Amigos:
Me refiero a la pregunta "¿qué hacer?", objeto de esta tertulia electrónica, aunque entendida sin resonancias leninianas.
Me dirijo a vosotros para introducir una diferenciación que creo que deberíamos hacer quienes pensamos en términos históricos. Mi idea es muy sencilla. La historia puede ser vista, a grandes rasgos, como res gestae, o sea como el relato de las cosas que han sucedido, y también puede ser vista como un "sistema", o sea, como un conjunto de hechos interrelacionados entre sí. Cuando hablo aquí de "sistema", pese a la coincidencia terminológica, por favor, no confundáis mis ideas con el pensamiento de Ortega, aunque no se halle lejos del mío, sino más bien relacionadlo con lo que se ha dicho y escrito a partir de von Bertalanffy.
Cualquiera de ambas aproximaciones a la historia es correcta. Ninguno de los dos enfoques se contradice con el otro. Son complementarios y no excluyentes. Sin embargo, la mayor parte de la historia "oficial" estudia las cosas como el relato de los hechos que han sucedido, mientras que sólo escasamente tiene en cuenta los hechos sucedidos como algo que forma parte de un contexto más amplio.
Volvamos un poco hacia atrás. Creo que todos tenemos claro qué es lo que quiero decir cuando hablo de historia como relato de lo que ha sucedido, o sea de la historia como res gestae. Sin embargo, ¿qué es lo que yo denomino "historia como sistema"?
Entiendo que la historia es, además de un relato de hechos que han sucedido, un "sistema" de hechos que se suceden en el tiempo. ¿Por qué constituye la historia un sistema? Porque se trata de hechos que no se producen aisladamente, sino que se circunscriben dentro de un contexto determinado, más amplio. Es decir, los hechos que se enumeran y se describen en lo que llamamos "historia como res gestae" no son por así decirlo hechos desligados entre sí sino que se concatenan, se entrelazan, se relacionan, interaccionan, y son causa y consecuencia simultáneamente unos de otros. Por eso los hechos forman un "sistema".
Teniendo clara esta idea podemos dar un paso más hacia lo que yo entiendo como "historia como sistema". Los hechos se producen entretejiéndose entre sí y forman parte o son consecuencia de fuerzas, impulsos e iniciativas que se producen y desarrollan a partir de decisores individuales o colectivos (personas, grupos sociales, partidos políticos, etc.) que actúan movidos por intereses, creencias, ideologías, pasiones, etc. Es decir, que el sistema res gestae influye y es influido por otros sistemas que se hallan dentro de las unidades sociales y que si no son estudiados se acartona por así decirlo el hecho histórico.
¿Dónde se aprecia claramente la presencia de estos otros "sistemas" en el estudio del acontecer histórico entendido como res gestae? En un fenómeno que, a mi parecer, ha sido tan sólo escasamente estudiado por los historiadores, aunque también de acuerdo con mi opinión, es absolutamente fundamental: apreciamos la existencia de sistemas anejos al histórico (entendido como res gestae) observando la regularidad de ciertos fenómenos sociales en el tiempo y en el espacio.
Me explico. Todo hecho histórico (o no histórico, podríamos decir todo hecho humano) no es más que un fenómeno social ampliamente entendido. Cualquier hecho humano de un modo o de otro tiene una significación social, puesto que el hombre es un ser vivo intrínsecamente social. Pues bien, en todas las culturas, en todas las sociedades, en todos los países, en todas las épocas, se observan regularidades que no pueden ser pasadas por alto. No quiero decir que "todo sea igual en todo lugar y en todo momento", sino que existen funciones y necesidades que son siempre las mismas y que deben ser realizadas y/ó satisfechas en todos los lugares y en todas las épocas. Las soluciones a estas funciones y a estas necesidades no son siempre las mismas, aunque sí la existencia de estas premisas. La existencia de estas funciones y estas necesidades hace que dadas ciertas circunstancias las consecuencias de las mismas funciones, necesidades y circunstancias se manifiesten con regularidades que tienen carácter sistemático. Por ejemplo, la producción social es una necesidad de todo grupo social humano, al igual que la reproducción física de los individuos que componen el grupo social, del mismo modo que la necesidad de un "orden" social que permita la vida social, etc. Todas estas necesidades generan la necesidad de regular la vida social, o sea, los "hechos humanos" dentro de un grupo social, mediante el establecimiento de pautas de conducta sociales e individuales. El grupo social se articula en torno a normas y pautas de conducta que tienen carácter sistemático en relación a sí mismas y en relación al entorno físico-biológico y social en que se halle el grupo social. Dentro de este contexto, el hecho histórico, siendo solamente una forma de "hecho humano" se relaciona sistémicamente con el conjunto del sistema social humano, que es el conjunto de muchos otros subsistemas económicos, ideológicos, jurídicos, sociales, etc., que se interrelacionan entre sí.
En definitiva, el hecho histórico no es un hecho aislado, sino que forma parte de un conjunto mucho más amplio del cual sólo vemos su superficie si estudiamos la historia como res gestae. Un hecho histórico es pura y simplemente un átomo dentro del gran universo de la Historia. Pero todos los hechos históricos acumulados no son la Historia, sino una parte de ella. Además de los hechos históricos la Historia tiene relaciones y regularidades históricas. No me atrevo a decir que la Historia tenga leyes, aunque sí digo con certeza que la Historia tiene relaciones y regularidades.
¿Cuántos libros hablan de los hechos históricos y qué pocos hablan de la historia vista como un "sistema" de hechos! La Historia es pues, a mi entender, el relato de los hechos que han sucedido (o sea la historia con minúsculas) más el "sistema" que une a unos hechos y otros.
Por este motivo pienso que la Historia puede ser explicada sin necesidad de contar batallas, ni de narrar hechos individuales, sino como un flujo de situaciones que desencadenan hechos, y que en circunstancias parecidas producen hechos sociales similares. En conclusión: existe un "orden" en el devenir histórico, que no necesariamente es teleológico, pero que sí puede ser agrupado en algo que yo calificaría más como "tendencial" que "determinístico" al modo de las leyes naturales.
Volviendo a nuestra pregunta de origen (¿qué hacer?), creo que debemos detraer un poco nuestra atención de los "hechos históricos" para estudiar y enseñar más las relaciones históricas que junto a los "hechos históricos" conforman la Historia (con mayúsculas).
Esto no es necesariamente hacer filosofía de la historia. Esto es "positivizar" la historia, es decir, hallar reglas que nos permitan entender la historia además de conocer su contenido.
No es lo mismo, por así decirlo, hablar de A B C D E F ... que del sistema ABECEDARIO.
Lo primero es historia como res gestae.
Lo segundo es Historia, que incluye todas las letras del abecedario, más el orden intrínseco dentro del mismo.
Si queréis ver como se manifiesta mi diferenciación entre la historia como res gestae y la historia como el conjunto res gestae más sistema, visitad mi (nuestra) página www.res.gestae.com (todavía en construcción).
Aunque sea formalmente un juego, es algo más. O al menos así lo pretendemos.
Manuel Espejo