Reseñas de las Actas del II Congreso Internacional Historia a Debate
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Autor: Hebe Pelosi |
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Lugar de publicación: Revista Hablemos de Historia, Entre Ríos, Argentina, Año I- N°1-2001 |
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El IIº Congreso Internacional Historia a debate fue un encuentro académico de discusión, consenso y experimentación de los historiadores del mundo ya que estaban representados 40 países de todos los continentes y conto con 800 inscriptos. Las cuestiones de historiografía, metodología y teoría de la historia agruparon por segunda vez a una minoría cualificada de historiadores que cuenta con el gran instrumento de comunicación del foro de Internet. El foro Historia a Debate de Internet se ha convertido en un lugar de intercambio de opiniones sobre temas de la disciplina, que crece dia a día, que incorpora nuevas problemáticas, lugar de expresión de diversas posiciones que se enriquece y profundiza a escala planetaria, ya que permite a los historiadores de distintos continentes estar en contacto e interiorizarse aún de temas de historia presente a los que no siempre es posible acceder. Esta red es un lugar de debate sobre metodología, historiografía, teoría de la historia, enseñanza, los problemas académicos, profesionales, laborales, el compromiso del historiador con la sociedad, la política y la cultura de nuestro tiempo. Cumple también la función de "workshop" y puesta al día en temas de investigación histórica y nuevas temáticas. Los congresos internacionales realizados con el apoyo de la Xunta de Galicia han permitido el contacto de historiadores y la confrontación de posiciones y líneas de investigación. A esto tenemos que agregar la Encuesta "El estado de la historia" que tiene por objeto aproximarnos a la situación de la disciplina y estudiar el cambio de paradigmas historiográficos en la actualidad.. El Congreso de 1999 tuvo como complemento el I Congreso Virtual HaD como contribución a la historiografía global que viene. El seminario que dirige Carlos Barros que se reúne periódicamente, completa el panorama de los instrumentos que ha implementado Historia a Debate con participación de historiadores de diversos continentes. El conjunto de estos instrumentos que se articulan, aportan una visión global, desde distintas perspectivas interrelacionadas, que resultan adecuadas para encarar una visión global de la disciplina acorde a lo que reclama una historia del siglo XXI. Fuerza es reconocer que es una tarea titánica de parte de los emprendedores y un servicio a la comunidad académica que se adecua a los nuevos problemas, es un proyecto colectivo que contribuye a reflexionar sobre la "crisis" de la disciplina. El Iº Congreso de Historia a Debate estuvo marcado por la caída del muro de Berlín y la proclamación del fin de la historia, los seis tomos que fueron el resultado del mismo unidos a los que se publican ahora, resultan algo más que una buena enciclopedia de la evolución de la problemática historiográfica en la última y decisiva década del siglo XX, porque son sistemáticos y no acumulativos. En el IIª se analizó el porqué de la crisis de la historia y su fragmentación, las nuevas formas del discurso histórico, los problemas que plantea la globalización, la problemática narrativa y la ficción histórica y la fuerte presencia de las historiografías latinas. Las Actas comprenden tres tomos. El Iº se refiere al "Cambio de siglo", el IIº se ocupa de los "Nuevos paradigmas" y el IIIª a los "Problemas de historiografía". Cada uno de los temas comprendió Mesas de debate donde muchos de los temas fueron objeto de confrontaciones, complementaciones y debates. Resulta imposible reseñar todas las ponencias del Congreso, intentaremos diseñar algunas de las líneas fundamentales dejando expresamente sentado que reseñar algunas ponencias no supone descalificar a otras, ya que las consideramos a todas igualmente valiosas e interesantes. François Dosse en "Paul Ricoeur, Michel de Certeau et l’histoire entre le dire et le faire" analiza los supuestos metodológicos y filosóficos de los dos autores. Del primero de los nombrados destaca la tensión que sufre el historiador entre la objetividad necesaria de su objeto y su subjetividad, su demostración se apoya sobre las reglas que rigen la profesión de historiador. La práctica del historiador esta sometida a una tensión constante, Ricoeur se propone mostrar que los caminos que transita la búsqueda de la verdad son necesarios y rigurosos. La perspectiva de esta mirada hace a la comprensión complementaria de la explicación, más aún es su contrapartida. La historia se funda sobre una hermeneútica crítica. Michel de Certeau plantea como tema capital la lectura de los textos del pasado, en sus estudios sobre Jean Orcibal capta la tensión entre lo que se aprehende y lo ausente de la historia, entre el esfuerzo de inteligencia del pasado y del presente y la irreductibilidad del otro.El enigma que el historiador quiere descubrir algunas veces no se le revela del todo, sin embargo ello le permite sacar a luz los mecanismos sociales de elección, crítica, represión al recordar que la violencia funda un saber. Cuando Certeau afirma que "la historia no es segura" reencuentra la posición interrogativa de Ricoeur porque la resistencia del "otro" al despliegue de sus modos de interpretación deja pendiente una parte de enigma del pasado. De esta manera el historiador esta en guardia contra los limites de una lectura que produce la ilusión de reducir la singularidad de un fenómeno a su sistema de codificación. Carlos Barros hace un balance de la historiografía en el fín de siglo en "El retorno de la historia". Con la visión que le aporta la dirección de los dos congresos de HaD, de la encuesta y de la Red se pregunta por la respuesta de los historiadores profesionales a la tan mencionada "crisis" de la historia. El retorno a la historia tradicional esgrimido por varios colegas genera debates y respuestas puntuales, el objetivo de Barros es acentuar aún más el debate para que al señalar la involución historiográfica se puedan conjurar los peligros que se avecinan. Por ello se propone reconstruir el paradigma de los historiadores desde un posicionamiento historiográfico sin concesiones para evitar una "marcha atrás" en la disciplina. Su propuesta enfrenta los desafíos y críticas que recibe la historia y busca superarlos profundizándolos desde una perspectiva positiva. Por eso articula su propuesta en un programa que se sintetiza en una historia más narrativa, más pensada, más interdisciplinar, más global, más reivindicativa Las mesas de debate del cambio de siglo comprenden "Balance de la historio del siglo XX", "Mitos, historiografía y nacionalismo", "Chiapas y la historia", "Sexualidad, historia y política". Con respecto a la primera destacamos la intervención de Georg Iggers, presidente de la Comisión de Teoría e Historia de la historiografía en la que resume los paradigmas historiográficos que se sucedieron desde el modelo rankeanno, la New Economic History que puso el énfasis en el análisis y la abstracción y el que se muestra disconforme con el orden social vigente, el del posmodernismo. En opinión de Iggers en los últimos treinta años se nota una transformación en el pensamiento histórico que refleja las transformaciones tecnológicas que inciden en la forma de vida. El resultado de ello es un gran pluralismo en el sentido del enriquecimiento de los estudios históricos que comprenden perspectivas críticas a los métodos tradicionales pero que no implican su desaparición. La mesa sobre Chiapas origino un abundante debate tanto por la presencia de historiadores latinoamericanos, en especial mexicanos como por la visión europea del problema Un ejemplo rico y profundo de la historia inmediata que el congreso propiciaba. Los problemas sobre la historiografía fueron objeto de varías intervenciones y mesas de debate. Una de las líneas que recorre las exposiciones es el problema de la historia narrativa, el regreso al relato, el "linguistic turn". Jacques Revel en "Ressources narratives et connaissance historique" toma en cuenta algunos textos que marcaron hitos en el desarrollo del problema como el Lawrence Stone con "The Revival of narrative" y el de Carlo Ginzburg "Spie. Radice di un paradigma indizario", en 1979. El retorno del relato tenía valor de síntoma y de reacción. Aún antes de estos dos textos emblemáticos Paul Veyne ya había planteado el problema, que no encontro eco pues aún no era su tiempo y poco después Hayden White planteaba el problema de una manera más radical el discurso histórico tiene en cuenta los procesos de conocimiento bajo el ángulo de una poética. Revel busca demostrar que el tema no es nuevo, para ello se remonta a los griegos para quienes la asociación entre una operación de conocimiento y una forma fue constitutiva del género histórico. Pasa revista a una historia de la historiografía en la que la retórica del siglo XVII fue abandonada por el iluminismo que establecio los elementos de un nuevo régimen de historicidad. El siglo XIX cultivo la historiografía erudita y la mal llamada "positivista", que produce la intervención de François Simiand con un texto que se ha convertido en un clásico de la historiografía. Revel acude a Paul Ricoeur para responder a la pregunta sobre el porqué del retorno del relato, quien afirma que el relato es la forma irreductible de la experiencia humana del tiempo, es decir el tiempo deviene tiempo humano en la medida en la cual esta articulado de manera narrativa. El éxito que tiene la biografía en la actualidad no prescinde sino que es uno de los lugares de experimentación del relato. El relato en la reconstrucción que elabora criticamente el historiador, se convierte en un recurso y la posibilidad de contribuir a construir y probar una inteligibilidad. La globalización es uno de los temas presentes en la historiografía en los análisis de "Global culture. Is promise and its Discontent" de Karl Acham, "Historia universal y globalización ¿caras de una misma moneda?" de Reinaldo Rojas, "Globalización e historiografía" de Juan Manuel Santana y "Mondialisation et histoire" de Chenntouf Taver. Las mesas de debate enfocaron temas de historiografía que recorrieron la problemática del congreso y fueron enfocados desde otras perspectivas. Ellas fueron "La interdisciplinariedad a debate·, "Esta obsoleta la división de la historia en áreas cronológicas", "Mujeres y hombres ¿una historia común?", "Teoría e historia una relación difícil", "La historiografía gallega a debate", "El futuro de la historiografía española", "La historiografía latinoamericana y su identidad". El Congreso se aboco al análisis de los nuevos enfoques que presenta la historiografía en el siglo XXI. Francisco Andújar paso revista a "De la "nueva historia militar" a la historia", Ciro Cardoso expuso "Análisis semiótico de películas un método para historiadores", Nora Pagano hablo sobre "Biografía e historia", Alfio Signorelli desarrollo "Storia politica e storia sociale" y José G. Vinci de Moraes analizo "Historia e música cançao popular e conhecimiento histórico". Otros temas tratados fueron "Historia ecológica", "Nuevas tecnologías y escritura de la historia", "¿Cómo hacer historia global?". Estas temáticas conllevan al problema de la enseñanza de la historia. Amelia Galetti y Nidia Pérez Campos en "Memoria y contexto dinámico de un binomio para la revitalización permanente de la enseñanza" plantean como enseñar a pensar el pasado. Uno de los caminos sugeridos por las autoras es conciliar e integrar las connotaciones científicas y la preceptiva metodológica. Para ello es necesario una aproximación a los paradigmas historiográficos y a los debates que se han generado en el siglo XX para que el profesor de historia asuma una actitud ante el pasado que lo comprometa a reflexionar sobre su significado y alcance. Las mesas de debate sobre "Nuevos Paradigmas" tuvieron como temas "El historiador y el poder", "El debate de las humanidadesbalance y perspectivas", "El historiador, la ética y el compromiso social", "Historia, empleo y relevo generacional", "¿Sigue siendo la historia una ciencia?", "Posmodernidad, historia y Nueva Ilustración". La variedad de temas expresa la riqueza de la problemática del Congreso Internacional. Imposible dar cuenta de todos los temas expuestos. Como balance podemos decir que las Actas nos proveen de planteamientos a los cuales volvemos una y otra vez que queremos enriquecer nuestro acerbo profesional, nos proveen de instrumentos que nos aproximan a cuestionamientos renovados, constituyen un material de estudio y reflexión continuado que nos permite enfocar la investigación desde otras perspectivas. El esfuerzo realizado por los organizadores se justifica ampliamente. Hebe Carmen Pelosi |