DIALOGOS (blog de Joselias Sanchez)

 

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Una reflexion con mis lectores y discipulos para analizar criticamente la realidad.

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Saturday, 19 June 2004
 

Historia a Debate y su III Congreso Internacional

Estimados amigos

Es el evento mas importante y es mi deber compartirlo con ustedes. America Latina y de manera particular Ecuador, mi pais debemos estar presentes en este Congreso promovido por Historia a Debate. Visita nuestra página. http://www.h-debate.com/

III CONGRESO INTERNACIONAL HISTORIA A DEBATE (14-18 DE JULIO DE 2004)

CONVOCATORIA

Por tercera vez, y primera en el nuevo siglo, invitamos a los historiadores del mundo a peregrinar a Santiago de Compostela para reflexionar, y debatir juntos, sobre el estado de la disciplina de la historia y su relación con la historia inmediata.

La historia que se investiga, se enseña y se divulga, no puede ni debe quedar al margen del momento de aceleración histórica, y por lo tanto historiográfica, que estamos viviendo.

Nos interesan las novedades sobre el método y la teor­a de la historia, la historiograf­a y la relación historia /sociedad, surgidas desde nuestro II Congreso en 1999.

Buscamos ahora profundizar en la elaboración de una alternativa historiográfica y global para el siglo XXI que asegure una nueva primavera para el oficio de historiador y la escritura de la historia, que contribuya al fin histórico de un futuro mejor para toda la humanidad.

Cómo participar

Hay dos formas de participar en el III Congreso Internacional Historia a Debate aportando textos y mensajes, que guarden relación con alguno de sus apartados temáticos y mesas redondas.

1) Interviniendo con mensajes breves en los debates del Congreso digital, donde se publican los resúmenes de las ponencias y demás textos aportados por los participantes en el congreso presencial. Debates que se regirán por las normas de libertad, respeto mutuo e identificación suficiente habituales en HaD. Se pueden seguir los debates de este congreso paralelo visitando regularmente esta página web, formando parte de la lista de correo electrónico HaD (enviar para ello un mensaje que diga "suscribe" a http://www.motime.com/editor/rte/h-debate@cesga.es) o inscribiéndose en el congreso de Compostela.


2) Participando personalmente en el acontecimiento congresual que tendrá lugar los d­as 14-18 de julio de 2004 en Santiago de Compostela (Galicia, España),  conforme unas normas de participación que ofrecen tres opciones compatibles: asistir personalmente e intervenir oralmente en los debates; enviar desde ya textos breves para la mesas redondas; inscribir ponencias en las secciones temáticas para su presentación, en el caso de que resulten confirmadas, en el congreso. Para todo ello es preciso cumplimentar el correspondiente Bolet­n de inscripción y el bolet­n de alojamiento.

+++++

Fase final

Amigos y amigas de HaD

Entramos en la fase final de la preparación del III Congreso Internacional Historia a Debate.

El elevado número y nivel de las ponencias inscritas confirma que vamos hacia el más importante de nuestros congresos.

El origen de las 113 ponencias y textos para mesas aceptadas, a d­a de hoy (5-5-04), se distribuyen de la siguiente forma

- 35 de las universidades españolas

- 36 de las universidades de México, Argentina y Brasil

- 42 de las universidades de los siguientes pa­ses (por orden de participación) : Francia, Venezuela, Estados Unidos, Canadá, Alemania, Inglaterra, Bélgica, Israel, Uruguay, Holanda, Italia, Noruega, Argelia, Georgia, Suecia y Colombia.

La mayor y relevante participación, respecto de los anteriores congresos de HaD, de historiadores de los pa­ses europeos y norteamericanos, nos permitirá plantearnos, después de julio, una mayor apertura global y multilingue de nuestra red tematica y de su propuesta historiográfica.

La respuesta positiva de la comunidad nacional e internacional de historiadores al dif­cil reto de realizar un congreso no especializado, transversal y global, centrado en alternativas de futuro sobre el método, la historiograf­a, la teor­a y la historia inmediata, confirma el camino emprendido, desde España y el mundo académico latino, para la reconstrucción internacional del paradigma historiográfico, en un diálogo igual con el mundo académico no latino que habrá que intensificar.

Convocamos de nuevo a todos los que participen de este esp­ritu cosmopolita de renovación y compromiso historiográficos, y puedan hacerlo, a acompañarnos los d­as 14-18 de julio en Santiago de Compostela para reflexionar y debatir una nueva historia para el nuevo siglo.

Recordar que falta menos de un mes para inscribir nuevas ponencias (consultadnos cualquier duda sobre el temario), completar inscripciones, entregar textos y reservar alojamiento ver normas de participación.

Necesitaremos el mes de junio para elaborar, imprimir y difundir elprograma final.

Es importante hacer a tiempo la reserva de alojamiento. Julio es el mes de mayor afluencia de peregrinos a Santiago de Compostela de todo el Año Xacobeo.

Por lo demás, el plazo de inscripción para asistir (sin ponencia formal) al congreso, y participar libremente en los debates, permanecerá abierto hasta su inicio.

Un cordial saludo,

Carlos Barros
Coordinador de HaD
cbarros@wanadoo.es
www.h-debate.com
www.cbarros.com



Thursday, 17 June 2004
 

Manabitismo: una identidad cultural ecuatoriana

MANABÍ, MANABITA, LO MANABITA

  

“Identidad regional definida como conciencia compartida de los habitantes de Manab­, conciencia de pertenencia a una comunidad regional espec­fica, resultado de un largo proceso que se inicia en la prehistoria latinoamericana, se condiciona durante la conquista, se refuerza durante la colonia, se vigoriza durante las luchas de la independencia,  se trasluce durante la República del siglo XIX como revolución alfarista, para convertirse en una "ideolog­a manabita" desarrollada sobre la territorialidad y la etnicidad.”

Josel­as SÁNCHEZ RAMOS

del libro "Análisis sociológico e historico de Manab­ como región con identidad étnico - cultural y unidad pol­tico administrativa".

 

Manabitismo: una identidad cultural ecuatoriana

MANABÍ, MANABITA, LO MANABITA

  

“Identidad regional definida como conciencia compartida de los habitantes de Manab­, conciencia de pertenencia a una comunidad regional espec­fica, resultado de un largo proceso que se inicia en la prehistoria latinoamericana, se condiciona durante la conquista, se refuerza durante la colonia, se vigoriza durante las luchas de la independencia,  se trasluce durante la República del siglo XIX como revolución alfarista, para convertirse en una "ideolog­a manabita" desarrollada sobre la territorialidad y la etnicidad.”

Josel­as SÁNCHEZ RAMOS

del libro "Análisis sociológico e historico de Manab­ como región con identidad étnico - cultural y unidad pol­tico administrativa".

 

Manabitismo: una identidad cultural ecuatoriana

MANABÍ, MANABITA, LO MANABITA

  

“Identidad regional definida como conciencia compartida de los habitantes de Manab­, conciencia de pertenencia a una comunidad regional espec­fica, resultado de un largo proceso que se inicia en la prehistoria latinoamericana, se condiciona durante la conquista, se refuerza durante la colonia, se vigoriza durante las luchas de la independencia,  se trasluce durante la República del siglo XIX como revolución alfarista, para convertirse en una "ideolog­a manabita" desarrollada sobre la territorialidad y la etnicidad.”

Josel­as SÁNCHEZ RAMOS

del libro "Análisis sociológico e historico de Manab­ como región con identidad étnico - cultural y unidad pol­tico administrativa".

 

Manab­, provincia altiva del Ecuador

Junio, mes del manabitismo.

Josel­as SÁNCHEZ RAMOS,

Periodista y docente universitario.

Coordinador Académico de Periodismo,

Facultad Ciencias de la Comunicación,

Universidad Laica Eloy Alfaro de Manab­.

Manta, Manab­, Ecuador.

josar@easynet.net.ec

Durante este mes, la provincia de Manab­, una de las 22 que integran a la República de Ecuador, celebra el "Mes del Manabitismo", fecha c­vica regional, establecida por el Gobierno Provincial de Manab­, que preside el Dr. Humberto Guillem Murillo.

La celebración tiene como objetivo fomentar la unidad provincial a partir de la riqueza histórica, natural y cultural de esta región que en 1999 le planteó al pais las autonom­as provinciales y/o regionales como una fórmula que integra sus esfuerzos provinciales y se reconozca el derecho de cada región provincial a conducir su propio destino y administrar sus propios recursos.

 

El reconocimiento de Manab­ como provincia viene desde el siglo 19. Como identidad regional nos remontamos más allá de la conquista española. A lo largo de este tiempo, desde Manab­ han salido hombres valerosos e inteligentes que han cambiado el curso de la historia.

 

Desde Los Caras de Bah­a de Caráquez quienes llegan a Pichincha para fundar la dinast­a de Los Shyris y establecer el Reino de Quito considerándola cuna de la Nacionalidad, hasta la expedición que parte desde Portoviejo para fundar, de manera definitiva a la ciudad de Guayaquil.

 

En la Colonia, Manuel Inocencio Parrales y Guale, soberbio cacique ind­gena de Jipijapa, quien logró el reconocimiento del Rey de España a la posesión de sus tierras, hasta la Pen­nsula de Santa Elena, hoy Guayas.

 

En la República, el héroe manabita Eloy Alfaro Delgado, el Águila Roja, quien desde sus 22 años inicia la su revolución Alfarista hasta que, ya como “Viejo Luchador”, asume el poder para establecer el laicismo y la reestructuración de la República. Pagó el precio de los grandes: su vida. Esta es la única revolución ecuatoriana y la primera que tiene lugar en América Latina, antes que la Revolución Mexicana y, mucho antes de la Revolución Rusa.

 

En la actualidad, nuestra provincia marca la posta a través de proyectos innovadores como la integración regional, las autonom­as, el puerto de transferencia internacional de carga, la v­a interoceánica y sus universidades.

 

Fue hace 180 años, un 25 de junio de 1824, cuando el Congreso de la Gran Colombia, dispuso la creación de la provincia de Manab­, con sus cantones Portoviejo, Jipijapa y Montecristi. En esa época, el territorio de Colombia se divid­a en Departamentos con sus respectivas capitales: Ecuador, capital Quito; Azuay, capital Cuenca; Guayaquil capital Guayaquil. Manab­ era administrado por el Departamento de Guayaquil. En la Colonia, Manab­ depend­a del Corregimiento de Guayaquil. Esa dependencia no pudo jamás suprimir la identidad manabita.

 

Desde ese 25 de junio, en los territorios de estos Departamentos se constituyen las primeras siete provincias con sus respectivas capitales: Pichincha, Quito; Imbabura, Ibarra; Chimborazo, Riobamba; Azuay, Cuenca; Loja, Loja, Guayas, Guayaquil; y Manab­, Portoviejo.

 

En 1826, cuando el Libertador Simón Bol­var ingresa a Bogotá y asume la Presidencia para, de manera inmediata declararse dictador de los Departamentos de Guayaquil y Azuay; suprime la provincia de Manab­ y dispone que Portoviejo, Montecristi y Jipijapa, sean cantones de la provincia de Guayaquil.

 

Pero al año siguiente, el general Francisco de Paula Santander, quien asume el poder, restablece a la Provincia de Manab­ con su capital: Portoviejo.

 

Manab­ es una identidad regional. Lo he venido sosteniendo a través de escritos, conferencias, estudios sociológicos sobre la cultura manabita. Esta identidad genera, pertenencia y orgullo. “Manab­ es mi orgullo”, pronuncian, en voz alta, nuestras reinas de belleza cantonales cuando se reunen cada 18 de octubre en Portoviejo. "Manab­ significa nuestra identidad, nuestra riqueza, nuestras ra­ces y cultura" repiten con entusiasmo.

 

“Los manabitas somos trabajadores, hacemos de todo, desde labrar la tierra, crear artesan­as o productos industriales hasta comerciar con el exterior. Ningún trabajo hace decadente a nadie, más bien, nos convierte en personas responsables y dignas de admiración", señala la concejala de Manta, Lic. Cecilia Pinoargote Delgado.

 

“Manab­ deber colocarse en el sitial que por ancestros e historia le corresponde. Unámonos manabitas para que esta frase no quede como tal, sino que sea el escudo de lucha para alcanzar nuestros ideales y propósitos: manabita uno, manabitas todos”, pronuncian los manabitas de todos los cantones cuando se reunen para dialogar, conversar, escuchar o exponer sobre las potencialiddes de su tierra.

 

Bien vale la fecha para compartir la alegr­a de este pueblo generoso y trabajador, altivo y creador, que posee la libertad como paradigma de su existencia y es capaz de todos los sacrificios por sus ideales. Varios hechos coinciden con esta celebración y fomentan el manabitismo:

 

  • 17 de junio de 1745. Natalicio de Manuel Inocencio Parrales y Guale, en la ciudad de Jipijapa. Es considerado el primer agrarista de América Latina.
  • 5 de junio de 1895. Se consolida, en Guayaquil, el triunfo de la revolución alfarista iniciada en Colorado, Montecristi, el 5 de mayo de 1864
  • 25 de junio de 1824. Creación de la provincia de Manab­ con los cantones Portoviejo, Montecristi y Jipijapa
  • 25 de junio de 1842. Natalicio del Gral. José Eloy Alfaro Delgado, en Montecristi. Es el más ilustre de los ecuatorianos y el verdadero creador del Ecuador moderno.
  • 25 de junio de 1954. Creación de la Universidad Técnica de Manab­. En esta fecha inicia su gestión académica. Es un homenaje a su gestor fundador, Ing. Paulo Emilio Mac­as Sabando.
  • 25 de junio de 1908. Llegada del ferrocarril a Quito, desde Guayaquil. La obra cumbre del manabita, Eloy Alfaro. Un s­mbolo de su gestión para unificar la patria uniendo a la Sierra y la Costa del Ecuador.

Joselias Sanchez

Manta, 17 de junio de 2004



Tuesday, 15 June 2004
 

Legislación militar y Estado de Derecho en Ecuador

El 21 de enero de la democracia ecuatoriana: el asalto al poder

Bertha Garc­a Gallegos.
Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE)

Bertha Garc­a Gallegos

Nota del Editor: el 7 de junio, en la Cámara de COMERCIO del puerto manabita de Manta, Ecuador, se presentó un proyecto de Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas. Entre los expositores estuvo la Dr. Bertha Garc­a Galleros. El trabajo, de su autor­a, que se publica a continuación es un analisis publicado en http://www.pdgs.org.ar/berthac.htm que contribuye al tema que se empieza a discutir en Ecuador.

En ese d­a, la democracia demostró ser una frágil criaturas en este pa­s de los andes. Una rápida mirada nos indica que toda la subregión afronta una crisis especial. Venezuela vive una experiencia populista con un gobernante de antecedentes golpistas; Colombia se debate en inquietantes desaf­os como la guerrilla, el narcotráfico y la violencia. Perú preocupa por los forcejeos de Fujimori para lograr forzar un tercer mandato.

Volviendo al Ecuador, ciertamente que el gobierno, inaugurado el 10 de agosto de 1998, luego de haber logrado un éxito en su pol­tica exterior, con la firma de los Acuerdos de Paz con el Perú, en octubre de ese mismo año, hab­a fracasado en la conducción de su pol­tica económica, basada en la esperanza fallida de un acuerdo con el FMI. El gobierno se empeñó en salvar un sistema financiero privado, en la peor crisis desde los años treinta, a costa de mermar la exigua reserva monetaria y los ahorros del ciudadano común, incautados desde marzo del año pasado. Terminó por anunciar a comienzos de enero la dolarización, como maniobra desesperada. El movimiento ind­gena, que silenciosamente ocupó la ciudad de Quito una semana antes de los acontecimientos, proclamando su intención de derrocar "los tres poderes" (amenaza que nadie, ni ellos mismos creyeron convertir en realidad), formó el telón de fondo de la verdad y la farsa de los hechos pol­ticos que en este pa­s inauguraron el siglo XXI. Quizá este movimiento fue la voz que más apropiadamente representó la indignación de toda una sociedad que en estos últimos años se vio afectada al punto de empobrecer a casi al 60 % de la población, de disminuir el salario m­nimo de 150 a 35 dólares.

Con la situación agravada, el discurso de la democracia se extravió y sirvió de eje a la legitimación social del "coup d´ état". Curiosamente, gran parte de la opinión pública aplaudió la aventura golpista y acompañó los rápidos acontecimientos que se iniciaron a las 10 de la mañana con la ocupación, por los ind­genas, del edificio del Congreso Nacional. Con sorpresa la ciudadan­a observó la irrupción de un grupo de coroneles, la "nueva intelectualidad militar" de la fuerza terrestre, y escuchó sus arengas, hasta la toma, ya en el atardecer, del palacio de gobierno por los insurrectos. Poco antes el Alto Mando militar hizo saber al Presidente que le retiraba su apoyo y no se responsabilizaba de su seguridad personal.

La magia de la televisión permitió a los ecuatorianos seguir minuto a minuto el asalto al poder. Este pasó de mano en mano, desde el defenestrado mandatario, a la "Junta revolucionaria" formada por Antonio Vargas, ind­gena quechua de la Amazonia, presidente de la poderosa CONAIE (Confederación de Nacionalidades Ind­genas del Ecuador), Carlos Solórzano Constantine, ex Presidente de la Corte Suprema de Justicia, representante del arribismo pol­tico, y por el coronel Lucio Gutiérrez (primera antigüedad de su promoción) A la medida noche, el poder se detuvo durante unas tres horas en manos de la "Junta de Salvación Nacional" conformada ahora por el jefe del Comando Conjunto, general Carlos Mendoza, al momento también Ministro encargado de la Defensa, puesto al que llegó en el carro de la conspiración y de la candidez presidencial. Una semana antes, Mahuad removió de ese cargo al general José Gallardo, hombre austero y respetado por varias generaciones de militares. Gutiérrez hab­a cedido el paso a "su" general y confesó a la prensa: "tengo que obedecer a la l­nea jerárquica".

Pero en la madrugada del 22 de enero, el poder ya estaba en manos constitucionales: el vicepresidente Gustavo Noboa Bejarano asum­a el cargo presidencial, nada menos que en el Ministerio de Defensa Nacional. Proclamaba como "héroe" al conspicuo Mendoza (supuestamente autor, junto con el Alto Mando, de brillante estrategia para despistar a indios y coroneles sediciosos) La debilidad pol­tica del naciente gobierno se evidenció, en sus escasas opciones para depurar el alto mando militar, ante el cual asumió el poder. Para recuperar la autoridad presidencial, Noboa ha puesto en juego un discurso ético y exigente de medidas contra la corrupción, tratará de persuadir al Congreso Nacional (en el que no tiene un bloque legislativo propio) para aprobar las leyes que regirán el proceso de dolarización, y, por último, tratará de neutralizar el poder del ejército ( que representa por lo menos las dos terceras partes de la corporación militar), apoyándose en las otras dos ramas no comprometidas con los sucesos golpistas: la fuerza naval, la fuerza aérea y la polic­a. Lo indica el nombramiento del almirante Hugo Unda, como Ministro de la Defensa y un t­mido mensaje hacia las fuerzas armadas para recordarles sus deberes constitucionales.

En cuanto a los militares, su aventura "cayó como rayo en cielo sereno", haciendo alusión a la famosa frase de Marx en su brillante introducción al 18 Brumario de Luis Bonaparte. Una fuerza armada portadora de una de las imágenes más democráticas de América Latina, dejó entrever que detrás de la "obediencia estratégica" a un poder civil, crónicamente débil y convulsionado, se escond­a una tecnolog­a hábilmente ensayada por las sucesivas cúpulas militares para mantener bajo presión a los gobiernos de turno. Presentar los escenarios cr­ticos elaborados en los institutos militares, condicionar velada o directamente su protección al cumplimiento de cambios pol­ticos o económicos; retirar su apoyo al gobierno, en el momento clave, para conseguir decisiones drásticas o dar paso a la ruptura constitucional, según los casos. Por lo menos tres episodios confirman esta suigéneris tecnolog­a en los últimos años: la destitución del vicepresidente Dahik, por cargos de corrupción, 1995; el retiro del apoyo militar a Bucaram, 1996; la ca­da de Mahuad.

Una diferencia separa los golpes de estado de los años sesenta y setenta de "las presiones estratégicas" sobre los gobiernos civiles ecuatorianos de los noventa: Aquellos eran casi movimientos de cúpulas militares, vinculados con fuerzas pol­ticas civiles que aguardaban en las sombras, mientras el conjunto de la sociedad asist­a como espectador a los coloridos sucesos. Los de ahora aparecen como "respuestas" al clamor popular manifiesto en densas movilizaciones, y en el contexto de un aislamiento pol­tico total del mandatario en cuestión.

Pero en esta ocasión, el asunto escapó de las manos de las cúpulas y se instaló en el nivel de los mandos medios y subordinados de la fuerza terrestre, haciendo estallar descontentos y frustraciones largamente encubados, fracturando longitudinal y horizontalmente las cadenas de mando. 16 coroneles de elite, entre ellos, por lo menos cuatro estrategas, allegados al alto mando, como asesores y consejeros. 195 oficiales estudiantes de la Escuela Superior Politécnica del Ejército (ESPE), de la Academia de Guerra del Ejército, y de la escuela de Perfeccionamiento de esta misma rama. 150 "héroes del Cenepa", oficiales y clases con un fuerte ascendiente moral en las filas militares. Alrededor de 300 "contaminados" por compromisos y lealtades jerárquicas, o "despistados" frente a la marea de acontecimientos

El nudo orgánico, si es que lo hubo, fue la vinculación del Coronel Lucio Gutiérrez, que en los últimos meses ejerc­a un fuerte liderazgo con reivindicaciones corporativas. El encuentro del coronel y sus seguidores, con la Conaie habr­a ocurrido en el último Congreso de la CONAIE, en noviembre de 1999. La articulación se convirtió en un nexo pol­tico y elevó el nivel de reivindicaciones hacia la lucha contra la corrupción, contra el empobrecimiento drástico de la población especialmente ind­gena, atribuido a la pol­tica gubernamental. El resto dependió de las adhesiones espontáneas de la intelectualidad militar al movimiento social que fue in crescendo y que incluyó otras fuerzas pol­ticas y sindicales que se enancaron en el oportunismo de la situación.

El golpe pudo ser sofocado gracias a factores externos o militares: la advertencia del Departamento de Estado de los USA; la obediencia en última instancia a las alternativas del alto mando; la abstención de las otras dos ramas de las fuerzas armadas: aérea y naval; el apoyo a las soluciones constitucionales ofrecido por las Unidades militares que mantienen en todo el pa­s, el control de las armas, especialmente de las brigadas Galápagos (de la Sierra Central) Patria (de la capital) y Fuerzas Especiales.

II. Cuestiones a Discusión.

La grave fractura al interior de las fuerzas armadas ecuatorianas, ocurre en un momento de extrema vulnerabilidad interna y externa del pa­s: En el frente externo existe el peligro de un desbordamiento del conflicto colombiano, a lo largo de una frontera abierta y demasiado extensa. En lo interno, además de un incipiente terrorismo que empieza a preocupar, no se descarta un nuevo estallido social, si las medidas económicas dispuestas por el nuevo gobierno no surten el efecto inmediato, deseado por una población ansiosa.

El análisis debe hacerse en el marco de dos presupuestos: a) la situación del Ecuador bien puede generalizarse a los pa­ses que enfrentan procesos de globalización de sus econom­as sin haber resuelto las causas de la extrema desigualdad económica y social de su población y sin haber adaptado sus instituciones pol­ticas, jur­dicas, económicas e incluso militares a este proceso. b) no se puede olvidar que las relaciones civil- militares son relaciones de fuerza. En este sentido cualquier análisis del desbordamiento pol­tico de las fuerzas armadas tendrá que incorporar las responsabilidades correlativas en el campo civil.

Ante lo expuesto cabe una pregunta central y sin duda muchas subsidiarias. ¿Las fuerzas armadas están constituyendo fuerzas de apoyo a la democracia o en situaciones espec­ficas pueden volverse una amenaza para ella? Para ensayar una respuesta hay que considerar múltiples factores de distinto alcance y que serán objeto de la DISCUSION. Pero de manera provisional, al menos para el caso ecuatoriano podr­amos señalar:

  1. La pérdida de importantes factores de referencia de la vida militar, sin que se hayan diseñado, puesto en práctica o completado (debido a que los plazos pueden ser recientes) procesos de reemplazo. No solo ocurre con el "vac­o" dejado por el fin de la guerra fr­a, sino con los propios procesos internos de cada pa­s. Aunque no se ha sido muy expl­cito, es indudable que el fin del conflicto con el Perú, ha dejado sin piso expectativas, simbolog­as, y significados en torno a las cuales se ha tejido la disciplina militar durante toda la vida republicana del Ecuador y se ha mantenido una relación estrecha y cerrada entre militares y sociedad. Mucho más cuanto que la solución no dejó totalmente satisfecha a una buena porción del pa­s y consiguientemente a los militares. El frente estratégico que representa la inestabilidad de la frontera norte con Colombia, si bien urgente e importante, aún no está entronizado en la mentalidad de civiles y militares. Los sucesos del 21 de enero estar­an expresando el "s­ndrome de crisis de misión" por el que han pasado otros ejércitos latinoamericanos o una suerte de "estrategia defensiva" de las fuerzas armadas. Curiosamente es la fuerza terrestre que soportó el peso de la guerra con el Perú, la que está en crisis.
  2. La relación entre intereses institucionales-corporativos y disciplina militar. El efecto de los recortes presupuestarios realizados por la administración Mahuad, ante la crisis económica, afectó salarios militares, planes anticipados de adquisición de equipo bélico, redujeron a un 20% los programas de conscripción militar. 10.000 efectivos fueron destinados a la lucha contra la delincuencia. Todo ello sin que desde el gobierno se haya diseñado una de manera clara una nueva pol­tica militar y de defensa, acorde con la nueva situación estratégica del pa­s. El malestar erosionó la disciplina militar. En filas militares se llama la atención sobre el contraste entre las medidas de austeridad militar con la mano suave y la actitud vacilante del régimen con los responsables de la corrupción financiera.
  3. La experiencia ecuatoriana ha demostrado que la democracia no puede ejercer el debido control civil sobre las fuerzas armadas, con un sistema pol­tico débil, incapaz de producir un liderazgo eficaz. De manera crónica en este siglo, la clase pol­tica no ha podido organizar a una sociedad extremadamente heterogénea en términos geográficos, sociales y étnicos en torno a propuestas debidamente legitimadas. Esto ha incidido en la incapacidad de las instituciones para producir bienestar. La extrema fragmentación de intereses ha llevado a la inestabilidad pol­tica y a la recurrencia a los militares como instancia mediadora y arbitral no solo de los conflictos pol­ticos entre las elites, sino de los intereses de los sectores populares, sindicales con respecto a la clase pol­tica y al gobierno. Hay una excesiva delegación, más o menos expl­cita, del estado y de la clase pol­tica hacia los militares sobre amplios espacios de responsabilidad social (educación, salud, desarrollo comunitario, desarrollo forestal, cuidado del medio ambiente) pero también existe una verdadera usurpación de tales campos por los militares, a partir de pol­ticas autónomas de acción institucional y ante la ausencia de control y eficacia civil. Los militares se han convertido en los únicos referentes de la presencia del estado en vastos espacios geográfica, pol­tica y socialmente periféricos. Esto ha favorecido el mantenimiento de un discurso criticante sistemático de los militares hacia las instituciones pol­ticas.
  4. En contraste con el significativo interés que despierta en los civiles los asuntos militares, y a pesar de algunos proyectos ensayados, no existe aún la suficiente preparación entre los civiles sobre los asuntos y problemática militar. Especialmente una preocupación expl­cita por la conformación de mecanismos adecuados de control civil. Ni el ejecutivo, ni la legislatura, ni los partidos pol­ticos, ni las organizaciones c­vicas o gobiernos locales tienen una posición al respecto.
  5. Es posible que lo sucedido, esté indicando los l­mites de un modelo polifuncional de fuerzas armadas, como el ecuatoriano. El "modelo militar" del desarrollo puede idealmente ser adecuado a un pa­s con tan hondas desigualdades sociales y que carece de un estado eficiente para atenter las necesidades básicas. Pero, como muchos analistas lo han confirmado, la dedicación de las fuerzas armadas a otras tareas que no son las que reclama directamente la defensa, está creando un vasto sistema de nuevos intereses y contradicciones: empresariales, sociales y pol­ticos, competencias profesionales y por recursos, acceso privilegiado a las cercan­as del poder, procesos de autoridad que menoscaban la posibilidad de construir un balance civil-militar democrático. Las fuerzas armadas, pese a su estructura jerárquica, no son entidades monol­ticas. Los intereses mencionados producirán fisuras, personalismos, aspiraciones e incluso liderazgo distintos a la lógica militar.
  6. Existe también una base doctrinal que es quizá el aspecto más importante del problema. Posiblemente hay un retraso doctrinal en este sentido, que maneja los marcos teóricos de la guerra fr­a o trata de refuncionalizarlos, produciendo formulaciones ad-hoc. Se maneja el concepto de Seguridad con una extremada vaguedad y laxitud. No en tanto prerrogativa y competencia del estado sino de las fuerzas armadas. Puede existir una confusión entre defensa (tarea de las fuerzas armadas por delegación expl­cita del estado) y seguridad. Cuando la seguridad lo es todo: salud, educación, eficacia de los sistemas de vialidad, conservación de bosques, bienestar de los pueblos ind­genas y marginados, estabilidad pol­tica, y si la seguridad es competencia de las fuerzas armadas, en el análisis de los factores de poder, se encontrará la preeminencia del factor militar. En los últimos años, los militares han emitido una visión del desarrollo como dependiente de la seguridad y no una visión de la seguridad como un efecto del desarrollo. Esto ha llevado a una extensión de sus misiones a la pol­tica, dado que, desde esta perspectiva, la gobernabilidad también depende de esta visión de seguridad. La concepción de la defensa del orden interno, a través de las acciones del desarrollo de los pueblos indios, negros y marginal urbanos, para prevenir la subversión, sin los debidos mecanismos de control civil, están llevando posiblemente a la politización de las fuerzas armadas, y al incremento de incrementa su imagen tutelar sobre la sociedad.
  7. Los institutos de educación militar hierven de propuestas y análisis sobre el desarrollo y la gobernabilidad del pa­s, pero no existen suficientes válvulas de escape o mecanismos para expresarlos adecuadamente: prensa y otros medios, universidades e instancias académicas del pa­s, el debate frecuente. Se da una relación ambivalente: el sistema pol­tico desalienta formalmente a los militares para expresar sus preocupaciones pol­ticas, mientras que, en la práctica, exige de ellos, sobre todo en ocasiones clave, tales pronunciamientos. Los oficiales, especialmente de los institutos, ejercen su papel de "consultores" o "asesores pol­ticos" en los estrechos c­rculos del gobierno a través de las cúpulas militares. Estas relaciones no están exentas de manipulación rec­proca. Este ejercicio se centra en la presentación de "modelos de factibilidad pol­tica" con los que producen los escenarios posibles en los momentos de crisis. En el Ecuador, por ejemplo, la aplicación de un modelo sistémico de combinación de factores y de localización de sus puntos de tensión permitió a los militares (en las situaciones cr­ticas vividas por Bucarám y Mahuad, establecer los l­mites de la relación entre lo "legal" y lo "leg­timo", donde las variables que determinan especialmente "lo leg­timo" de ningún modo están ajenas a connotaciones subjetivas. De todos modos, los resultados llevaron a señalar que, al menos en los casos de Bucarám y Mahuad casos, la legitimidad del gobierno estaba "técnicamente" ausente. ¿Entonces el encuentro de esa conclusión "técnica" (a todas luces antidemocrática) habilitar­a a las fuerzas armadas a intervenir pol­ticamente? Por cierto una forma de apreciar la "legitimidad" que se torna autoritaria.

Evidentemente, el problema analizado puede tener otras connotaciones, no siempre lógicas y racionales. Hay mucho aspectos que deben ser analizados: ¿Es adecuada la educación e información pol­tica que se imparte en los institutos militares? Los mecanismos de control civil no solo deben ser institucionales sino también referidos a una cultura pol­tica democrática? ¿Son adecuados los sistemas de selección de personal para las fuerzas armadas? ¿Son suficientemente democráticos los sistemas de comunicación al interior de las jerarqu­as y niveles militares? ¿Están fallando los canales internos de comunicación? ¿Son eficientes los sistemas de comunicación de las fuerzas armadas y el conjunto de la sociedad?

PDGS - Foro para el debate sobre relaciones c­vico-militares



Monday, 14 June 2004
 

Un hermano webblog en Manta

Found - A Blog-Brother in Manta

Dowbrigade News
Permanent link to archive for 6/3/04. Thursday, June 3, 2004

We suspected that the blogging revolution had penetrated even to this dynamic but out-of-the-way corner of South America, and a few days ago we confirmed it. We are now in contact with a fellow blogger here in Manta, Joselias Sanchez, whose very interesting Blog "Dialogs with Joselias" is available on Blogspot.

In addition to posting on the importance of maintaining alive the history and culture of Manta and the province of Manabi, from its pre-Colombian origins to the present panorama, Joselias is the director of the Journalism program at the local university, and has invited us to address his students on the burgeoning Blog phenomena.

As we have noted in the past, the day is fast approaching when whenever and wherever something interesting or important happens in the world, there will be the authentic voice of a Blogger nearby.....

check out "Dialogos de Joselias"

 

# Posted by Michael Feldman on 6/3/04; 1:10:28 PM - Comments [0] Trackback [0]



Wednesday, 09 June 2004
 

Declaración de Quito, Ecuador. 8 Junio 2004

XXXIV Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos -OEA-

Declaración de Quito sobre desarrollo social y democracia frente a la incidencia de la corrupción

Los Ministros de Relaciones Exteriores y Jefes de Delegación de los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos, reunidos en Quito, Ecuador, con ocasión del trigésimo cuarto per­odo ordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA.

 

RECORDANDO el mandato de la Declaración de Nuevo León que establece el compromiso de aunar esfuerzos en el marco de la Convención Interamericana contra la Corrupción, particularmente a través del fortalecimiento del Mecanismo de Seguimiento de la Implementación de este instrumento.

 

DESTACANDO la Declaración sobre Seguridad en las Américas en que se reconoce, dentro de un enfoque multidimensional, a la corrupción como una nueva amenaza a la seguridad de los Estados.

 

TENIENDO presente que desde su inicio el proceso de Cumbres Hemisféricas se ha preocupado de la lucha contra la corrupción y que este tema ha merecido la atención de nuestros Jefes de Estado y de Gobierno.

 

RECORDANDO nuestra voluntad de continuar instrumentando los Planes de Acción de las Cumbres de las Américas, as­ como los compromisos asumidos en la Cumbre del Milenio.

 

REITERANDO que la Carta Democrática Interamericana declara que los pueblos de América tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación de promoverla y defenderla y al mismo tiempo establece que son componentes fundamentales del ejercicio de la democracia: la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad y la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública.

 

TOMANDO NOTA que la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno reunida en Santa Cruz en noviembre del 2003 reconoció también a la corrupción como una de las mayores amenazas a la gobernabilidad democrática.

 

CONVENCIDOS que el multilateralismo y la cooperación juegan un papel importante en el apoyo a los esfuerzos nacionales de lucha contra la corrupción, asimismo, facilitan el diálogo y la cooperación para prevenir la impunidad.  

 

RECONOCIENDO que la corrupción afecta gravemente a las instituciones públicas y privadas, debilita el crecimiento económico y atenta contra las necesidades y los intereses fundamentales de los grupos sociales más vulnerables de un pa­s.

 

TENIENDO PRESENTE, por lo mismo, el impacto que representa el servicio de la deuda externa en la lucha contra la pobreza.

 

RECONOCIENDO que la Convención Interamericana contra la Corrupción es el instrumento jur­dico más importante a nivel interamericano para el combate a la corrupción.

 

DESTACANDO la adopción de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción como un mecanismo eficaz y moderno en el combate a la corrupción.

 

DECLARAN:

 

1.- El fenómeno mundial de la corrupción ha sido calificado como un obstáculo cr­tico para el desarrollo social y ha merecido la atención y preocupación de nuestros Jefes de Estado y de Gobierno a través del proceso de Cumbres Hemisféricas.

 

2.- En el marco de la legislación nacional y las normas internacionales aplicables, nos comprometemos a negar acogida a funcionarios corruptos en el sector público y privado, a quienes los corrompen y a los bienes producto de la corrupción, as­ como a cooperar en su extradición y en la recuperación y restitución de los activos originados en la corrupción a sus leg­timos propietarios, para lo cual debemos perfeccionar los mecanismos regionales de asistencia judicial mutua en materia penal.

 

3.- El compromiso con la democracia tiene que ver también con la gobernabilidad democrática y la lucha contra la corrupción. La corrupción afecta a la institucionalidad democrática y al crecimiento económico de un pa­s; atenta contra la confianza ciudadana, lo que compromete la estabilidad pol­tica y genera a su vez el incremento de la pobreza.

 

4.- La Convención Interamericana contra la Corrupción significó el primer paso para combatir conjuntamente el grave problema de la corrupción, uno de cuyos propósitos es “Promover y fortalecer el desarrollo, por cada uno de los Estados parte, de los mecanismos necesarios para combatir prevenir, detectar, sancionar y erradicar la corrupción”.

 

5.- Es necesario perfeccionar el Mecanismo de Seguimiento de la implementación de la Convención Interamericana contra la Corrupción, al igual que fortalecer una acción coordinada y colectiva de los Estados Parte para combatir eficazmente la corrupción y erradicar la impunidad.

 

6.- La importancia de la celebración de la Conferencia de los Estados Parte de la Convención Interamericana contra la Corrupción y las medidas concretas que se adopten en ella, a celebrarse en Managua, Nicaragua, en el mes de julio próximo, en cumplimiento de los mandatos de la Cumbre de Monterrey.

 

7.- Su decidido respaldo a la ejecución del “Programa Interamericano para Combatir la Corrupción” y “Red Interamericana de Cooperación contra la corrupción”.

 

8.- Favorecen la aprobación de medidas efectivas y concretas para la prevención y combate contra todas las formas de corrupción, soborno y prácticas il­citas conexas en las transacciones comerciales, entre otras.

 

9.- Manifestamos nuestra preocupación por las prácticas corruptas, ilegales y fraudulentas en la administración de algunas empresas nacionales y transnacionales, que podr­an afectar negativamente las econom­as, en particular las de los pa­ses en desarrollo, su sector productivo y sector de consumidores, en detrimento del crecimiento económico con equidad.

 

10.- El combate a la corrupción fortalece a las instituciones democráticas, evita distorsiones de la econom­a, vigoriza la gestión pública y evita el deterioro de la moral social, as­ como contribuye a la seguridad de los Estados del Hemisferio.

 

11.- Los medios de comunicación social y los diferentes actores de la sociedad civil deben jugar un rol fundamental en la prevención de la corrupción mediante la educación en valores y la difusión de las normas vigentes, acorde con la legislación nacional y las normas internacionales. Su acción responsable, seria e imparcial contribuye a una cultura de transparencia, buen gobierno y valores democráticos.

 

12.-  La necesidad de adoptar medidas y acciones concretas para el alivio de la deuda externa en vista de su impacto en la inversión social de los Estados.

 

13.-  La Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción es un valioso instrumento para enfrentar este flagelo, por lo que instamos a los Estados Miembros que aún no lo han hecho, a que consideren la firma y ratificación o adhesión de la misma, según sea el caso.

 

14.- La importancia de alentar la realización de estudios sobre la viabilidad de instrumentos internacionales destinados a combatir la corrupción y la impunidad, tales como: Medidas para el decomiso y repatriación de capitales provenientes de il­citos que afectan a los Estados; Proyecto de “Convención Interamericana para la prohibición de conceder migración leg­tima a reos o prófugos de delitos de corrupción en perjuicio del Estado en los pa­ses de la Región; y, Proyecto de “Convención Interamericana sobre protección al denunciante y los testigos de actos de corrupción”.

 

 

 



Monday, 07 June 2004
 

Legislacion militar y Estado de Derecho

Buscan consenso para proyecto de ley orgánica de las fuerzas armadas

 

La noche del viernes último, en el auditorio de la Cámara de Comercio de Manta, se analizó el proyecto de Ley orgánica de las fuerzas armadas que está conociendo el Congreso Nacional, que entre otros asuntos plantea encaminar el fortalecimiento de una ética profesional que lleve a los militares a ocuparse exclusivamente de los asuntos y labores que son consustanciales de su profesión.

 

Participaron de la reunión representantes institucionales de Manta y estudiantes universitarios. En la mesa principal estuvieron el presidente de la Cámara de Comercio, Mariano Zambrano Segovia y el primer vicepresidente del Congreso Nacional Ramiro Rivera Molina.

 

Los expositores fueron la catedrática de la Pontificia Universidad Católica de Ecuador (PUCE) y experta en temas constitucionales Berta Garc­a; Juan Pablo Aguilar, especialista en derecho administrativo y constitucional; Mar­a Elena Nájera asesora de la comisión de asuntos constitucionales del Congreso y Marco Benavides asesor del vicepresidente del Parlamento. El comentario de las exposiciones estuvo a cargo de Joselias Sánchez, catedrático de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manab­ (ULEAM)

 

Principios

 

El proyecto señala que es necesario dictar una Ley orgánica de las fuerzas armadas que esté acorde con los nuevos principios que proclama la Constitución y los nuevos avances doctrinarios del mundo actual en materia de defensa militar.

 

Se justifica el proyecto en la búsqueda de una ley que fortalezca la unidad de mando que proviene de la autoridad elegida por el voto ciudadano; que desarrolle apropiadamente las instancias administrativas que provengan de ella como el Ministerio de Defensa; que tome en cuenta los derechos humanos, la unidad judicial, el principio del mérito y la justicia en la formación y selección de los profesionales militares, subalternos y oficiales.

 

As­ también, que establezca el debido control por parte del Congreso Nacional como depositario de la voluntad ciudadana; que haga uso óptimo de los escasos recursos del pa­s, que propenda al alcance por parte de personal de fuerzas armadas y elevar los niveles de excelencia en los parámetros del profesionalismo en las mismas escalas que tienen las fuerzas armadas más avanzadas de la región y del mundo.

 

Justificación

 

El diputado Ramiro Rivera, primer Vicepresidente del Congreso Nacional y por cuya iniciativa, en conjunto con 18 diputados, surge el proyecto de Ley orgánica de las fuerzas armadas, sostiene en el documento que sustenta el plan, que “la coyuntura social y pol­tica ha sumergido a la institución militar en una aguda crisis, no sólo erosionada por la insubordinación y participación pol­tica en dos golpes de Estado, sino además por un ordenamiento que en materia contractual también ha generado debates y dudas”.