|
Resultado del seminario
[Nota: resultado del seminario on line del jueves 24
de mayo de 2007 con Juan Andrés Bresciano de la Universidad de la
República, Montevideo, Uruguay]
Cuál es el estado actual de la historiografía uruguaya? Tiene más
influencia de la historiografía francesa o la inglesa? Ricardo Pazos
(Universidad de Sevilla)
Estimado Ricardo: La Historiografía uruguaya de las últimas dos
décadas parecería acompañar las transformaciones que operan a escala
mundial. En este sentido, se constataría un desplazamiento temático
en la producción académica, de los trabajos que se orientan al
análisis de fenómenos de corte económico-social a los estudio que
privilegian procesos de carácter socio-cultural. En lo que respecta
a las influencias propiamente dichas, parecería ser la francesa la
predominante, particularmente en lo que se refiere a la tercera y
cuarta generación de Annales.
Cuáles son tus líneas de investigación y a qué grupo de
investigación perteneces? Xoan Rivas (Vigo)
Estimado Xoan: Mi líneas de investigación se vinculan con la
Historia de la Historiografía (en particular la uruguaya),y con los
métodos y técnicas de la investigación histórica. Con relación a
este último campo, tengo un particular interés por la aplicación de
las nuevas tecnologías al estudio del pasado, y por la utilización
de los enfoques macrohistóricos.
Que diferencia hay entre Historia Universal, Historia Mundial y Big
History? Pablo Gómez Ríos (Univ. Cantabria)
Estimado Pablo: La Historia Universal (por lo menos en su versión
clásica)desarrolla un relato en el que se yuxtaponen las diversas
historical locales, nacionales y regionales. En este relato, el todo
no sería más que la suma de las partes. Además, esta Historia se ha
cultivado desde una perspectiva de corte eurocéntrico, y no en pocas
ocasiones ha estado vinculada a modelos evolucionistas unilineales.
La Historia Munidal, por el contrario, parte del sistema mundial
como unidad básica de análisis, y no de lo que serían sus supuestas
partes constitutivas, de acuerdo al enfoque tradicional: los
pueblos, las naciones, las regiones o las civilizaciones. Se
interesa por los procesos de carácter global que afectan,
simultáneamente, al conjunto de las categorías referidas, y se
preocupa por las transformaciones estructurales profundas, que
inciden -con grado diferente- sobre los diversos "subsistemas" (ya
sean regionales, nacionales o locales). La Big History, finalmente,
no se limita sólo a la historia del género humano, sino que
desarrolla un relato en el cual intenta articular dicha historia con
otras que la trascienden y al mismo tiempo la incluyen: la historia
biológica, la geológica y la cósmica.
No crees que la utilización de la palabra "metanarrativa" lastra en
exceso la propuesta? Ese término suele estar asociado a la filosofía
especulativa, etc. Creo que la "Big history" aporta cosas nuevas
pero es más innovadora la idea de una "nueva historia mundial" que
propugna el manifiesto historiográfico Historia a Debate, ya que
recoge todo lo de la "big history" más reconoce las
particularidades, es decir, es la clara representación de una idea
de la historia, compleja, poliédrica, mixta y en continua
construcción. Israel Sanmartín (Universidad de Santiago y secretario
de HaD)
Estimado Israel: La razón por la que utilicé el término
metanarrativa, es porque explícitamente lo emplea David Christian
cuando define la clase de producto historiográfico que presenta. Lo
mismo ocurre con los demás autores, particularmente con McNeill.
Estoy de acuerdo contigo en que dicho término generalmente se asocia
con las Filosofías de la historia de carácter especulativo, y
también concuerdo con tu afirmación de que la Big History supone
aportes de carácter científico-social de gran interés. Aún así,
considero que la expresión metanarrativa podría ser apropiada,
porque el propósito que persiguen Christian, Goudsblom, Spier y
McNeill, es el de ofrecer un relato totalizador de la experiencia
humana, pero a partir de un enfoque particular: el de la integración
de diversas escalas espacio-temporales y el de la articulación de la
historia humana con la historia biológica, geológica y cósmica. En
una propuesta de tal magnitud, es difícil que el compomente
especulativo se encuentre ausente. El propio Christian considera a
su metarrelato como una suerte de "mito moderno". En sus obras al
igual que en la de los restantes autores, conviven las típicas
afirmaciones de carácter científico -formuladas de manera tal que
resultan empíricamente verificables- y afirmaciones de carácter
general que no siempre son pasibles de contrastación a partir de
evidencias documentales.
¿La obra de Jared Diamond, autor de Armas, gérmenes y acero, se
puede incluir en esta corriente? Mtro. Gerardo Mora Escuela Normal
Superior de México
Estimado Gerardo: La obra de Jared Diamond tiene numerosos puntos de
contacto con la de los autores que seleccioné para la presentación,
entre otras razones, por la adopción de un enfoque de carácter
macrohistórico y comparativo, y por su preocupación por la
incidencia de los factores demográficos y ecológicos. Lo mismo
ocurriría con la producción reciente de investigadores tales como
David Wilkinson, Andre Gunder Frank, William R. Thompson, Barry
Gills, Thomas Hall y Christopher Chase-Dunn, entre tantos otros. Las
razones por la que seleccioné -a modo ilustrativo- sólo a los cuatro
autores que figuran en el texto, serían tres. La primera se debe a
que utilizan de manera explícita la expresión Big History, y además
teorizan sobre ella. La segunda obedece al hecho de que los cuatros
autores mantienen estrechos vínculos entre sí, formando una suerte
de red académica. La tercera tiene que ver con la configuración del
producto historiográfico propiamente dicho, ya que se articula a
partir de un eje narrativo y no a partir de un eje analítico (como
ocurriría con algunos de los otros autores).
Puedes profundizar un poco en la cuestión de las nuevas tecnologías
y el estudio del pasado, algo que me parece muy interesante..
Carlota Fernández (Universidad de Castilla-La Mancha)
Estimada Carlota: Por aporte de las nuevas tecnologías me refería
tanto a ciertas herramientas y utilitarios informáticos como a la
red de redes, Internet. Con relación a los primeros, en los últimos
quince años ha habido un desarrollo significativo de programas que
auxilian al historiador en lo que se refiere a la crítica de
fuentes, y a la recolección, procesamiento y análisis de datos.
Actualmente, existen centenares de programas que se vinculan con las
operaciones heurísticas más tradicionales (como las lecturas y
copias paleográficas y las diagnosis de los diplomas medivales) y
con los procedimientos hermenéuticos más novedosos (como los
análisis reticulares, los análisis de contenido de textos, los
análisis estructurados y semiestructurados de imágenes, etc.) En
relación a los aportes de Internet, sin lugar a dudas Historia a
Debate constituye un ejemplo paradigmático.
Juan, de todas formas creo que en estos momentos no hay que pasar
por alto propuestas como la de los geoepistemólogos, que relacionan
la comunidad científica con un conjunto de valores determinados por
su situación geográfica, cultural, etc. Es decir, que la big history
debería de tener en cuenta la propia sociología de la ciencia y la
conformaciones y funcionamiento de la Comunidad Científica. Por
ejemplo en el caso de McNeill, que conozco algo más, es muy difícil
de explicar su obra sin su pertenecia e inclusión en la Universidad
de Chicago. No crees? Israel Sanmartín (Universidad de Santiago de
Compostela
Estimado Israel: Coincido plenamente contigo en tus comentarios
relativos a la geoepistemología. Los análisis de Historia de la
Historiografía resultarían parciales y limitados, si se abordarse la
producción académica sin estudiar a las comunidades científicas que
la generan, y sin considerar sus vínculos con los valores, proyectos
y conflictos de las sociedades a las que dichas comunidades
pertenecen. Asimismo, entiendo que al abordaje en clave geocultural
y geoepistemológica de la producción, organización, evaluación y
difusión del saber, debería sumarse el análisis del impacto que las
redes informáticas tienen en la configuración actual de las
comunidades científicas, y en sus posibles transformaciones futuras.
Con esta última respuesta, damos por finalizado el seminario.
Agradezco la posibilidad que me ha brindado el Prof. Carlos Barros
de participar en este seminario, y a través de este medio envío un
saludo a todos los integrantes de HaD. Juan Andrés Bresciano.
|