Presentaciones


Actas II Congreso Internacional "Historia a Debate" y Manifiesto historiográfico

Centro Cultural San Martín (Argentina) [15/10/02]


Informe


DISCUSIONES HISTORIOGRÁFICAS ARGENTINAS EL MANIFIESTO DE HISTORIA A DEBATE

Jornada realizada el pasado 15 de octubre entre las 18.30 y las 21.30 horas, en la sala "D" del CENTRO CULTURAL GENERAL SAN MARTÍN, Sarmiento N° 1551, en la CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES

OBJETIVO CUMPLIDO:

Entendemos que la metodología de la discusión activa entre todos los presentes es la única que permitirá comprender la validez de los enunciados del Manifiesto, a la vez que debería generar entre los participantes una serie de interrogantes que los hagan replantear el rol (y el uso...) de la historiografía en la enseñanza de la historia argentina.

Si bien la exposición teórica es importante, el pasivo papel de escuchas no facilita esa interrelación imprescindible, esa expresión del propio saber, de la propia opinión que, en Argentina, ha estado siempre coartada por la "represión" ínsita en todas las actividades de la vida del país: el alumno escucha callado, mientras el docente enseña y trasmite "el saber".

Y nosotros queremos, - y pensamos con el Manifiesto -, que el debate libre es una de las herramientas de construcción que necesitan nuestros futuros docentes y que también necesitamos todos los demás, para avanzar tanto en este campo de la enseñanza de la historia, como en muchos otros a los que solo se podrá modificar a través de la reflexión y la comprensión de los procesos históricos.-

La concurrencia fue de más de cien personas, básicamente docentes de distintos niveles y estudiantes de historia y ciencias sociales, que participaron activamente en las tres mesas de discusión en las que se dividieron luego de la presentación del temario, a cargo de Luis O. Cortese (Revista Historias de la Ciudad) y de una breve síntesis referida a distintos aspectos del Manifiesto, a cargo de las coordinadoras de cada una de las mesas.

La intención del evento había sido la de generar, entre los alumnos y demás participantes, un debate que se desarrolló, de acuerdo a lo previsto, sobre los siguientes ejes:

"La historia reciente y la historia que se aprende", a cargo de la Lic. Liliana Barela, del Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires;

"La historia que se enseña y su escritura", a cargo de la Prof. Lidia González,, del Instituto Nacional del Profesorado "Joaquín V. González" y

"La necesidad de la conservación de la memoria colectiva y las formas de hacerlo" , a cargo de la Dra. Hilda Agostino, de la Universidad de La Matanza

Resumen de los temas tratados en el taller "La historia reciente y la historia que se aprende", coordinado por la Lic. Liliana Barela y la Prof. Laura Martino.

Se propuso abordar el tema de la enseñanza de la historia y el tratamiento de temas vinculados a la historia reciente. Se planteó el ejemplo concreto de la experiencia de un alumno de tercer año de la escuela media, ante una tarea que implicaba la lectura de textos considerados a priori como de lectura dificultosa, de gran crudeza y vinculados a hechos recientes. Quien actuaba como observador de esta experiencia, pudo percibir con cierta sorpresa y mucho placer que dichos textos pudieron ser analizados de manera profunda y aprovechando su riqueza. Este ejemplo llevó al grupo a reflexionar sobre las posibilidades de los alumnos de enfrentarse a temas vinculados a la historia reciente con textos actualizados, siempre que cuenten con elementos, con instrumentos de análisis para su abordaje.

Surge en el grupo la preocupación por las situaciones que se dan en escuelas de la provincia de Buenos Aires, donde algunos cursos de historia son impartidos por docentes que si bien son del área de ciencias sociales provienen de otras disciplinas, como por ejemplo geografía, y que no cuentan con instrumentos para generar una investigación de tipo estrictamente histórico. Otro inconveniente que se observa en este mismo ámbito son las dificultades que se perciben en los alumnos ante la lectura, expresión oral y obviamente la comprensión de textos y la falta de respuestas institucionales ante esta situación, poniéndose el acento en los beneficios del aula como lugar de contención.

Con respecto a la historia que se enseña se plantea la necesidad de adaptar los contenidos a las necesidades, intereses y posibilidades reales y actuales de los alumnos de hoy, entendiendo que en distintos contextos son particulares dichas necesidades, intereses y posibilidades. Para esto se manifiesta la necesidad de una capacitación actualizada y organizada desde las diferentes realidades con las que se encuentra el docente.

Se plantea generar cambios en la manera de periodizar utilizada en la escuela media, utilizando otros parámetros, rediseñando los cortes, quizás basados en el espacio. Capacitarnos para buscar otras cronologías que se encuentren más vinculadas con la realidad.

A pesar de la situaciones planteadas, en el grupo se rescata la sana preocupación que se manifiesta en estos tiempos por proponer cambios, mejoras e innovaciones en cuanto a aspectos metodológicos de la enseñanza y de la investigación, que a pesar de no tener eco en la política de Estado muestran que la iniciativa se genera de parte de los docentes e historiadores, que son los que se encuentran abocados a la tarea de modelar propuestas metodológicas eficaces para las nuevas y distintas situaciones que nos tocan vivir.

Comparativamente con otras épocas de la educación argentina, a pesar de los problemas que atravesamos, el balance a nivel global da un resultado positivo, aunque quizás sea producto de los esfuerzos de los profesionales, lo cual alienta a seguir en la búsqueda.

Se propone enseñar una historia en donde es necesario problematizar para comprender. Esto genera una búsqueda de nuevos recursos, asumir las dificultades e incluso la posibilidad de la autorrepresión. Comprender que la historia - como la realidad -, es compleja y que su comprensión es una forma de aproximación para intentar entenderla aún en su complejidad. Las reflexiones del grupo coinciden en el asumir la historia como compromiso, en la tarea docente y en la investigación, y en el valor de la herramienta del Manifiesto en ese sentido.-

Resumen de los temas tratados en el taller "La conservación de la memoria colectiva y las formas de hacerlo", a cargo de la Dra. Hilda Agostino.

¿Memoria colectiva o memorias colectivas? Dependiendo de la percepción que cada uno posea, el interrogante es quién la conserva: es un tema que no se ha trabajado durante mucho tiempo; si bien el recuerdo individual es importante, lo social conforma la memoria colectiva. Se precisa en Argentina el replanteo del tema de la memoria colectiva.

Es una idea presente en décadas y vinculada a los grandes relatos, pero debe distinguirse la época y comprenderse la definición de memoria colectiva dentro de ese contexto histórico. Tenemos dificultad en comprender sobre la memoria colectiva porque todavía podemos construir nosotros mismos un grado de responsabilidad ante lo acaecido.

Aparece otro interrogante: ¿qué parte de la memoria recuperamos para trasmitir a las nuevas generaciones? La respuesta se corresponde con una postura ideológica, condicionada por el contexto. Entre nosotros acaece que muchas veces el relato de algunos actores sociales no existe, lo que implica un obstáculo para la construcción de la memoria. Está difundida en nuestra sociedad la sensación de que los historiadores han dejado el lugar de su trabajo a los periodistas.

Nos preguntamos ¿mantenemos una visión del futuro? No hay un consenso mínimo referente al país. Es necesario generar una recopilación de hechos y fuentes para que otros puedan hacer historia. Se precisa además de una discusión sobre cuáles son las categorías que se deben establecer para llevar adelante un análisis histórico. La preocupación de hoy es cómo la sociedad argentina del siglo XX ha perdido de vista el valor de la vida humana. Se precisa de un debate sobre la última dictadura militar, es algo que esta misma sociedad se debe. Aún hoy no poseemos una forma de conservar la memoria colectiva de estos episodios trágicos, de recopilarlas. Seguramente ha dejado una huella muy grande la dictadura. La instalación del miedo se encuentra presente aún hoy en nuestra sociedad.

En este debate, se evaluó muy positivamente la opción del Manifiesto como intento de coordinar una metodología abierta e ilimitada en cuanto a la ausencia de preconceptos.-

Resumen de los temas tratados en el taller "La historia que se enseña y su  escritura ", coordinado por la Prof. Lidia González y la Lic. Liliana Zuntini.

En los institutos de formación docente se favorece la especialización y la investigación. Hay divorcio entre lo que viven las clases populares y lo que se escribe y se enseña.

Otra cuestión de la educación actual en la Argentina es la falta de preparación que reciben los profesores para moverse en situaciones marginales donde los alumnos se encuentran inmersos en problemas de hambre o de conflictividad social.

¿Cómo enseñar, qué enseñar y para qué? ¿La historia sirve para reflexionar sobre el presente? ¿Puede ser instrumento de cambio? Aquí se abordó la problemática de los talleres de la memoria, investigaciones de historia oral que lleva adelante el Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires. En distintos espacios como barrios, hospitales o geriátricos, los integrantes cuentan sus experiencias y vivencias, que contienen un riquísimo valor testimonial. Se aportan y aseguran así fuentes muy valiosas para futuras investigaciones y resaltan el papel de protagonistas de las personas involucradas.

Se enfatiza sin embargo la necesidad de conservar el sentido de la importancia del conocimiento, sin renegar de la historia como ciencia, cualesquiera sean las fuentes con las que se trabaje. Se valoriza también la historia social sobre la vida cotidiana, la historia de género y de comunidades particulares. Todos estos aspectos pueden y deben llevarse al aula, así como el uso de fuentes novedosas como el cine, el vídeo y la televisión.

Problematizar el aprendizaje en general y el presente en particular, es una necesidad que además exige un compromiso por parte del docente. Para esto se deben revisar los contenidos y realizar recortes significativos, que en algunas jurisdicciones es difícil por la rigidez de la normativa. Se consideró muy saludable que el profesor docente no se aísle de la investigación, para mantener la metodología científica. Los asistentes celebraron la lectura previa del Manifiesto de Historia a Debate y hubo entusiasmo tanto por haberse abierto un foro de discusión y participación que enriquece la reflexión y el compromiso, como por la continuación del mismo en nuevas reuniones que se programarán oportunamente en distintos ámbitos.-