

 jornadas en
la universidad
 "La nueva historia tendrá que contar con el
sujeto colectivo"
ANA R.TENORIO. Recomienda esta noticia
CÁDIZ. "El correcto ejercicio del oficio de historiador
en este mundo convulso, global y cambiante de los albores del siglo
XXI exige un replanteamiento de puntos de vista y metodología, asi
como un continuo debate entre los profesionales que se ocupan de
esta disciplina académica en todo el mundo. Somos muchos los que nos
planteamos esta necesidad", afirmaba ayer en Cádiz el profesor de la
Universidad de Santiago de Compostela Carlos Barros Guimerans,
coordinador de la Red Internacional Historia a Debate, integrada por
más de dos mil historiadores y universidades de 50 países de los
cinco continentes, con una especial presencia de españoles,
latinoamericanos e hispanos que jercen su labor en Estados
Unidos.
Creada en 1993, desde 1999 la Red funciona en "la
red" con una página web (www.h-debate.com ) que canaliza este debate
sobre el estado de la disciplina en todo el mundo, que Barros define
como "una peregrinación". Uno de sus frutos fue el manifiesto hecho
público por este movimiento historiográfico el 11 de septiembre de
2001, con 18 proposiciones "para la escritiura de la historia en el
siglo XXI". "Lo que nos preocupa -afirma- es ejercer nuestro oficio
de acuerdo con el tiempo en que vivimos. No sólo con respecto a la
teoría o los procedimientos metodológicos o puramente académicos,
sino también en lo que respecta a la visión que como profesionales
tenemos de las cuestiones actuales que preocupan y afectan al mundo,
como pueden ser las más recientes de la guerra en Irak o las
ejecuciones y la represión de intelectuales en Cuba". En este
sentido la Red es un foro activo, que ha dirigido campañas en favor
de historiadores represaliados en su país por su labor profesional o
su ideología política. "Nuestro propósito -subraya el profeso
Barrios- es averiguiar cómo desde la profesión podemos ser útiles y
ayudar a resolver los problemas del presente, investigando sobre esa
historia presente, pero también con una puesta al día de la
investigación sobre el pasado, para que todo ello haga también útil
nuestra labor para el futuro".
Llama la atención sobre un
hecho que este movimiento historiográfico considera capital:
"Estamos en un tiempo nuevo, marcado por la movilización social y
difícilmente podremos seguir escribiendo la historia sin contar con
ese sujeto colectivo. Es lo que ha ocurrido en buena parte con la
historia de la guerra civil o la de la transición en España, que nos
la han querido contar como un proceso con protagonistas
individuales, centrado en algunas personalidades destacadas, de
forma que algunos de los que participamos en los movimientos
sociales y manifestaciones que contribuyeron decisivamente a ese
proceso nos sentimos estafados como ciudadanos y como historiadores.
Hay que recuperar esa memoria colectiva". |