Reseñas de las Actas del II Congreso Internacional Historia a Debate


Autor: María Luz González

Lugar de publicación: Prohistoria, nº6, Rosario, Argentina, 2003


CARLOS BARROS (ed.) Historia a Debate. A Coruña, 2000, 3 T. 

Para encontrar soluciones, parece necesario plantear primero los problemas. Esta cuestión, que resulta evidente, se soslaya en muchas oportunidades. En Historia a Debate, por el contrario, se entiende  como  un esencial punto de partida.

Para comprender Historia a Debate, es necesario remitir a la definición del proyecto en un sentido global con el fin de percibir los principios fundamentales que lo inspiran (vid.www.h-debate.com). Impulsado por Carlos Barros, se mantiene fiel a las consignas que animan una historia en permanente construcción  que sea resultado de la integración de elaboraciones y puestas en común. En este sentido, se han propuesto metas tan ambiciosas como urgentes para redefinir el papel de la historia y los historiadores en los diferentes frentes que se desarrollan en la historiografía actual.

 Es de resaltar, que no consiste sólo en un conjunto de elaboradas disquisiciones teóricas, sino que se traduce en propuestas concretas:  se trata de una red que comunica a historiadores de todo el mundo mediante la realización de actividades presenciales e intercambios permanentes que tienen lugar a partir de recursos tales como: lista de correos, página Web, chat, con la intención de promover la interacción entre sus miembros. Al mismo tiempo, se constituye en un foro de debate tanto sobre la metodología, la historiografía, la teoría de la historia, la práctica de la investigación, la divulgación y la docencia de la historia, como sobre las relaciones que las incluyen en el marco de una inalterable actitud de compromiso con la sociedad, la política y la cultura de nuestro tiempo. Estas aspiraciones se ponen en evidencia con la elaboración y difusión de un Manifiesto dado a conocer  el 11 de setiembre de 2001 que  define el proyecto como una "Tendencia historiográfica, que quiere contribuir a la configuración de un paradigma común y plural de los historiadores del siglo XXI que asegure  para la historia y su escritura una nueva primavera."(vid.www.h-debate.com).

                La reunión de dos Congresos Internacionales en los meses de julio de 1993 y 1999, la realización de una encuesta internacional sobre "El estado de la Historia" y su continuidad en los Proyectos de Investigación que ejecuta un destacado equipo de investigadores, el propósito de publicar una revista y las reuniones periódicas de un Seminario permanente, por el que han pasado profesores de universidades españolas y extranjeras, son una buena muestra de coherencia entre objetivos y realizaciones.

La edición de las Actas del  II Congreso Internacional "Historia a Debate", celebrado  del 14 al 18 de julio de 1999 en Santiago de Compostela (presentación de 150 ponentes y 800 inscriptos de más de 40 países), constituye  un nuevo hito en la trayectoria de un proyecto global que se afianza y crece. En este sentido, es evidente el éxito y la aceptación de la propuesta que se traduce en la presencia de destacados especialistas junto a noveles investigadores.

Uno de los méritos evidentes de este Congreso es, sin duda, haberse constituido en el escenario más importante del mundo hispanoparlante -lo que no es obstáculo para la presencia de otras lenguas- para favorecer la discusión de problemas que afectan tanto a la disciplina histórica en sí misma como su relación con otras disciplinas. El esfuerzo por incorporar las voces de las "periferias" historiográficas ha tenido, también, una notable repercusión.

            La mención de algunos de los temas abordados en los apartados que incluyen un grupo de ponencias y mesas de debate, -sin que tengamos la intención de ser exhaustivos- pueden servir para lograr una aproximación a algunas de las materias objeto de discusión que nos acercan a problemáticas presentes en la teoría y la praxis de los historiadores en el cambio de siglo.  La preocupación por el pasado y sus relaciones con el presente,  la crisis de la historia, el cambio de paradigmas, el retorno del sujeto social, las mentalidades, la alteridad y el multiculturalismo  tanto como los frentes de debate de estas cuestiones de cara al futuro, son algunos de los temas que se presentan en el primer tomo de las Actas.

            En el segundo tomo, las discusiones se centran en el presente y en el compromiso del historiador como actor crítico privilegiado frente a la realidad que integra: ¿Cómo hacer historia global? ¿Cómo se relacionan las nuevas tecnologías y la escritura de la historia? ¿Qué historia vamos a enseñar en el nuevo siglo? Estos son algunos de los problemas que se imponen por su urgencia, junto a  otros que se presentan relacionados: las vinculaciones del historiador con los  poderes, el papel de las humanidades, el historiador y su compromiso con la ética y la sociedad, la historia y los posibles discursos.

El tratamiento de cuestiones convergentes en historiografía, ocupa las páginas del tercer tomo: La historiografía, su definición, sus relaciones con el proceso de globalización, la presencia de nuevas tendencias y los debates sobre los contactos de la historia con otras ciencias. En cuanto al lugar que se asigna al estudio de las historiografías correspondientes a diferentes ámbitos geográficos, es importante destacar el que ocupa la historiografía gallega, española y latinoamericana.

            El pasado, el presente, el futuro y sus complejas relaciones. ¿Cómo no recordar aquí las propuestas del Manifiesto de Historia a Debate pues constituye un mirador para poner en evidencia los problemas de la historia en nuestro tiempo y una llamada de atención a la urgencia para proponer soluciones? La reunión  del II Congreso y la posterior edición de estas Actas, son un magnífico ejemplo de ideas y acciones, al mismo tiempo que un necesario punto de referencia para quien pretenda  detenerse a mirar el pasado y el futuro con la misma exigencia. 

María Luz González 
(Universidad Nacional de Mar del Plata-Argentina)