Proyectos y ayudas
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN
Consejo Superior de Investigaciones Científicas
“El estado de la historia (1996-1998)”
Financiado por la Xunta de Galicia (XUGA40101B96)
Total ayuda: 2.658.194 pts.
EQUIPO
Carlos Barros Guimeráns, Universidad de Santiago, CSIC (investigador principal)(historia medieval)
Francisco Vázquez García, Universidad de Cádiz (filosofía de la historia)
Gonzalo Pasamar Alzuria, Universidad de Zaragoza (historia de la historiografía)
Miguel Ángel Cabrera Acosta, Universidad de la Laguna (historia contemporánea)
Iñaki Bazán Díaz, Universidad del País Vasco (historia medieval)
Francisca Colomer, Universidad de Murcia (historia de América Latina)
RESUMEN
La experiencia del macro congreso Historia a Debate , que hemos celebrado en Santiago de Compostela del 7 al 11 de julio de 1993, ha puesto en evidencia que las historiografías se mueven, incluso aceleradamente, en este agitado fin de siglo.
Para ayudar a contestar a la pregunta, ¿adónde va la historia?, consideramos insuficiente seguir la evolución de la producción bibliográfica e historiográfica internacional -tarea nada fácil, y que nos proponemos asimismo intensificar-, por lo que nos planteamos llevar a cabo una gran encuesta (sobre todo en países fundamentales de Europa, América y el Este de Europa) que haga, de manera sencilla, a unos 15.000 historiadores profesionales las preguntas que mejor puedan definir el estado dinámico, y con toda seguridad paradójico, de nuestra disciplina a cuatro años del siglo XXI.
Los cientos de respuestas, sino miles, obtenidas harán posible insertar en nuestros debates, en nuestras reflexiones, la opinión colectiva de la parte sin duda más activa, e interesada en la autorreflexión, de nuestras comunidades académicas de historiadores, a fin de poder responder mejor, con la voluntad de la inteligencia, a una pregunta si cabe más importante que la anterior: ¿adónde queremos que vaya la historia?.
No es casual que nos planteemos, desde Galicia y desde España, interrogar así a la historiografía internacional: la historiografía española, un paradigmático cruce de influencias a lo largo de las tres últimas décadas, supone una plataforma excepcional para observar el devenir de la escritura de la historia en el mundo.
ANTECEDENTES
El talón de Aquiles de la historia como disciplina científica ha sido siempre la falta de reflexión, la escasez de preguntas sobre el qué, el cómo y el por qué de cada investigación histórica, el desinterés por la introspección entre los historiadores profesionales, excesivamente imbuidos de la idea positivista de que el uso riguroso de las fuentes convierte en dispensables mayores esfuerzos de la inteligencia.La marginalidad de la metodología histórica, la historiografía y la teoría de la historia ha dado lugar, con todo, a aportaciones puntuales de grandes historiadores que han servido de referencia (Bloch, Febvre, Braudel, Carr, Thompson, Fontana), aunque, en su momento, no animaron al historiador corriente a dedicar su tiempo a la reflexión historiográfica que, a lo largo del siglo XX, tuvo, pues, características elitistas, subordinadas al mencionado culto generalizado a los documentos.
Sin embargo, la situación está cambiando aceleradamente en este fin de siglo. El interés por la historia de la historia, por el autoexamen, se extiende y se democratiza como consecuencia de la crisis de las grandes escuelas, de los retornos de los géneros tradicionales, del “imperialismo” de otras ciencias sociales y del sentimiento de incertidumbre sobre el futuro de la historia (inducido también, desde la filosofía política, por las proclamaciones sobre el “fin de la historia” y aun por el posmodernismo ambiental).
El Congreso Internacional “A historia a debate”, que organizamos en Santiago de Compostela en 1993, hito ampliamente reconocido de la más reciente evolución de la historiografía, española e internacional, reflejó el apogeo de la reflexión historiográfica, tanto por las entidades académicas colaboradoras (45 de 11 países) y la cantidad de ponentes (75), comunicantes (189) e inscritos (más de 800), como por la calidad de los participantes, de los debates habidos y de los textos publicados. Si bien puso de relieve, asimismo, la insuficiencia de un debate sin consensos sucesivos que nos permitan rebasar la presente crisis epistemológica y definir la historiografía del siglo XXI. La propia lectura de los materiales del Congreso de Santiago (cfr. Carlos BARROS, “La historia que viene”) evidencia nuevos y subyacentes consensos en marcha, entre las comunidades de historiadores, que mediante la encuesta internacional sobre el estado de la historia que ahora proponemos queremos sacar a la luz, al objeto de favorecer sus aspectos positivos y de criticar aquellos otros que consideremos negativos.
En 1904, la Revue de synthèse historique de H. BERR, precursora de Annales, realizó una encuesta circunscrita a Francia a la enseñanza universitaria de la historia. A finales de siglo creemos que urge intentarlo de nuevo ampliando su temática y ámbito de aplicación, y beneficiándonos de las facilidades técnicas actuales.
OBJETIVOS
1) Realizar una macroencuesta sobre el estado actual de nuestra disciplina entre historiadores de todo el mundo con la vista puesta en la
historiografía del siglo XXI. Existe un serio desconocimiento de lo qué piensan colectivamente los historiadores comunes sobre la situación de su propia disciplina en cuánto a conceptos, líneas y métodos de investigación, escuelas y filosofías subyacentes, conexión con el mundo actual, futuro de la historia y de los historiadores, etc. Se supone que los valores colectivos de nuestras comunidades académicas subyacen en las monografías individuales que inundan nuestras bibliotecas, pero es sabido que son dificilmente observables: rara vez los colegas explicitan sus creencias científicas. Disponer de un número de respuestas suficientes para disponer de una opinión amplia, a un cuestionario que haga hincapié en los aspectos más controvertidos (p. e., la vigencia de las grandes escuelas, los retornos de los géneros tradicionales o la incidencia del posmodernismo) de la historiografía fin de siglo, supondría introducir una nueva dimensión en el debate historiográfico, marcado hoy por hoy por altos grados de individualismo y de aislamiento por áreas o países. En ningún caso esperamos de la encuesta un resultado científico “objetivo” y “absoluto” sino una representación mental, subjetiva y relativa pero simpre colectiva, de la comunidad internacional de historiadores en este turbulento cambio de milenio, que nos posibilite ir más allá de los límites de nuestra percepción individual de origen bibliográfico (en todo caso insustituíble).
2) Recopilación bibliográfica sobre la producción historiográfica internacional de los últimos diez años. Tenemos necesidad, junto con los datos de la encuesta sobre “El estado de la historia”, conocer con detalle e inmediatez (dado el carácter fluído de la reflexión finisecular) la evolución de la creciente elaboración historiográfica a través de libros, artículos de revista y actas de congresos, en diferentes países, de modo que podamos complementar, y contrastar, lo que pueda manifiestar colectivamente la comunidad de historiadores en la encuesta con las aportaciones individuales de tipo bibliográfico.
3) Reflexionar individual y colectivamente sobre la situación de la historia con la vista puesta en el historiografía del siglo XXI. Simúltaneamente con las dos tareas anteriores, los miembros del equipo de investigación nos proponemos intensificar el el debate y la reflexión historiográfica -iniciado colectivamente en 1993 en Santiago- con los diversos materiales que vaya generando el proyecto, en la idea de ayudar a unificar las discusiones y las propuestas entre las diferentes áreas de conocimiento e historiografías nacionales y regionales, convencidos de que el auge historiográfico actual no es coyuntural, buscando por tanto una intervención más consciente y comunal de los historiadores en el devenir de la disciplina.
El hecho de proponer estas tareas desde Galicia y España tiene un interés añadido: contribuir a que la historiografía española juegue un mayor papel en la historiografía internacional, acorde con el que ya juega en otros ámbitos políticos y culturales. La inexistencia histórica de una “escuela histórica española” reconocida internacionalmente -a causa, también, de nuestra turbulenta historia política en el siglo XX-, el haber sido escenario de un eficaz cruce de influencias, la ausencia de grandes golpes de péndulo en las orientaciones, convierten a la historiografía española, estamos convencidos, en un observatorio privilegiado del estado de la historia en el mundo.
METODOLOGÍA
Metodología de la encuesta. Se trata de enviar un cuestionario plurilingüe, con preguntas tipo test, a unos 15.000 historiadores de todo el mundo, sirviéndonos de los directorios y anuarios de las asociaciones de historiadores, nacionales e internacionales, generales y por áreas, directorios de las Congresos Internacionales de Ciencias Históricas y demás publicaciones de este tipo (por ejemplo: Directory of History Departments and Organizations in the Unites States and Canada, Annuaire des historiens français de la période moderne et contemporaine, Teachers of History in the Universities of the United Kindgdom, The World of Learning). Consideramos que el número de respuestas recibidas podría girar alrededor del 5-10% de los sobres enviados, lo que daría un total de 750-1500 contestaciones, muestra mínima y no aleatoria que consideramos suficiente para un posterior tratamiento cualitativo y cuantitativo de los datos. Al objeto de incentivar a los colegas para que rellenen el cuestionario y nos lo remitan, prevemos la presentación pública de la encuesta en diversas instituciones y países, así como el “obsequio” de una publicación relacionada con el debate historiográfico a quienes respondan.
HIPÓTESIS
Hipótesis generales. a) Partimos de la idea de que durante los “treinta gloriosos” años que siguieron a la II Guerra Mundial se implantaron en la historiografía internacional, bajo la denominación de “historia, ciencia social”, una serie de paradigmas ampliamente compartidos o aceptados por tres tradiciones y escuelas historiográficas (neopositivismo, escuela de Annales y materialismo histórico), sólo parcialmente rivales, que podemos resumir en el concepto de historia económica y social. Paradigma común hoy de difícil percepción, después de la fragmentación habida en los años 80 en cuanto a métodos, temas y escuelas. b) Entendemos que la actual crisis de la historia científica, acompañada paradójicamente de un gran desarrollo historiográfico, más que una decadencia es -o puede ser- una transición hacia un(os) nuevo (s) paradigma (s), todavía sin delimitar. c) El perfil final del virtual nuevo paradigma y de la historiografía del siglo XXI, es decir, su aceptación por parte de la parte más activa de la comunidad de historiadores (que, precisamente, queremos ver representada en la encuesta), pasa, en nuestra opinión, por la síntesis creativa entre los emergentes enfoques y temáticas que caracterizan el “retorno de sujeto” y los componentes de la Nueva Historia todavía vigentes (previa reformulación radical), así como por la redefinición de la historia como ciencia a partir de los últimos enfoques de la física y de la filosofía de la ciencia. Los tres objetivos de este proyecto nos permitirán, pues, confirmar o anular, rectificar o ampliar estas hipótesis (contempladas más extensamente en los
trabajos elaborados por C BARROS a partir del Congreso de 1993).
Plan de trabajo. La búsqueda y adquisición de bibliografía internacional especializada, y las reflexiones de los miembros del grupo investigador, son tareas paralelas que se entrelazan con la realización de la encuesta internacional, nuestro objetivo principal, cuyo desenvolvimiento prevemos así: 1) Lo que resta de 1996: elaborar el cuestionario de ítems (en contacto con colegas de otros países y de áreas no representadas en el equipo), imprimir la encuesta, recopilar directorios y fabricar la base de datos. 2) 1997: continuar con lo anterior, distribución por correo y presentación pública de la encuesta, dentro y fuera de España, así como la creación de una segunda base de datos con las respuestas. 3) 1998: análisis de los resultados, publicación de la encuesta, conclusiones parciales y globales.
EXPERIENCIA
La primera experiencia investigadora de los componentes del equipo (cinco de ellos, doctores) que vamos a reseñar es la que tiene que ver con sus campos específicos: historia medieval (C. BARROS, I. BAZÁN), historia contemporánea (M.A. CABRERA), historia de América (F. COLOMER), filosofía e historia de la sexualidad (F.VÁZQUEZ); esta experiencia en investigación básica es sin duda vital para poder analizar con conocimiento de causa la evolución de la comunidad de los historiadores y de sus paradigmas. Por otro lado, G. PASAMAR ha desarrollado toda su trayectoria investigadora estudiando la historia de la historiografía (española). Especialización que, sin duda, en el futuro inmediato será más usual.
En diferentes momentos, de los últimos siete años, los historiadores del grupo hemos dedicado atención investigadora -y docente, incluído el tercer ciclo, los cuatros profesores titulares- a la metodología histórica, la historiografía y la teoría de la historia: historia de las mentalidades, escuela de Annales, formación del nuevo paradigma e historiografía española actual (C. BARROS); Foucault y los historiadores, escuela de Annales, historia de las mentalidades, teoría y metodología de las ciencias sociales (F. VÁZQUEZ); historiografía española siglos XIX y XX, profesionalización de la historia, definición de la historia de la historiografía (G. PASAMAR); las teorías del fin de la historia (M.A. CABRERA); historia de las mentalidades (I. BAZÁN); nueva biografía histórica, modernidad y posmodernidad (F. COLOMER). Hace cinco años hemos establecido contacto tres de los miembros de equipo (C. BARROS, I. BAZÁN, F. VÁZQUEZ) como consecuencia de nuestro interés común por la historia de las mentalidades, la escuela de Annales y la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París (estancias de C. BARROS en 1990-1991, de I. BAZÁN en 1992 y 1994-1996, F. VÁZQUEZ en 1994-1995), de forma que nos constituimos en núcleo del Comité de Organización del Congreso Int. “A historia a debate” en julio de 1993. Congreso donde se trabó a su vez relación con M.A. CABRERA y F. COLOMER, que se amplió después, en la Jornadas de historiografía de Zaragoza, en 1995, a G. PASAMAR. Entrelazándose en este proceso, de varios años, una reflexion individual y colectiva (por ejemplo, el debate epistolar sobre “La historia que viene” de C. BARROS en 1995-1996) que nos capacita para intentar elaborar la encuesta y analizar sus resultados. Labor que no concebimos aislada de las intituciones y colegas de otras países que colaboraron en Historia a Debate y con los cuales seguimos manteniendo relaciones académicas. Al margen de este proyecto de investigación, y de acuerdo con el resultado de una encuesta que hemos llevado a cabo durante el Congreso de Santiago, pretendemos, asimismo, con contribuciones nacionales e internacionales ajenas a este equipo, editar una revista internacional que vehicule el debate historiográfico y/o organizar en 1999 el II Congreso Internacional “Historia a Debate”.
La experiencia organizativa del Congreso de Santiago, particularmente de su coordinador C. BARROS (a la que hay que sumar la experiencia organizadora de seminarios, cursos, talleres de historia..., de la mayor parte de los miembros del equipo), es una garantía cara a la puesta en práctica de la macroencuesta internacional que se propone, de la que tenemos como precedentes inmediatos, a menor escala, la distribución mundial de la convocatoria de Historia a Debate en 1992-1993, la ya citada encuesta distribuida en el congreso sobre cómo continuar el debate, la distribución mundial de las Actas y su presentación pública, con la participación de organizadores y autores, en 1995-1996, en las univeRsidades de Madrid, Zaragoza, Barcelona, Sevilla y La Laguna (problemas de financiación nos han impedido hacer los mismo en otras universidades y países).
El proyecto hará posible que el grupo mantenga reuniones regulares (dos veces al año de manera intensiva) y un mejor contacto con los historiadores extranjeros que colaboraron, en su momento, con Historia a Debate. Juzgamos por lo demás indispensable, y muy positivo, la pertenencia de los miembros del grupo a seis universidades y a cuatro áreas de conocimiento distintas, al objeto de superar los límites locales y de especialidad, de tentar practicar verdaderamente historiografía general. Esperamos, por último, que la propia consolidación del grupo, y el desarrollo de este proyecto de investigación, ayude a crear en el futuro las condiciones necesarias su continuidad como conjunto de proyectos coordinados.
INFORME FINAL
Memoria del Proyecto de Investigación “El estado de la historia” (XUGA 40101B96)
A) Trabajo realizado durante la vigencia del proyecto (1996-1999)
1- Recogida de directorios y diversos listados para realización de bases de datos postales. Recogimos un total de 45 directorios que suman 72.615 direcciones postales personales de historiadores y 171.200 de instituciones y departamentos de historia.
2- Solicitud de colaboración institucional para la recogida de direcciones con el fin de elaborar la base de datos. Enviamos más de 1.000 cartas a Departamentos de Historia y otras instituciones académicas de los cinco continentes. Hemos recibido el apoyo institucional de más de 100 instituciones, principalmente de América Latina y Europa, y otras, como universidades asiáticas (Malasia) y africanas (Etiopía y África del Sur). Con esto hemos consolidado nuestra base de datos en un 20-30%
3- Elaboración del cuestionario para la encuesta internacional sobre “El estado de la historia”. Reunión en septiembre de 1997, por espacio de 3 días en la Residencia de Estudiantes, del equipo de investigación: Carlos Barros (Investigador Principal, Santiago de Compostela), Iñaki Bazán (Vitoria), Miguel Ángel Cabrera (La Laguna), Francisca Colomer (Murcia), Gonzalo Pasamar (Zaragoza), Israel Sanmartín (Santiago de Compostela) y Francisco Vázquez (Cádiz). En la reunión se aprobó la versión cuasi definitiva del cuestionario: que se distribuyó como versión beta antes de su envío a la imprenta como versión definitiva, para lo cual se contó con el asesoramiento del sociólogo Julio Cabrera (Santiago de Compostela) a fin de facilitar el tratamiento estadístico de los datos obtenidos. La encuesta se publica en tres idiomas: francés, inglés y español. La versión beta ha sido objeto de consulta entre unos 200 historiadores de diversas áreas y países, para observar posibles errores, imprecisiones y, en general, la viabilidad de la encuesta. Estas consultas han ayudado considerablemente para configurar la encuesta definitiva. La encuesta consta de 95 preguntas reales, las cuales contienen subpreguntas, que elevan, en realidad, el número total de cuestiones planteadas, a más de 200. Se preve, asimismo, la posibilidad de respuestas cualitativas, además de las de tipo test, para que los encuestados puedan matizar sus respuestas escribiendo unas líneas de texto.
4- Construcción de las bases de datos en DBASE V, con un total de casi 300 ficheros. Hemos introducido 35.000 direcciones (más del doble de las previstas). El 54,3% (19.000 direcciones aproximadamente) corresponde al mundo hispano (España y toda América Latina); el 37,2% (13.000 direcciones aproximadamente) a Estados Unidos, Europa, África, Asia y Oceania; y un 8,5% (3.000 direcciones aproximadamente) para el ámbito francófono (Francia y países de habla francés; importante para la historia como disciplina científica)
5- Recopilación de direcciones electrónicas de historiadores en Internet . Aunque no estaba previsto en el proyecto, dado el auge de Internet como medio de comunicación entre historiadores, hemos complementado la base de datos postal con otra de E-mails: más de 60 países representados y unas 12.000 direcciones obtenidas, predominantemente del mundo hispano y angloamericano. Se han hecho ficheros para cada uno de los países en el programa de correo electrónico Eudora.
B) Observaciones
1-El proyecto se ha beneficiado considerablemente de los resultados y el trabajo del I Congreso Internacional “Historia a Debate”, celebrado en julio de 1993, y cuyo coordinador lo es también de este proyecto. Sus temáticas y discusiones han sido claves para la
elaboración y la propia idea de la encuesta.
2-Por otro lado, la enriquecedora experiencia del proyecto “El estado de la historia” durante los años 1996, 1997 y 1998, han facilitado notablemente el diseño y la preparación del II Congreso Internacional Historia a Debate (14-18 de julio de 1999), de cuyo comité
científico es parte importante el equipo del proyecto.
C) Otras actividades del equipo del proyecto:
1- Publicaciones:
1.1- Las principales publicaciones del proyecto son, naturalmente, la edición de las tres versiones de la encuesta (español, inglés y francés). Difundidas en dos formatos. Un formato impreso, con un total de 24 páginas y tamaño de “sobre americano”; y en Internet, donde esta disponible en la dirección http://www.h-debate.com (pudiendo ser cubierta y remitida por correo electrónico a los organizadores).
1.2- Los diferentes miembros del proyecto de investigación han publicado artículos en relación con la temática de la encuesta y el proyecto, que han ayudado sobremanera al progreso del mismo. CARLOS BARROS, “La historia de las mujeres en el nuevo paradigma de la historia”, en Historia de las Mujeres en el nuevo paradigma, Madrid, Asociación Cultural Almudayna, 1997; CARLOS BARROS, “La historia que queremos”, Anales de Historia Antigua y Medieval, nº30, 1997, pp. 169-199; CARLOS BARROS, “El retorno del sujeto del sujeto social en la historiografía”, Estado, protesta y movimientos sociales, Zarautz, 1998, pp. 191-214. CARLOS BARROS, “Spanisch Historiography”, Swiat historii, Poznam, Instytut Historii UAM, 1998, pp. 35-62; CARLOS BARROS, “Hacia un nuevo paradigma historiográfico”, Memoria y Civilización, nº2, 1999; MIGUEL ÁNGEL CABRERA, “Linguistic approach or return ot sujectivism? In search of an alternative to social history”, Social History, 24, 1, pp. 74-89; GONZALO PASAMAR, “Los historiadores y la reflexión historiográfica (1880-1980), Hispania, 198, 1998, pp. 13-48; FRANCISCO VÁZQUEZ, “El debate del narrativismo y el problema de la verdad en el conocimiento histórico”, Pensamiento, 54, nº209, pp. 203-219; ISRAEL SANMARTÍN, “Evolución de la teoría del fin de la Historia de Francis Fukuyama”, Memoria y Civilización, nº1, 1998, pp. 233-245; ISRAEL SANMARTÍN, “Quién es Francis Fukuyama”, Cuadernos de Estudios Gallegos, Tomo XLVI, fac. 111, 1999, pp. 193-208.
2- Seminario permanente.
El proyecto de investigación ha contado durante sus tres años de existencia con un seminario bajo la coordinación y dirección del investigador principal del proyecto, Carlos Barros, en el Instituto de Estudios Gallegos Padre Sarmiento (CSIC), sede del proyecto.
Por el seminario han pasado profesores e investigadores, de diversos países, con el nexo común del interés por la historiografía, la metodología y la teoría de la historia. Curso 1996/1997: José Luis Falguera (Univ. Santiago), Hubert Watelet (Univ. Otawa), Cristina Godoy (Univ. Rosario), Carlos Astarita (Univ. Buenos Aires); curso 1997/1998: Adeline Rucquoi (CNRS), Ferdinand Opll (Archivo Histórico de Viena), Norman Simms (revista "Mentalities", Univ. Waikato, Nueva Zelanda), Alisa Ginio (Univ. Tel Aviv); curso 1998/99: Ezequiel Abásolo (Instituto de Investigaciones de Historia del Derecho, Argentina), Hebe Pelosi (Universidad Católica Argentina, Buenos Aires), Carmen Almodóvar (Universidad de La Habana), Darío Barriera ( Universidad Nacional de Rosario, Argentina), Luis Miguel Glave (Universidad
de San Marcos, Perú).
D) Limitaciones objetivas
Debido al recorte de más de un 60% del presupuesto solicitado, el proyecto, pese al esfuerzo del equipo, se ha visto limitado
en los siguientes apartados:
1- Dificultades para el franqueo de las 35.000 encuestas que se han enviado a todo el mundo. Hemos tenido que esperar a la
convocatoria del II Congreso Internacional Historia a Debate para compartir gastos (muy elevados), utilizando los mismos sobres, lo que ha retrasado la fase final del proyecto (que se pretende renovar para el trienio 1999-01).
2- Dificultades económicas para reuniones frecuentes del equipo de investigadores (sólo hemos podido reunirnos de forma plenaria
en una ocasión), que se han suplido a través de encuentros parciales y de la comunicación por correo postal y, últimamente, por E-mail.
3-Dificultades económicas para la recopilación una bibliografía internacional para analizar el estado del debate y de la reflexión en los campos de la metodología, la historiografía y la teoría de la historia. Este aspecto del proyecto ha quedado inédito.
E) Presente y futuro (trienio 1999-01)
1- En la actualidad estamos introduciendo en nuestros ordenadores los resultados de la encuesta, que serán analizados cuantitativa y cualitativamente.
2- Difusión de los resultados internacionalmente mediante una publicación (que se pretende dirigir de nuevo a todos los que la recibieron, hubieran contestado o no) y por Internet.
3- Analizar las conclusiones de la encuesta en relación con el debate historiográfico internacional y los resultados del II Congreso Internacional “Historia a Debate”
4- Reordenación de todas las bases de datos después del envío: expurgarlas de direcciones incorrectas, mantenerlas actualizadas,
ampliar la base de Internet conforme las universidades se vayan incorporando a la red.
Carlos Barros
Investigador Principal del proyecto “El estado de la historia”
Ver el resultado de la Encuesta Internacional Historia a Debate