Presentaciones
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III Congreso Internacional "Historia a Debate" y Manifiesto historiográfico |
Presentación en Santiago de Compostela 3 [31/1/07]
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En el marco interdisciplinar del
Curso de posgrado
"Historia, teoría y método de las humanidades y las
ciencias sociales" de la Universidad de Santiago de
Compostela, Carlos Barros imparte un seminario de 10 horas sobre
"La sociabilidad académica en la era global ", a partir de la
experiencia de Historia a Debate.
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Título I: La sociabilidad académica en la era global a partir de la experiencia de red temática Historia a Debate. ¿Cómo adaptar nuestras disciplinas en cuanto a su sociabilidad al siglo XXI?
Carlos Barros Vamos a definir lo qué es sociabilidad, vieja, nueva, las formas que tradicionalmente que han adoptado el asociacionismo de los profesores, de los investigadores de nuestra disciplina y en general en todas las disciplinas. Nos vamos a referir como ejemplo sistemáticamente a nuestra experiencia en historia y en general a las ciencias humanas y sociales. En cuanto a las formas de sociabilidad no creo que nos diferenciemos excesivamente del resto de las disciplinas académicas y de las ciencias duras, naturalmente con algunas peculiaridades que también se dan en el sistema académico de las humanidades y de las ciencias sociales. Hablaremos de las dos innovaciones que se han dado últimamente, una de tipo teórico en historia y filosofía de la ciencia a partir de Thomas S. Kunt y la otra de tipo práctico sobre todo como consecuencia de la revolución en el mundo de las comunicaciones que estamos viviendo. En tercer lugar nos centraremos en la experiencia de más de una década o de casi ya década y media de Historia a Debate, nos vamos a preguntar por qué esta experiencia se ha dado en el campo de la historia y no en otras ciencias humanas y ciencias sociales, y por qué esta experiencia se ha dado desde el ámbito académico latino-europeo y americano y no desde el ámbito académico francés o inglés o anglófono, diría yo, con más claridad. Aquí daremos datos, hablaremos de las fases de la experiencia inéditas de Historia a Debate de sus características, de nuestras propuestas. Y por último de cómo la propia experiencia de Historia a Debate se tiene que adaptar a la nueva Web a la Web 2.0 en la que ya estamos, a la Web 3.0 en la que al parecer estaremos y el resto que se supone general para todas nuestras disciplinas y para la universidad. Este es un poco el esquema general del seminario. Cumpliendo con el punto número uno, definición y formas tradicionales de sociabilidad, empezamos definiendo lo que es sociabilidad. Como pasa tantas veces en los términos de uso académico reciente, cuando decimos sociabilidad, palabra de origen sociológico pero que podemos y debemos extender al resto de las ciencias humanas y sociales, pues bien, cuando hablamos de sociabilidad en el diccionario encontramos por ejemplo en el diccionario de la Academia Española, que sociabilidad, es cualidad de lo sociable, es decir, la propensión a la sociabilidad a las relaciones sociales, por lo tanto remite al carácter de las personas. Podemos considerarlo una característica humana en general, que esta ya esta en la frase de los clásicos, de que el hombre es un animal político y un animal social por excelencia, pero se ve que no es una característica necesariamente innata y necesariamente general cuando se ha inventado el término de sociable para aquella persona que tiene ese rasgo como más acentuado. Por lo tanto esa tendencia a lo sociable a la relación social que caracteriza el término de sociabilidad, es la acepción clásica que aparece en los diccionarios, pero el uso que le estamos dando en ciencias humanas y sociales no es ese, sino remite cuando hablamos de sociabilidad a las formas de las relaciones sociales a las formas de sociabilidad y eso si que no lo vamos a encontrar en los diccionarios, porque desgraciadamente no están necesariamente actualizados y será el término que explica digamos el título de este seminario, La sociabilidad académica en la era global, es decir, las formas de organización social en un ámbito académico referido, naturalmente a los profesores e investigadores aunque este es un tema precisamente donde los viejo y lo nuevo se diferencian, es decir, respecto a quienes son los componentes de la sociedad académica, ya veréis como esto cambia en el paso del siglo XX al siglo XXI. Es decir, que cuando hablamos de sociabilidad nos referimos a las formas de sociabilidad, en cultura popular las formas de sociabilidad pues se refiere a las tabernas, en las culturas tradicionales, pues la iglesia. En cuanto a sociabilidad política hay colegas que estudian la historia de la sociabilidad política desde los clubes revolucionarios del siglo XVIII, siglo XIX, hacia los partidos políticos contemporáneos, etc. Existe también una sociabilidad académica que es la que esta en el título sociabilidad académica no política, no popular y no religiosa, sino la sociabilidad académica, es decir, las formas de relación social que incluyen las formas asociacionismo de los académicos en el sentido amplio del término que utilizamos aquí, entendiendo por academia no la reales academia, naturalmente, sino entiendo por academia la universidad o los centros de investigación. En cuanto a la sociabilidad académica tradicional vamos a hablar de las formas, de los ámbitos y de las funciones del asociacionismo académico. Probablemente sea una palabra reducionista, asociacionismo, de ahí que utilicemos el término de sociabilidad porque se refiere a las asociaciones que es una de las formas de relación social entre académicos de ahí que prefriéramos el término de sociabilidad que es mucho más amplio. Por lo tanto vamos a hablar de las formas, de ámbitos y de funciones de la sociabilidad académica, cuando digo tradicional, me refiero desde el punto de vista temporal a las que existen no digo desde que se funda la universidad en la Edad Media pero cuando menos a las que existen contemporáneamente. Que son tres: asociaciones o revistas y congresos, son las vías fundamentales de sociabilidad académica que están en vigor hoy en día y sobretodo esto es lo que nos interesa más que han un jugado un papel protagonista de una manera yo diría absoluta en la sociabilidad académica en el siglo XX. Claro si hablamos de asociaciones o revistas y congresos, eso quiere decir que diferenciamos esto de la estructura académica universitaria común a todas las disciplinas que tienen sus nudos, es decir, tiene sus formas de organización en los grupos de investigación, las áreas de conocimiento, los departamentos, las facultades, las universidades. Esto no lo llamaríamos, aunque es sociabilidad también, naturalmente, no lo llamaríamos en sentido estricto, sociabilidad académica para el objeto de este seminario sino simplemente estructura universitaria, si queréis formas de organización académicas objetivas, que forman parte del sistema universitario, del sistema de investigación a las cuales estamos digamos obligados a pertenecer. Es decir, que la voluntariedad y la obligatoriedad de las formas organizativas es fundamental para el objeto de nuestro seminario, es decir, nos vamos a concentrar en las formas de organización voluntaria que son en mi opinión las que dan dinamismo a nuestra disciplina. Es decir, un profesor o un investigador pertenece a la estructura universitaria en función de su propia formación y su propia especialización, primero en su propia formación, licenciatura, su propia especialización, la fase de doctorado y mucho más accediendo al cuerpo de profesores e investigadores, cuando se accede al cuerpo de profesores e investigadores a través de un concurso o una oposición, entonces uno pertenece a una formas organizativas universitarias que son independientes de la propia voluntad individual y colectiva, bueno colectiva, relativamente porque se pueden cambiar pero realmente el poder de decisión para cambiarlas esta más bien en el ámbito político que en el ámbito exclusivamente académico, todos sabemos que eso se cambia a través de leyes donde la universidad en el caso español a través del consejo de rectores tiene la oportunidad de dar su opiniones pero depende en definitiva todo cambio de la estructura académica de una voluntad política. Esto es el porque nosotros nos referimos a las formas voluntarias de sociabilidad académica porque no dependen de ninguna decisión política, sino de la propia voluntad y autodeterminación, por emplear un término ajeno al leguaje académico, pero perfectamente aplicable en este caso, porque depende de la propia voluntad y autodeterminación de los profesores y de los investigadores, decíamos, las asociaciones, revistas y congresos. Las asociaciones, las revistas y los congresos, dependen a su vez del ámbito o de la escala de pertenencia de los profesores investigadores que la forman y la fundan, las asociaciones, las revistas y los congresos desde el punto de vista de la iniciativa organizativa y de la participación de académicos. Estos ámbitos los dividimos en tres, el ámbito de la especialidad, el ámbito nacional y el ámbito internacional, mezclándose si queréis un poco, pues un sistema de clasificación temático con un sistema de clasificación de escala, es decir, espacial, si queréis geopolítico. Decir que el ámbito de aplicación de las formas de sociabilidad académica de los que hacia referencia; las asociaciones, las revistas y congresos, tiende a ser la especialidad en primer lugar, es decir, que las asociaciones, revistas y congresos suelen ser de especialidad temáticas generalmente y el caso nuestro historiadores, cronológica o bien académica desde el punto de vista de la estructura universitaria, bueno, quiero decir con esto de que hay determinadas especialidades temáticas o cronológicas que han generado estructura universitaria desde el momento que definen pues un área de conocimiento o un departamento o una facultad y por lo tanto en ese ámbito se constituyen y se desarrollan asociaciones, revistas y congresos. Esta tendencia general a asociarse a través de la especialidad, por ejemplo en el campo de las asociaciones esta muy generalizada en Europa, donde pues, tenemos asociaciones en el campo de la arqueología, de la prehistoria, de la historia antigua, de la historia medieval, de la historia moderna, de la historia contemporánea, pondré siempre ejemplos de historia que son los más cercanos a mi pero esto con toda seguridad que se puede extender a otras disciplinas. No existe, por lo menos no es general en Europa, asociaciones de ámbito nacional, en el campo de una especialidad sí, pero me refiero en el campo de una disciplina, para la historia por ejemplo aquí no existe una asociación española de historiadores como en Estados Unidos, la American Historis Asociacion por ejemplo, que tiene una enorme tradición y no es el caso en España y en Europa donde existen fundamentalmente asociaciones de tipo especializado, etc. Creo que en general, esto refleja unas tendencias corporativas por especialidad en Europa más fuerte que en América, tanto América del Norte del Centro como del Sur en mi opinión. En tercer lugar, la escala internacional, puede estar representada ya desde principios del siglo XX por el Comité Internacional de Ciencias Históricas, que a su vez realiza congresos cada cinco años en ciudades y países distintos desde hace ya varias décadas puede ser para la disciplina de la historia el ejemplo de sociabilidad académica internacional de carácter general y no por especialidades. Lo mismo que se dice para las asociaciones vale para las revistas y congresos obviamente, en el sentido que las revistas tienden a una tendencia de especialidad aunque existen para el campo de la historia de ámbito nacional seria el caso de Hispania en España, una revista del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, también seria el caso de Annales, por mucho que tuviera siempre unas pretensiones internacionales que no se cumplieron demasiado, por lo que podemos encasillar a la Revista de Annales como una revista de ámbito nacional. Ahora proliferan bastantes las revistas de ámbito internacional con tendencia reciente a no sobrepasar el ámbito lingüístico propio, es decir, hay revistas en inglés, revistas en castellano, en francés, etc. que tienen una dimensión internacional pero donde se exige, por ejemplo en el campo académico anglófono se exige el uso del inglés de una manera previa para la publicación de los trabajos, lo mismo podemos hablar de alguna iniciativa en otros idiomas. También, existen revistas multilingües pero no es lo habitual aunque en cara al futuro va ser en mi opinión, lo que se imponga. En cuanto a realización de congresos pues también tenemos que hablar de un ámbito de especialidad, un ámbito nacional, un ámbito internacional según los casos, mezclando ambas cosas. Hay congresos de especialidad que pueden tener un ámbito local, nacional o internacional como bien sabemos, aunque lo que nos obligaría a clasificar de una manera más esencial los tipos de congresos, es que sean congresos digamos puntuales o que sean congresos frecuentes o sea periódicos, es una inferencia importante, porque hay congresos que se realizan una vez y no vuelven a repetirse y hay otros como son el caso de Historia a Debate pero también los congresos del Comité Internacional de Ciencias Históricas pero también se dan en otras materias y en otras iniciativas cuando generalmente detrás de los organizadores del congreso pues hay algún tipo organización previa que puede ser una organización tipo asociación o tipo revista o sencillamente un grupo de colegas o una individualidad que de una manera periódica realiza congresos sobre una misma temática. Hablamos por lo tanto de las formas y de los ámbitos, que se pueden mezclar como ya vimos. Esto es un listado no exhaustivo pero si fundamental porque estas son las tres vías de asociación o revistas y congresos de comunicación académica y de generación de consensos en las diferentes comunidades académicas por lo menos en el siglo pasado. Las funciones de estas formas de sociabilidad académica tradicional varían desde la promoción hasta la investigación. Por lo tanto podemos hablar de tres niveles, el primero y con una característica más bien reivindicativa sería la función de promover y defender la historia como disciplina, el historiador como oficio cuando se trata de una sociabilidad historiográfica general o bien la promoción, defensa y reivindicación de una especialidad siguiendo con los ejemplos de historia, de una especialidad historiográfica pues que defina la temática de un congreso, de una revista o de una asociación. Esto es un primer nivel de la sociabilidad académica tradicional y un primer objetivo de las asociaciones, revistas y congresos que se realizan, por supuesto indispensables, que en momentos inclusos de problemas para una disciplina en su relación con la sociedad, pues este objetivo, es necesario que alguien lo cubra y lo cumpla y esto se a hecho de alguna manera sobretodo por parte de las asociaciones. En nuestro caso, pues todos los problemas en España derivados pues de la perdida de horas de clases, de asignaturas como por ejemplo de humanidades, pues las lenguas clásicas o la filosofía, hay han jugado un papel importante las asociaciones de esas disciplinas y especialidades actuando incluso de intermediarios con los poderes públicos para esto que decíamos al principio, es decir, que mucho lo que tiene que ver con la organización académica pues se decide en términos políticos, entonces la sociabilidad voluntaria a la que estamos haciendo referencia aquí pues sirve para que existan los interlocutores públicos en los casos como este que decíamos en las horas de docencia que tienen que ver con los puestos de trabajo para los futuros titulados en las disciplinas de humanidades en el bachillerato en España. El segundo nivel de objetivos de la sociabilidad académica, claro, decimos tradicional, porque hemos decidido hablar fundamentalmente del cambio que se produce entre el siglo XX y el siglo XXI en las formas de sociabilidad académica pero claro estos objetivos con otros medios y con otros contenido tienen que atenderse igual en el siglo XXI y por lo tanto es la experiencia de la que partimos y a la que de todas maneras no renunciamos. Entonces este segundo nivel, seria el intercambio y las relaciones personales entre los propios académicos, esto todos lo sabemos que es muy importante, porque suele ser la primera motivación para que un profesor o un investigador pues se afilie a una asociación, para que se dirija o participe en una revista o asista un congreso como simple inscripto o como ponente, comunicante, conferencista como decís en América, verdad. En ese sentido no cabe duda que responde el intercambio académico y la ampliación de las relaciones individuales en la propia disciplina y dentro de la propia disciplina en la propia especialidad responde una necesidad indudable de cada investigador y de cada profesor y por lo tanto ahí no vamos a explicarnos y a explicar mucho más. El tercer nivel en el que tienen que comparecer estas formas de sociabilidad, tanto tradicionales como renovadas, es la investigación y la publicación, naturalmente cuando establezco un gradiente de menos a más entre los diferentes objetivos de la sociabilidad académica, pues tengo en cuenta que investigar y publicar es la necesidad final de nuestra actividad como investigadores. En algunos casos se dice que publicar o morir. Investigar para un profesor universitario es fundamentar considerando que casi todos los sistemas de investigación en los países de nuestro medio pasan por la universidad. También existen centros de investigación de origen públicos ajenos a la universidad muy amplios como es el caso de Francia, menos amplios, desgraciadamente como en el caso español pero de todas maneras minoritarios porque la mayoría de las investigaciones que se hacen en Europa y América se hacen en las universidades, desde luego en el caso de España es muy evidente por lo tanto en fin, es una de las características de la universidad europea de unir la docencia con la investigación. Por lo tanto, digamos más los congresos que las revistas y más las revistas que las asociaciones cuidan de facilitar las investigaciones y la publicación de las investigaciones y en algunos casos sirve de elementos orientador para esas investigaciones y como las asociaciones en muchas veces editan libros de historia y las revistas en si mismo es la fuente más habitual para publicar investigaciones en formato de artículo y después lo congresos pues son valorados principalmente porque las actas son una fuente de publicación y de conocimiento de las investigaciones de cada especialidad o campo científico se hace. Por lo tanto en ese sentido la tercera función, investigación y publicaciones, de lo que se trata es ya para el futura, en fin claro, saber que formas que contenidos nuevos, decíamos tiene que asumir la promoción y defensa de nuestras especialidades, de nuestros oficios académicos, el intercambio de las relaciones personales entre los propios profesores e investigadores y sobretodo la manera de generar consensos, coordinar y publicar las investigaciones y sus resultados. En el caso de las publicaciones esto tiene mucho que ver con algo que en los sistemas de evaluación en vigor se llama impacto de una investigación o de una publicación y de lo que también hablaremos porque eso esta vinculado a los sistemas de valoración de nuestras investigaciones a través de los sistemas públicos de los distintos países, pero no tanto, porque esta basado en un ranking de revistas y prestigio, que esta muy cuestionado entre los profesores por su rigidez y por su falsa jerarquía para nada contrastada con esos objetivos, sobretodo en los caso precisamente de las humanidades y de las ciencias sociales, de manera que este tema del impacto como otros de los que tenemos que hablar en este curso se ve severamente alterado con la evolución de las nuevas tecnologías, de manera que un artículo en una revista de alto impacto según los esquemas tradicionales puede ser perfectamente casi no leído por nadie y un artículo difundido por Internet a través de una Web por ejemplo, sin aval académico puede ser leído y difundido por miles y miles de profesores y estudiantes de todas las universidades del mundo, esa es una de las asignaturas pendientes en este tema de la ilusión de las nuevas tecnología que tiene nuestras universidades en el momento de la evaluación de la investigación y de las publicaciones que producimos. Como es obvio, aunque hablamos de sociabilidad, por lo tanto de colectivos sociabilizados, organizados alrededor de asociaciones, revistas y congresos pero que esta formado por individuos y individuos que tienen intereses académicos posiblemente hoy en exceso y eso en parte es responsabilidad del propio sistema que nos cobija, pues en lo fundamental, son individualistas. Por lo tanto aquí nos encontramos que la generación de estos espacios de sociabilidad y la participación de los académicos en estos espacios de sociabilidad nos remite a una motivación individual colectiva, remite a una dialéctica entre el currículum vitae y su promoción por un lado y el saber, el conocimiento y su promoción por el otro lado. Alguien podría decir que ambas cosas es lo mismo que cuidando el currículum individual con eso ya se aporta al saber y el conocimiento pero eso no es cierto. Porque el currículum en función de los sistemas de evaluación que hoy tenemos puede ser muy valorado académicamente y no aportar suficientemente a un nuevo conocimiento a un nuevo saber en esa especialidad, en esa disciplina todos lo sabemos y es algo de lo que no podemos escaparnos porque en el medio académico es difícilmente se puede escapar a una necesidad de escapar y promover el propio currículo porque eso depende el propio puesto de trabajo y la promoción en el y por otro lado forzosamente, tiene que ser contrastado con plataformas de organización académica que aseguren que del objeto individual y colectivo en nuestra institución es el fomentar el nuevo saber y el nuevo conocimiento sobre cada especialidad y lo que importa mucho más, sobre cada disciplina. Es obvio que uno de los riesgos de la estructura universitaria, diferenciando la estructura académica de la sociabilidad voluntaria es: el individualismo, el corporativismo y la fragmentación. De esos tres pecados capitales académicos no se libra la sociabilidad voluntaria, aunque nace contra eso, es decir, los que forman una asociación, los que animan una revista y los que organizan congresos, precisamente quieren superar el individualismo de la vida académica en algunos casos no siempre pero fomentar la interdisciplinariedad evitando el corporativismo y también por lo tanto, la fragmentación. Pero yo creo en general que las estructuras de sociabilidad tradicional de sociabilidad para nada nos permiten hablar que este es un tema superado. Es decir, que el hecho en si de que estas plataformas de sociabilidad académica en muchos casos sirvan solamente para fomentar los currículos individuales, el hecho en si de que estas formas tradicionales de sociabilidad académicas están organizadas corporativamente y la evidencia del escaso número de iniciativas interdisciplinarias que existen, nos lleva a concluir que en la transición de la universidad del siglo XX a la universidad del siglo XXI, heredamos estos tres problemas: individualismo, corporativismo y fragmentación. Para cuya superación yo creo que se crean mejores condiciones en la sociedad global de la información, que las que teníamos en la sociedad del siglo XX basada en el papel y en los medios de comunicación tradicionales. La máxima expresión de sociabilidad académica en ciencias humanas en el siglo XX, son desde luego las tendencias, que también podemos llamar movimientos académicos o escuelas académicas en nuestro caso historiográficas que han dado vida a nuestra disciplina en el siglo pasado. No me atrevo obviamente a poner ejemplos fuera de las humanidades y de las ciencias sociales pero si se puede decir con toda claridad que la entrada masiva en las universidades occidentales en el siglo XX, en las universidades europeas y americanas de estas disciplinas, el hecho que se crearán licenciaturas en historia, en sociología, en ciencias políticas, en antropología, etc. Pues se lo debemos en gran medida a los movimientos académicos que han promovido y defendido estas disciplinas como instrumentos imprescindibles para el cambio social para el cambio histórico y que han demostrado en la práctica la utilidad social y la utilidad para la universidad como templo del saber de estas disciplinas pese que al final del siglo XX hemos vivido naturalmente, con el auge del neoliberalismo un retorno o una implantación de una serie de disciplinas más vinculada con el mundo de la empresa, paralela a esta promoción de estos estudios vinculados a las empresas paralelo a la crisis de las tendencias que animaron nuestras disciplinas en la universidad del siglo XX. Por lo tanto esto es una de las mejores herencias que nos queda del siglo pasado. En el caso de ciencias humanas y sociales, hay tendencias comunes y tendencias específicas de cada disciplina. Desde luego muy destacadamente una tendencia común es el marxismo, el materialismo histórico que ha influido en todas nuestras disciplinas y ha jugado un papel muy importante para su difusión en la universidad y también para desarrollar una demanda y una oferta en sus estudios e investigaciones sobre la historia, la sociedad, la política o la filosofía. Claro, no incluí las tendencias dentro de las formas de asociacionismo porque entre otras cosas se trata de una forma colectiva de intervención académica que no siempre tiene límites y formas definidas, esa es la cuestión, si bien con toda seguridad se puede decir que utiliza las revistas como forma de sociabilidad fundacional y principal. Eso si es una característica de la sociabilidad académica en el siglo XX que lo primero que hace un grupo de colegas que quiere hacer una propuesta sobre una disciplina y normalmente sobre la relación de esa disciplina con la sociedad es fundar una revista, el caso paradigmático y no sólo para la historia, sino en general para las ciencias humanas y sociales con toda sinceridad es la Escuela de Annales, pero también otros como Parsons Preise que sin duda representa la historiografía marxista occidental más importante y otras porque eso sería extensible a otras corrientes en otras disciplinas. Hoy naturalmente la vía para crear tendencias sin duda alguna es Internet pero durante el siglo XX fue crear una revista aunque también ha sido muy habitual pues a veces de la revista surge la asociación o bien es la asociación que crea la revista y desde luego también fue relativamente común que los animadores de una tendencia historiográfica o una tendencia en ciencias humanas o ciencias sociales organizaran congresos. Claro cuando diferenciamos tendencias de una forma académica de tipo estructurar como un área, un departamento, etc. pero también lo diferenciamos de una forma organizativa que aquí llamamos forma de sociabilidad como asociación, revista y congresos, la mayoría de las revistas no están vinculadas a una tendencia, ni hoy ni en el pasado, y la inmensa mayoría de los congresos tampoco y las asociaciones más bien, tienen la tendencia de realizarse alrededor de una especialidad para nada, constituye una tendencia que viene definida porque los que participan en ella tienen unas posiciones en comunes en cuanto al método, a los conceptos, las teorías y la propia historia de la disciplina y en eso no nos distinguimos de lo que puede ser definir una tendencia, un movimiento o una escuela en un ámbito intelectual cualquiera, desde una vanguardia artística hasta un movimiento intelectual no vinculado específicamente a la universidad como pudo ser el existencialismo en un momento dado, etc. A esto nos referimos para saber que hay una tendencia, pues tiene que haber representantes públicos, un órgano de expresión, una organización mínima, insisto no vale confundir con una especialidad o simplemente con un espacio de poder, generalmente las tendencias son espacios de poder pero los espacios de poder casi nunca son una tendencia sino que son formas de sociabilidad o ventajas alrededor del poder pero no siempre con un contenido intelectual que supera la ambición de poder a ver si me explico o porque las tendencias la ambición de poder se entiende intelectualmente no como un sub-patrimonio de una instancia de poder. Le sigo diciendo que lo que caracteriza una tendencia, un movimiento, una escuela, una corriente en nuestra disciplina es sobretodo que el contenido supera la forma esto puede estar muy diluida y aun generando surgiendo de un espacio de poder ese poder no es un objetivo en si mismo sino que es un medio para desarrollar un programa, sea académico o sea intelectual, etc. Con esto hemos repasado el concepto de sociabilidad, las formas, ámbitos y funciones tradicionales que tenemos que readaptar a la nueva sociedad global y la dialéctica entre lo individual y lo colectivo. Así como lo que llamamos máxima expresión y máxima herencia, diría yo, de la sociabilidad académica en las universidades del siglo XX como son las tendencias, los movimientos y las escuelas sean historiográficas, sociológicas, antropológicas, etc. donde yo pueda resumir todo lo que ha significado para nuestra disciplina para la universidad y yo diría, para la sociedad y la cultura del siglo XX pues hablamos ya del marxismo pero pensemos también en el estructuralismo pero antes de eso en el funcionalismo o la hermenéutica, etc. Uno de los peligros mayores de la tabla rasa que los postmodernos más radicales nos proponen de lo que fue el siglo XX en términos ideológicos, intelectuales y académicos, unas de las críticas mayores que tendríamos que hacerles es que se olvidan de lo que a supuesto como punto de partida de cara al futuro estas tendencias intelectuales y académicas en una época además donde la sociedad y la academia han marchado juntas para bien o para mal en muchos momentos. Bien, volvamos al tema de las formas, de los ámbitos y de las funciones, sobretodo el tema de las formas de comunicación académica que tienen que ver con las formas de comunicación de la academia con la sociedad lo que hemos hecho mención hasta ahora, pero que es muy importante. Una de las características de las formas tradicionales de sociabilidad académica es que favorecen la separación academia y sociedad. Las asociaciones son sagradas a los que no cumplan los criterios de pertenecía habituales al profesorado, al sistema académico, raramente una asociación permite que alumnos se inscriban aunque no exista un filtro digamos coactivo pero si es cierto que las asociaciones existen para profesores e investigadores, igual que en publicaciones y revistas, en los congresos incluso existe toda pues una jerarquía en el sentido de que por supuesto un estudiante como dicen en Argentina, un estudiante avanzado no puede participar más que como inscrito lo cual yo no digo que sea incorrecto pero que probablemente en algún caso convendría hacer alguna excepción y de todas maneras en los coloquios por lo menos en los congresos de Historia a Debate resulta muy evidente cuando un alumno pues tiene algo que decir tan importante que podría ser intercambiable con los miembros que están en la mesa, eso nos ha pasado en Historia a Debate. Hablando quien publica en revistas, quien participa en congresos pues son los que consideramos que forman parte establisman académico del sistema académico y decía que en los congresos existe cierta degradación, es decir, por ejemplo entre comunicación, ponencia, conferencias, etc., de manera que un joven investigador pues presenta una comunicación pero para presentar una ponencia pues es necesario ser un profesor, etc., y una conferencia plenaria, naturalmente pues exige mucho más, en cuanto a ser un investigador o un profesor ya consagrado, etc. Yo en esto no voy a tirar piedra contra mi propio tejado, naturalmente, porque la universidad esta basada en la relación profesor y alumno. Además, si lo dijera no me creerían pero si es cierto que hay que contrarrestar esta tendencia en nuestros congresos de Historia a Debate, ya en los dos últimos no hemos hecho diferencias entre comunicaciones y conferencias porque pensamos que cada barco debe aguantar su vela y porque no siempre tener muchos años de experiencia en investigación quiere decir que uno presenta cosas muy nuevas, muy interesantes, desgraciadamente. Porque ojala tuviéramos ya en edades avanzadas la misma frescura y el mismo entusiasmo para producir conocimiento nuevo y después, porque con una frecuencia que me gustaría que fuera mayor pero que es real que un joven investigador tiene mucho nuevo que decir. Pues entonces en ese sentido ya cada vez más reservamos las conferencias plenarias más bien ya a colegas que por razón de su edad que son bastante discutible o porque en mi caso como soy organizador del congreso, pues bueno ya tengo ahí naturalmente, en mis propios congresos ese privilegio, del que además por otro lado difícilmente me pueda escapar, pero si fuera por eso también eliminaríamos las conferencias plenarias que ya están en la última edición de hace dos años tuvieron más bien carácter de homenaje para los profesores que la impartieron, que otra cosa. Por lo tanto yo hablaría de cuatro defectos de la sociabilidad académica tradicional como medio de promover consenso e intercambio en una comunidad académica. El primero ya hemos hecho referencia, es decir, que no facilita relación con la sociedad, quien lee y quien no, primero porque son asociaciones endogámicas de la propia especialidad o de la propia disciplina y las revistas no las leen generalmente más que los propios especialistas y los congresos, generalmente para académicos y están al margen de cualquiera que este interesado en participar en el. El segundo problema, es que es un sistema de comunicación extraordinariamente lento, porque se basa en el correo postal, en las publicaciones en papel y en los viajes por los medios de comunicación del siglo XX. El correo postal es extraordinariamente lento y caro, digo caro, porque hoy enviar la convocatoria de un curso, como el nuestro por ejemplo o un congreso por un correo postal sobre todo internacionalmente es extraordinariamente caro y lento por lo que tarda en llegar una carta nos ha pasado en algún congreso de Historia a Debate que llega la carta a América cuando ya el congreso se realizó. Y no creáis que lo distribuimos con breve plazo de tiempo lo que pasa es que por problemas de dinero alguna vez ha ido por barco, las cartas. La publicación en papel difícilmente ya una editorial te da un plazo inferior a dos o tres años para publicar un libro y el propio sistema de edición, de maquetación, de corrección de erratas, etc., lo hace extraordinariamente lento de manera que cuando se publica un libro, un artículo, unas actas pues ha podido pasar años, generalmente pasan años desde el acontecimiento que le dio origen a esas actas o desde el momento que el propio autor redactó el artículo o el libro. Que decir de los viajes, bueno, una de las dimensiones de la revolución de las comunicaciones, que generalmente nos estamos refiriendo a Internet, cuando hablamos así o a la televisión o etc., pero sin embargo también eso tiene que ver con que los viajes en avión pues se están multiplicando y el precio ahora es muy inferior y facilitan las cosas para la comunicación académica también. De todas maneras si nos atenemos a lo que ha sido el siglo XX, naturalmente todos sabemos, nosotros lo hemos sufrido la dificultad para organizar un congreso internacional por lo enormemente caro que es el pagar los boletos los viajes a los que pudieran participar, igual pues a la hora de fomentar las relaciones internacionales dentro de ese apartado de intercambio que es una de las funciones de la sociabilidad académica tradicional. El tercer defecto de la sociabilidad académica tradicional sería su excesiva jerarquía, es decir, no tienen digamos el mismo nivel de jerarquía en cuanto a organización que a la estructura académica normal, donde la antigüedad y el estatus, generalmente pues siguen siendo la norma para organizar la vida académica sobre todo en el ámbito de la docencia pero también en ámbito de la investigación. Claro en la zona de sociabilidad voluntaria no afectan tanto pero aun así cuentan bastante en el sentido que la creación de asociaciones, revistas o organización de congresos corresponde más bien a la parte alta de jerarquía académica que a la parte media y baja, aunque naturalmente es mucho más fácil organizar un congreso, lanzar una revista, incluso crear una asociación que digamos algo que ya es tarea casi imposible promover un área de conocimiento nueva o cambiar la estructura departamental o cualquier cambio que se quisiera introducir en la estructura universitaria. Hay más facilidad para la circulación interna pero aun así esta ésta muy cargada por la propia jerarquía de las relaciones entre profesores e investigadores existente en nuestra universidad, en todas las universidades. Pero esta jerarquía, es además externa y tiene que ver con las relaciones entre la academia de diferentes continentes y diferentes países, probablemente este sea el problema mayor que tiene resolver la buena globalización, es decir, que la hegemonía sobre todo en el ámbito internacional de las formas de sociabilidad académica pues tiene que ver muy directamente con la hegemonía que determinado país o determinado continente puede tener en un momento dado tener en la política y en la economía mundial. De ahí, pues todos sabemos que en el siglo XIX pues el foco y el centro de la sociabilidad internacional y también de las tendencias estuvo en Alemania, pues en el siglo XX en Francia y ha derivado hacia el ámbito anglo-americano, primero inglés y después el norteamericano, pues ya en las décadas finales del siglo XX. De manera que no podemos decir que un buen contenido pues escrito en español pues tenga la misma proyección que si esta escrito en inglés y antes si estuviera escrito en francés. Es decir, existe un centro y una periferia y en este caso hay una paralelismo evidente entre lo que es centro y periferia, en el ámbito geopolítico y económico y en el ámbito académico y en nuestro caso historiográfico. Esa es una de las características del siglo XX y por tanto hay una replicación, se emitan en la sociabilidad académica en lo que ya existe en las relaciones sobre todo internacionales entre economía, política, países y políticas públicas de países. El cuarto caso y termino. Es decir, insistiendo en lo caro que resulta el sistema de sociabilidad académica tradicional. En una asociación hay que pagar cuotas para pertenecer a ella, con lo cual se valora sobre todo la ventaja personal que eso supone para el suscritor, aleja esa posibilidad a los jóvenes que no tienen la misma capacidad adquisitiva y en fin, supone un handicap, claro, para la expansión de una asociación, si lo comparamos sobre todo con la gratuidad en Internet. También, volvemos otra vez al caso de las publicaciones en papel, que han encarecido extraordinariamente, hoy lo que cuesta el papel, lo que cuesta imprimir un libro es una cantidad desorbitada en opinión de cualquiera y hasta que el proceso de digitalización de libros se imponga como pretendemos y como queremos y como se esta haciendo ya, pues este problema no se podrá resolver completamente. Y otra vez volvemos al tema de los problemas de los viajes y de los desplazamientos. Por lo tanto en cara al siglo XX, en el tránsito del siglo XX a la sociedad global de la información, tenemos que resolver en cuanto a formas y ámbitos de sociabilidad académica estos cuatro defectos, separación entre sociedad académica y sociedad civil, lentitud en los procesos de comunicación internas, jerarquía interna y externa en las formas de sociabilidad y el precio, el precio en dinero que supone tanto desde el punto de vista individual como para las propias instituciones. El factor económico es disuasor en cuanto a lanzarse a grandes iniciativas de sociabilidad imposibles por razones económicas en el siglo XX y hoy factibles gracias a la revolución tecnológica en el mundo de la comunicación. Adelanto y termino ya, para dejar aquí esta primera parte del curso. Nosotros en Historia a Debate somos partidiario de un nuevo paradigma mixto que sea digital y presencial al mismo tiempo, es decir, de combinar las formas nuevas con las formas tradicionales de sociabilidad académica. |
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