Durante la
jornada de ayer del III Congreso Internacional
'Historia a Debate', que se celebra en la Facultad
de periodismo, se puso de relieve la necesidad de
recuperar la memoria histórica, en particular en
el caso español.
En esta
línea se manifestó el periodista Emilio Silva,
presidente de la Asociación para la Recuperación
de la Memoria Histórica en nuestro país y nieto de
un desaparecido durante la Guerra Civil.
En 2000
Silva inició la exhumación de los cuerpos de una
fosa común en el Bierzo, entre los que se
encontraba el de su abuelo.
A raíz de
esa primera experiencia, muchos familiares de
desaparecidos durante la Guerra y la Dictadura le
pidieron ayuda para recuperar su memoria,
iniciando un auténtico movimiento social.
En la
actualidad la Asociación que preside Silva ya ha
exhumado unos 300 cuerpos, enterrados en fosas
comunes a lo largo de todo el país. En Galicia
abrieron una fosa en 2003, en Ourense.
La
Asociación tiene en estos momentos 3.500 personas
reclamadas, a las que quieren recuperar desde el
punto de vista social y también histórico, puesto
que "no han dejado ningún rastro documental y no
se las considera víctimas de la Guerra Civil''.
Los
miembros de la Asociación pretenden fomentar el
estudio y difusión de esa parte de la historia
española y crear un debate sobre el silencio en la
Dictadura.
Buscan la
rehabilitación social de los afectados y reclaman
ayuda al Gobierno por la cantidad de peticiones
que están recibiendo.
Piden que
el Estado se haga cargo de estas familias y que la
sociedad española pueda recuperar su memoria
histórica más reciente.
La labor de
la Asociación consiste en atender las peticiones
que reciben, desenterrar los cuerpos,
identificarlos y entregarlos a sus familias.
También reconstruyen lo que ocurrió y la historia
de cada desaparecido. Este verano tienen previsto
exhumar 150 cuerpos.