto yo creo que mucho, ha habido algunos problemas que han inquietado a una parte de nuestra comunidad académica como las faltas de ortografía, pero yo pienso que en eso, que lo seguimos más de cerca, suelen ser problemas que vienen de estudiantes de universidades  públicas de  países que tiene grandes problemas no sólo en educación superior y enseñanza media y que no son responsabilidad ni de los profesores ni de los alumnos, por lo tanto no podemos marginar a nadie por eso, eso sí, exigimos que sean legibles los mensajes.

Otra característica inédita de HaD como comunidad académica es el interés por la actualidad que no estaba en el origen de nuestras inquietudes cuando realizamos el  primer congreso pero insisto, nos lo han pedido una y otra vez, en eso hay que reconocer el protagonismo y el mérito de la parte americana de nuestro proyecto historiográfico, eso ha llevado a la siguiente consecuencia, porque claro, todos los pasos que damos pasan por el filtro de la reflexión epistemológica, historiográfica y metodológica, de la reivindicación de que hay que ampliar el objeto de los historiadores hasta el tiempo que vivimos, cosa que se intentó con resultados no muy buenos, pero bien intencionados, por parte de la historia del tiempo presente, iniciativa francesa que en España en ningún momento de adoptó y que aquí no solía pasar de la transición, imaginaos donde nos coloca eso, casi treinta años atrás, en los debates nuestros algunas tesis, lo comprobamos después, de los que firmaban llegaban hasta el mismísimo momento en que se está viviendo o tratan temas que acaban de suceder, todavía en España no conozco, en historia, ninguna tesis en la que salgan los acontecimientos del 11-M al 14-M, pero pienso que vamos en buena dirección y tiene que haber también una aportación de historiador, no sólo de sociólogo, politólogo, analista… si no también de historiador sobre las cosas que suceden a nuestro alrededor; el interés por la actualidad nos ha llevado naturalmente al compromiso, compromiso manifiesto, algunas palabras que veis os pueden sonar antiguas, pero están ahí de una manera consciente, en vez de compromiso podríamos hablar de utilidad social de la historia, en realidad nadie debería rasgarse las vestiduras porque en los estatutos de cualquier universidad está que la universidad (…)  porque es quien nos paga, y aún siendo una universidad privada, lo que sí descubrimos nuevas formas de compromiso a partir de la profesión, no tanto de la militancia, nosotros no hacemos ascos, ni pensamos que sea motivo para avergonzarse cuando hay una ideología o un pensamiento político, sobre todo cuando se tratan temas donde hay mucha tensión de debate actual, simplemente se desprende lo que se dice y no pasa nada, la academia no puede estar separada del mundo real porque si no nos autoengañamos y eso que echamos por la puerta entra por la ventana y hace (…) al debate, pero lo que sí tenemos claro es que siguiendo a los arquitectos sin fronteras, a los médicos sin fronteras, a las enfermeras sin fronteras… hay toda una enorme tendencia a aportar algo, a mejorar este mundo desde la profesión, por eso pienso que el compromiso hoy, de los historiadores, en el siglo XXI tiene que ser a través de su profesión, independientemente de su aportación como ciudadano, como militante de donde sea, de un sindicato, de un partido, en este sentido de lo que se trata es de descubrir que podemos hacer como historiadores para hacer este mundo mejor, no es poco, saber donde estamos depende de conocer de donde venimos, si queremos trazar un futuro mejor. Un compromiso para  (…) es que no puede haber acuerdos sobre bases ideológicas y políticas para una comunidad académica, para una comunidad profesional, pero afortunadamente sí es posible, y yo diría que es necesario sobre determinados valores que en el manifiesto de HaD, puede parecer muy simple cuando decimos que se refieren a la paz, la libertad, la justicia, la igualdad, el respeto a la vida y todo eso, que ya sé que pueden dar lugar a interpretaciones diferentes pero por lo menos nos negamos a hacer una historia neutra, aséptica, que nos niega a nosotros mismos y que niega la función social que se nos ha encomendado, afortunadamente hoy puede haber y hay un denominador común de valores a defender a la hora de enseñar historia y a la hora de investigar historia, es un tema problemático, yo que sigo los debates de las Leyes Memoriales en Francia en este sentido donde hay una ley que dice que la esclavitud está condenada como crimen de la humanidad, eso ha traído problemas a un libro sobre la investigación de la esclavitud que no partía de esa criterio (…) y un compromiso plural que también es una novedad respeto a los años 60 y 70, me refiero a que nadie es depositario de la verdad absoluta, por lo tanto, eso de que sólo hay una idea de compromiso, que siempre defendimos los que nos situamos en la izquierda académica, y no sólo académica, pues yo creo que es algo que hay que superar, hay que respetar los diferentes tipos de compromiso que correspondan, dentro de la propia interpretación de unos valores comunes o una deontología que tiene que guiar a una profesión, eso ligado al debate al mismo tiempo con independencia de que algunos pensamos que determinados valores de progreso están íntimamente ligados al propio origen y futuro de nuestra disciplina, de las ciencias sociales, pero vamos, sobre esa base puede haber bastante base común y debate.

Por último, y con esto ya termino porque se me acaba el tiempo, una de las nuevas formas de compromiso que hemos descubierto (…) los que nos preocupaba el compromiso en nuestro oficio por temas que nos parecían mayores, es la propia solidaridad con los colegas de nuestra propia comunidad académica, en ese sentido tenemos un apartado de academia solidaria, generalmente en conexión con alguna red que existe, concretamente en Holanda, conectada a su vez con Amnistía Internacional, pero generalmente las grandes campañas las hemos hecho por iniciativa de miembros de la red cuando los historiadores, por su condición de historiador, son objeto de represión en algún lugar del mundo, la última es el caso sobre el que llamo vuestra atención -la globalización una de las consecuencias que tiene es que lo vivimos como algo próximo a través de la televisión, Internet y las nuevas tecnologías- es el caso de San Salvadora Atenco donde en una manifestación de vendedores de flores llegó a una revuelta con intervención de la fuerza pública y fueron reprimidos con gran violencia incluidos colegas de la escuela nacional de antropología histórica de México, muy vinculada a través de sus profesores a HaD, nos ha llegado una carta absolutamente aterradora de una antropóloga histórica que cuenta las vejaciones sufridas por la detención, en un país supuestamente democrático, que estuvieron cercanas a la violación, que después confirmamos en El País, donde resulta que a estas colegas que eran universitarias, algunas de ellas extranjeras las humillaron sexualmente pero otras muchas, indígenas, vendedoras, campesinas, las violaron en el traslado del poblado atenco a la cárcel, hay todo un clamor internacional, nosotros nos enteramos a través de las colegas y por eso desatamos el mecanismo de academia solidaria pedido por los colegas de la (…) pero hay mucho que hacer donde puede haber una presión para un historiador hay una presión para la gente, y a eso me refería yo cuando decía que tenemos que hacer una historiografía de valores.

 

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