Seminario "Historia a Debate"
Sesión
del 29 de noviembre
Seminario: "¿De qué hablamos cuando hablamos
de Historia de la Educación?".
Informa: José Miguel SOMOZA (Universidad de Luján,
Argentina)
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Preguntas |
Quiero agradecer esta oportunidad que nos da el Dr. Carlos Barros para poder intercambiar ideas y ofrecer preguntas al distinguido Profesor José Miguel Somoza. Aunque honradamente quisiera hacerle preguntas al Profesor Somoza que no están cubiertas en el tema que él va a desarrollar en la red, me voy a circunscribir a la pregunta "¿De qué hablamos cuando hablamos de Historia de la Educación?" Yo aquí estoy suponiendo que el Dr. Somoza con su pregunta nos anticipa que él se está refiriendo a cuál es la esencia, a la Heidegger, de la Educación europea. Al mismo tiempo, creo yo, al Dr. Somoza le interesa ponderar la evolución de la disciplina en Europa. Por ello, quisiera preguntarle lo siguiente: ¿Adscribe usted lugar cimero a la "Paideia" helena y al cristianismo misionero en la evolución de la educación en Europa? Mi perspectiva en esto es que en su camino hacia Europa desde el medio este, cuando el cristianismo pasaba por "Hellas" se empapó de la "Paideia" helena debido a la congruencia de los fundamentos didácticos de aquella con el cristianismo misionero. Entonces, debido a la dicotomía que impuso el ideal heleno de la humanidad, agente cognoscitivo que se interesa en llegar a conocer "al otro" y también en llegar a convertir al individuo de lo que "es" a lo que "debe ser," esto permitió a los cristianos primitivos a aprovechar lo que el acercamiento didáctico abarcado en el concepto Paideia les ofreció para obtener sus metas religiosas. En otras palabras, no fue un accidente histórico el hecho de que las primeras instituciones de educación superior en Europa naciesen dentro de las instituciones religiosas cristianas: Bolonia, Notre Dame, Cambridge, Oxford y otras. Precisamente por que los cristianos se encontraban en la necesidad de prosélitar entre los paganos para "llevarlos" desde "lo que ellos eran a lo que debían ser" esto creó las condiciones necesarias para la génesis de las instituciones de educación superior y la eventual creación de la educación institucional. Aquellos de nosotros que participamos en el catecismo dominguero, sabemos muy bien que la iglesia nos estaba obligando a ver qué éramos -pecadores- y que debíamos ser -el ideal encarnado en Jesús de Nazaret. El libro de "texto" que usábamos entonces y que todavía se usa para "convertirnos" se titula la Biblia.
Finalmente, deseo cerrar mi intervención haciéndole una última pregunta al Dr. Somoza, si certifica usted la validez de las contenciones arriba expresadas, ¿Sería, entonces, cierto argüir que los habitantes del hemisferio Occidental que han sido educados bajo ese sistema pedagógico son Europeos? Gracias una vez más por la oportunidad de presentar estas preguntas y comentarios al distinguido invitado.
Eugenio Piñero
History Department
University of Wisconsin-Eau Claire
Eau Claire, WI 54703-1026
Email: pinero_99@yahoo.com pinero99@visto.com
Office: 715-836-4617
Messages: 715-836-5501
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Estimado profesor Somoza le hago llegar algunas consideraciones respecto al tema de historia de la educación, a propósito del seminario del 29 de Nov. Deseo aprovechar la oportunidad para establecer contactos con usted y enviarle nuestra revista "Historia Caribe", dedicada a la historia de la educación, por lo que le ruego me informe su dirección postal. Atentamente,
Luis Alarcón Meneses
Universidad del Atlántico
Barranquilla
Colombia
632739103@celcaribe.net.co
Consideraciones teóricas a tener en cuenta cuando nos ocupamos de la historia de la educación.
Estimados Profesores Carlos Barros José Miguel Somoza.
Me parece de gran utilidad el tema que desarrollaran en el próximo seminario de HaD, lastima que no pueda asistir y estar allí presente, para retomar sus experiencias al respecto.
Desde hace algún tiempo he venido desarrollando la línea de investigación en estudios históricos en educación para la región del caribe Colombiano, ello me ha llevado a la siguiente reflexión sobre el tema, lo cual deseo compartir con ustedes.
El proyecto Educación y cultura en el Caribe Colombiano durante la segunda mitad del siglo XIX, lo he abordado a partir de algunos presupuestos teóricos y conceptuales desarrollados por corrientes historiograficas., antropológicas y pedagógicas, que nos permitan ahondar en investigaciones similares a esta, que a pesar de incorporar planteamientos de otras ciencias sociales, tiene fundamentalmente un carácter histórico.Esta propuesta, que pretende abordar los procesos históricos que se dieron en torno a la educación y la cultura en la sociedad caribeña del siglo XIX, parte del criterio de que la historia de la educación no puede reducirse a una mera cuantificación del número de escuelas, maestros y estudiantes, o a una simple descripción de los programas o de las prácticas pedagógicas. Esta debe ir más allá para encontrar las representaciones culturales. Es decir -tal como lo anota Roger Chartier- el conjunto de significaciones presentes en los discursos y en las conductas asumidas individual o colectivamente.
Por ello para el desarrollo de la investigación adoptamos el modelo teórico propuesto por Roger Chartier, quien para abordar la historia de la cultura utiliza el concepto de representación, entendida esta como un instrumento esencial de análisis cultural, que nos permite "ver una cosa ausente", o la "exhibición de una presencia". En efecto, tal como lo anota Chartier, "la representación muestra una ausencia, lo que supone una distinción entre lo que representa y lo que es representado, por otro lado la representación es la exhibición de una presencia, la presentación pública de una cosa o de una persona".
Esta visión posibilita entre otras cosas, identificar las múltiples formas a través de las cuales los distintos sectores de la sociedad, y algunos actores sociales en particular, construyeron su discurso en torno a la educación. Es decir, desde estos conceptos se puede estudiar la educación a partir de los significados que los propios actores sociales le otorgaban a ésta.
Estudiar la educación y la cultura significa además, ocuparnos de la confrontación resultante de la imposición de una cultura moderna y de un sistema educativo que pretendía difundirlas y legitimarlas ante una sociedad que generó una resistencia o término por reelaborarla. Para el estudio de estos aspectos utilizamos el modelo propuesto por Edward Thompson, quien nos sugiere que es necesario "ir más allá de la mera descripción de las resistencias sociales generadas ante la imposición de cambios, para ocuparnos de las actitudes y comportamientos que resultan ser en el fondo reveladores de una identidad social en construcción". A partir de estas ideas la propuesta pretende analizar la resistencia que se generó en algunos sectores sociales contra el sistema educativo impuesto por los radicales. Sobre todo porque esta actitud debe entenderse no solo como falta de interés en la educación, pues esta resistencia a enviar a los hijos a la escuela, constituía además una defensa de las tradiciones familiares y de la comunidad rural, contra las intenciones modernizadoras que sin duda perturbaban el orden, la cotidianidad, los valores y por supuesto ponían en riesgo la subsistencia económica al "perderse" la mano de obra que representaban los hijos. Al mismo tiempo, ocuparse de la educación entendiendo que ella juega un doble papel como generadora de cambios culturales y como reafirmará de lo que el concepto de tradición implica: Tal como lo ha propuesto Francois Xavier Guerra, " interrogarse sobre los lugares, los ritmos y los medios en que estos cambios se producen, los hombres que la experimentan y los conflictos y confrontaciones que ellos generan en la sociedad".
En efecto, al abordar el tema de la educación, especialmente en lo que tiene que ver con el modelo educativo que pretendieron establecer los liberales radicales en Colombia, debemos tener claro que esta jugó un importante papel en la difusión de la cultura moderna, en la medida en que en ella están presentes, tal como lo anota Francois Guerra, algunas "condiciones previas y básicas para que se difundan las nuevas ideas". Entre estas condiciones se destaca la alfabetización y la imprenta, que resultan fundamentales a la hora de transmitir una ideología moderna, como lo planteaban los radicales al menos en su discurso.
Teniendo en cuenta lo anterior, tratamos de llevar a cabo el estudio de la educación y la cultura sin dejar de lado lo político, pues este aspecto resulta de gran importancia dentro del análisis. El sistema educativo impuesto por los radicales y que llega a su máxima expresión a través de la reforma de 1870, era, tal como lo sugiere Jane Rausch, un proyecto político modernizador que se identificaba con nuevos símbolos, valores, prácticas y representaciones culturales, así como con otro tipo de organizaciones sociopolíticas y económicas. Situación que generó no solo la resistencia de algunos sectores sociales, sino además una confrontación política que tuvo en cada región sus particularidades y expresiones en la pugna por el control del poder local y regional.