Seminario "Historia a Debate"

Sesión del 29 de noviembre
Seminario: "¿De qué hablamos cuando hablamos de Historia de la Educación?".
Informa: José Miguel SOMOZA (Universidad de Luján, Argentina)

Continuación

Contenidos en este documento:


¡Hola Luis!

¡No faltaba más, por supuesto que sí puedes tutearme! Muy amable y muchas gracias por contestarme las preguntas. Tus respuestas fueron muy elaboradas y profundas, sin nada que decir de lo muy informativas. En cuanto a tu pregunta concerniente a los comentarios que hago al final, debo responderte que sí bien es cierto que debemos tener como ideal la unión de la humanidad bajo un estandarte uniformante, es también acertado el declarar que no toda la humanidad se comulga con ese sueño tan precioso. De manera que acá, en el hemisferio occidental, todavía persiste la estructura mental que define al Yo y al Otro sobre la base de la raigambre amerindia o europea. Es por ello que nosotros los historiadores de Latinoamérica debemos angular nuestros análisis basados en cuál es la mentalidad de los actores en las situaciones históricas que examinamos. Caso muy apropiado sería el de Chiapas en México, por ejemplo. Para mí, este caso ilustra plenamente la necesidad de determinar de dónde viene y cuál es la estructura mental de los envueltos en eventos históricos de índole conflictiva por que es obvio que el punto de vista de los envueltos determina en mayor medida el resultado del encontronazo. Entonces cuando examinamos cuál es la estructura mental de aquellos que representan al estado mexicano en frente al de los amerindios vemos que aquellos que representan al estado mexicano basan sus posiciones en una noción del espacio, la nación-estado, que es completamente europea. Entonces cuando examinamos el pensar amerindio encontramos que ellos conceptualizan el espacio basándose en su mentalidad pre-hispánica. Es la necesidad vital de identificar al "ser ahí" la que nos compele a que determinemos cuál es la perspectiva de aquellos en conflicto. Por favor, créeme cuando te digo que no solo me refiero a conflictos físicos. Basta un vistazo a las obras de algunos de los novelistas latinoamericanos para comprobar un surrealismo muy ahincado en el "ser ahí" como opuesto a, o en consonancia con, el ser como ente. Me explico, el clásico ejemplo sería Gabriel García Marques. Gabriel reclama que no debemos ejemplarizarnos en lo europeo por que dejaríamos de ser lo que realmente somos: latinoamericanos. Pero cuando fue entrevistado acerca de su peculiar estilo literario, éste afirmó que su inspiración la obtuvo del "Amadís de Gaula." Es por todos nosotros muy bien conocido de donde proviene este relato. Entonces, como se puede constatar, los escritores latinoamericanos tienen una necesidad de identificarse como independientes de aquello que les dio origen, el "ser ahí" mientras a la misma vez reclaman haber "superado" al ser que como "ente" los coloca en una mentalidad europea. ¡Cuando yo rastreo hacia atrás, en el sentido temporal, el pensar de Gabriel encuentro su origen, no en los Andes prehispánicos o en Mesoamérica, pero sí en Europa! La estructura mental de Gabriel es inconcebible en Africa, Asia o Arabia, pero es fácilmente explicable en Iberia, en Europa. Espero que esto te permita ver el por qué el definir el "ser ahí" -latinoamericanos- con el ser como "ente" -europeos- es muy vital para aquellos de nosotros que estamos tratando de explicar la conducta humana en la Latinoamérica histórica.

MI modelo analítico descansa en la premisa de que los hispanos parlantes en Latinoamérica son realmente miembros de la civilización occidental mientras que son manifestación cultural de esa precisa civilización. De la misma manera que decimos que España es una manifestación cultural de la civilización occidental, lo mismo decimos de Francia, Alemania, Inglaterra, Italia..., así también considero yo que los hispanos parlantes son una manifestación cultural de la civilización occidental. El poder analítico de esta conceptualización quizás les sea velado a los europeos propiamente puesto que el ser ahí de ellos es radicalmente diferente al de nosotros acá en el hemisferio occidental. Cuando yo digo "nosotros" me refiero a todos los europeos parlantes que habitan este hemisferio, no solo a los latinoamericanos. El análisis de lo que está sucediendo o sucedió en Latinoamérica no puede ser explicado, en mi opinión, a menos que tomemos en consideración esta dicotomía mental. Esta dualidad mental la encontramos inclusive en aquellos ideólogos y lideres de las guerras de independencia decimonónicas: Bolívar, Miranda, San Martín, O'Higgins, ...

Luis, gracias mil por la oportunidad. Tu no sabes cuan agradecidos estamos nosotros aquí afuera cuando un intelectual de tu calibre nos permite tener un atisbo a su pensar. Exprésale mi profunda gratitud a Carlos. No titubees en pedirme por aclaraciones de lo que arriba desglosé.

Abrazos,

Eugenio Piñero
History Department University of Wisconsin-Eau Claire
Eau Claire, WI 54703-1026
Email: pinero_99@yahoo.com pinero99@visto.com
Office: 715-836-4617
Messages: 715-836-5501
Fax: 715-836-5996


Hola Miguel, gracias por tus comentarios sobre los elementos teóricos que utilizo en mi investigación. En los siguientes días, te enviaré algunos artículos que recogen avances y resultados parciales de esta. Comparto contigo la visión que tienes sobre la presencia de la educación, formal o no, en distintos espacios sociales. Sin embargo, deseo aprovechar esta oportunidad que nos ha brindado Carlos Barros y su red, para manifestarte que lo que me causa cierta inquietud con respecto al desarrollo que ha tenido la HdeE, se relaciona con lo que aun continuo observando en muchos trabajos (por lo menos en AL y especialmente en mi país), que tienen la pretensión de historiar los fenómenos educativos, es que a pesar de que algunos convocan a distanciarse de la visión clerical y confesional que esta tuvo durante años, la historia de la educación, (debido a la búsqueda de legitimar el papel formador y de orientación moral de la iglesia) se continuo, esta ves desde la "parcela" de la filosofía, concibiendo como algo subsidiario o subalterno de la filosofía, tal como ocurre con los "Hinchas" o seguidores de Foucault, quienes consideran que en sus muy respetados planteamientos expuestos en la arqueología del saber o en vigilar y castigar, por mencionar solo estos, esta el develada y trazado el camino sobre la temática y que por tanto de lo que se trata es de acomodar estos postulados a las realidades encontradas, con lo cual no se desciende del nivel especulativo, para ver las complejas particularidades que ha tenido a lo largo de la historia en cada región o país. Considero que es necesario ir más allá de las practicas pedagógicas, de la pedagogía misma para adentrarse en la relación existente entre educación y sociedad, política, poder, economía, etc. En efecto, se hace necesario ir más allá para encontrar las representaciones culturales. Es decir - tal como lo anota Roger Chartier - el conjunto de significaciones presentes en los discursos y en las conductas asumidas individual o colectivamente.

Si se va más allá de las meras posturas filosóficas (validadas más bien para la llamada filosofía de la educación) seguramente se permitirá darle una base pragmática y real, capaz de reafirmar o desvirtuar el discurso un tanto etéreo que hoy todavía enarbolan algunos " pedagogos ", quienes en sus recurrentes intervenciones suelen enunciar - haciendo gala de su memoria - un largo listado de tendencias o escuelas pedagógicas que según ellos debieron tener aplicación en cada país o región.

Comparto contigo lo de la inter-multi-disciplinariedad, pues ello amplia el horizonte, ya que no se puede continuar con la idea que la historia de la educación es un dominio de los pedagogos y por tanto esta solo deben abordarla estos y los maestros. Ella debe retomar el carácter historiografico, eso es lo que le dará la independencia necesaria y profundizar más en su objeto de estudio teniendo en cuenta para ello obviamente los niveles teórico, legal y la tan difusa y compleja realidad escolar.

Por lo pronto dejo aquí. Que opinas. Cual ha sido tu experiencia al respecto. Seguimos conectados y ojalá se sumen otros a este dialogo con la historia.

Luis Alarcón Meneses
Grupo de estudios Históricos sobre historia de la educación "Rafael Celedon"
E-mail: clena03@celcaribe.net.co
A.A. 7715 Barranquilla - Colombia
Tel: (095) 3514425


No sé bien a quien estoy escribiendo, pero me ha parecido muy interesante la respuesta de Miguel Somoza y no quiero dejar de dar mi contribución desde Brasil.

De todo lo que dice Miguel, me interesa tocar un único punto -creo que esto de la internet acaba tornándonos muy selectivos- y es precisamente el último. Estamos en una encrucijada -digo yo, no Miguel- y tenemos que crear algo nuevo y aparentemente contradictorio: lo universal (y por lo tanto superando diferencias) que sea, a la vez, múltiple y diferencial...

Miguel dice que hay que "así como la Modernidad inventó un nuevo régimen de poder y las mentalidades sociales correspondientes, la época actual debería  alcanzar un orden equitativo y unas identidades culturales cruzadas que ya no pueden cimentarse en la Patria, la Razón de Estado, el Dogma, ni siquiera en el reinado de la Mano Invisible". Me parece que se trata de eso, aunque la verdad aún no sé cómo hacerlo. Creo que José Antonio Marina, en "Ética para náufragos", lanza un desafío similar sobre construir una nueva Ética que supere la del "Contrato Social" y vaya por caminos de "responsabilidad"...

Como digo, veo que el camino no es fácil. No sé aún como conciliar esa aparente contradicción de lo "universal-plural"; pero creo que es por ahí. Y, más importante aaún -y por eso es que estoy escribiendo esto- creo que hay que crear ese consenso para que, después, se pueda llegar a encontrar el nuevo orden que se fundamente en otros valores que no serán ya los valores del liberalismo revolucionario ni de la Modernidad.

Un abrazo a todos

Rafael Ruiz
Universidade de São Paulo, Brasil
rafarui@ibm.net