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(28/04/00)
HaD. Colonización y perdón 21
(28/04/00)
Estimado Carlos:
Quisiera sumar mi opinión a lo que se está debatiendo sobre el tema.
Si bien no soy historiador sino ingeniero, he estado presente en el Congreso
Historia a Debate último, que me pareció muy enriquecedor. Y me resulta muy
positiva esta red que has armado para que intercambiemos ideas desde ambos lados
del océano.
Yendo al grano del tema me propongo abordar, quiero decir lo siguiente:
Me parece un tanto exagerada esta manía de estar dándole palos a España y a
los colonizadores españoles como si hubieran sido los únicos saqueadores de la
historia. Y digo exagerada porque toda conquista o invasión fue violenta,
obviamente. Lo cual no quiere decir que disculpemos a ninguna. Lo que digo es
exagerado es que nos la agarremos con los españoles, como si ellos hubiesen
inventado la conquista violenta y avasalladora de culturas preexistentes. Hernán
Cortés fue violento y cruel, no hay duda ni yo lo voy a defender. Tampoco lo
voy a hacer con Felipe II. Pero mis escasos conocimientos de historia no
registran que los vikingos hayan hecho obras de caridad en las costas europeas.
Ni que los aztecas hayan tratado como hermanos a sus vecinos del valle de México.
O que los Incas hayan favorecido con sus granos a los diaguitas de nuestro norte
sin pedirles nada a cambio. O que mapuches y tehuelches hayan convivido sin
pelearse nunca por sus respectivos espacios. Y fundamentalmente, todos sabemos
que los colonizadores ingleses dejaron solamente los indios necesarios para que
aparecieran como los malos de sus películas durante años. No registra tampoco
la historia que el "caballero" Drake haya hundido galeones españoles
para volar a América a devolverles a los aborígenes el oro que les pertenecía.
Hoy tenemos los ejemplos de albaneses y kosovares, de rusos y chechenos, de
infinidad de nacionalidades africanas peleando hasta el exterminio.
Entonces, es cierto, los españoles no fueron la excepción, conquistaron y
sojuzgaron y se llevaron riquezas, y es bueno que lo sepamos, que lo estudiemos
y que digamos al mundo que de estas cosas no queremos saber que se repitan. Pero
tanta insistencia sobre el tema, Y SOBRE ESTE UNICO TEMA, a mí me da qué
pensar.
Y me da qué pensar que justo haya explotado este tema poco antes de la
rememoración del quinto centenario de la llegada de los españoles a América.
Rememoración que íbamos a hacer en conjunto desde Méjico hasta Tierra del
Fuego. Y claro: Eso podía despertar, quizás como efecto secundario no buscado,
una idea o sensación de que en definitiva éramos todos productos de ese hecho,
con sus luces y con sus sombras, pero en definitiva todos parecidos, por no
decir lo mismo. Y quedaba excluída de ese sentimiento la América sajona, la
potencia que considera que somos su patio trasero, en el cual puede hacer - y
hace - lo que se le antoje, y lo hará mientras sigamos divididos. Era entonces
peligroso un posible despertar unitario. Y ahí vino el golpe, para mí la
jugada maestra de los ideólogos de la dominación que ese país, que ni
siquiera tiene un nombre propio, y que arrogantemente se hace llamar "América",
ejerce con su poder económico y militar sobre todos nosotros.
Y nuestra gente cayó en la trampa. Y entonces hubo indios contra criollos y
contra españoles y contra mestizos y, en definitiva, no pasó nada. BRILLANTE
LA TRILATERAL!
¿Y por qué cayó nuestra gente en la trampa? ¿Porque nos la pasamos en
discusiones bizantinas como las del sexo de los ángeles mientras todo arde a
nuestro derredor? No a mi enteneder. No es que tanto debate se deba a una
especie de ejercicio intelectual emparentado con lo que suelen hacer los
adolescentes en soledad. De ser así sería incluso un tanto ingenuo. Ocurre que
cada cual pretende aprovecharlo para sus fines más inmediatos, y probablemente
de menor vuelo. De esta aseveración exceptúo a los descendientes de los aborígenes,
que tienen demasiado tiempo ya de reclamos no satisfechos.
Sucede que junto con la España, o a través de España, o tomándola como símbolo,
se pretende atacar, y se ataca, al catolicismo en sus dos aspectos, religioso y
como conformador de una cultura. Se cargan entonces todos los aspectos negativos
en los que participó de la colonización, y se "olvidan" los
positivos. Y esto viene muy bien a una cierta parte de nuestra intelectualidad,
que aún no superó su anticlericalismo atávico. Y esto vale para ambos lados
del océano, como pude apreciar en el Congreso al cual asistí en Santiago de
Compostela. A los Anglo Sajones Blancos Protestantes, los famosos WASP, les
resulta muy molesta la presencia y el rol de una Iglesia que predica el amor a
los pobres, y la necesidad de una justicia social. Lo cual no quiere decir que
siempre esté a la altura de su mensaje, pero siempre existe el peligro de que
el mensaje prenda. Y esto afecta a ciertos intereses, a los que, queriendo o sin
querer, sirven todos los que se suman a esta campaña.
Por otro lado, todo este chisporroteo sobre las cosas que pasaron hace
cuatrocientos o quinientos años, desvía la atención sobre los problemas
actuales. Y mientras debatimos sobre lo que deberíamos pedirle que devuelva
Felipe II, que por razones obvias no lo va a hacer, no focalizamos nuestros
reclamos sobre temas estrictamente actuales.
Y aquí les - o nos - toca a todos. La mayoría de los países colonizados por
los españoles llevan ya más de ciento cincuenta años de gobiernos no
dependientes de España (quise poner autónomos, pero me tembló el pulso). Las
inequidades actuales son problemas y consecuencias de nuestras conductas. Y si
los aborígenes de la Patagonia no son dueños de sus tierras, no es problema
heredado de España, que nunca llegó allí. Es nuestra actual sociedad la que
debe dar remedio a este asunto.
A nivel continental: No recuerdo que Sandino haya peleado contra los españoles,
ni que la United Fruit haya sido una empresa que enmascaró su nombre para
ocultar su procedencia ibérica. ¿Por qué no hablamos un poco de los
atropellos de los yanquis, entonces, y no nos concentramos (iba a usar otro
verbo mucho más acorde, del tipo de lo que hacen los adolescentes) tanto en
Felipe II?
¿Y los ingleses con nuestras Malvinas? Tampoco registra la historia que hayan
invitado amablemente a nuestro gobernador de las islas, en 1833, a sumarse al
desarrollo social y económico que le iban a imprimir a esas tierras que los
descendientes de ibéricos e indios no sabrían producir.
Ni qué hablar de la mitad de Méjico, que los "libertadores" del
norte le birlaron a los "brutos" que vemos en la película sobre El
Alamo.
Hay muchos reclamos actuales, muchísimos reclamos sociales. pero éstos les
costarían muy caros a personas físicas (siempre hay alguna detrás de un ente
empresario) actuales, que prefieren que nos rompamos los cuernos entre nosotros
por lo que hizo Felipe II, y así nos olvidemos de que ELLOS, AHORA, NOS ESTAN
ESQUILMANDO!
Y no es solamente un problema de nuestro continente. Si tanto interesan los
tesoros y valores culturales de cada pueblo, ¿por qué los ingleses no
devuelven los oros de Benin, que les robaron a los nigerianos cuando entraron a
sangre y fuego en esa ciudad, a fines del siglo pasado, no hace quinientos años?
¿Y por qué los franceses no desmantelan ese tremendo monumento al despojo de
siglos que es el museo del Louvre, y devuelven las momias a los egipcios?
Como se ve, hay muchos reclamos que se pueden efectivizar ahora, por los cuales
deberíamos pelear todos juntos. ¿Estamos dispuestos a hacerlo? Porque en esto
sí que nos puede ir por lo menos la consideración de alguna gente cuyas manos
besamos, aunque nos estén maltratando...
En el fondo de toda esta cosa de la desacreditación del descubrimiento y
conquista que iniciara Colón, se esconde además una envidia feroz. El modelo
que se nos quiere hacer creer de que los WASP son mejores, entre otras cosas
porque no fueron contaminados con la cultura católica, que sería perezosa
esperando recibir todo en un cielo existente después de la muerte, no soporta
que un genovés, un italiano, un miembro de esas especie latina tan "buena
para nada", se les haya adelantado. Y entonces buscan debajo de cada
piedra, a ver si aparece un vikingo que haya llegado antes que Cristoforo. ¡Llamarse
así para colmo! Y como si fuera poco, los espacios que ocuparon sajones y
franceses no contenían ningún imperio rico preexistente. ¿O se
creen nuestros amigos los detractores de España, que si los ingleses hubieran
entrado en Mexico en lugar de Cortés, habrían respetado las pirámides? Los
invito a que estudien lo que le pasó a la mayor biblioteca africana a fines del
siglo pasado, cuando un jefe rebelde no tuvo mejor idea que refugiarse en ella
para librar la última resistencia contra los invasores británicos. Y ya existían
todas las British Societies de todas las ramas de la cultura que se les ocurran.
Repito. Los invasores han sido siempre así. ¿O no tiene la mezquita de Córdoba,
en España, columnas provenientes de la demolición de iglesias cristianas
preexistentes? De eso no se habla, más que para destacar esa particularidad
arquitectónica. No es mencionado por los guías como un ejemplo de intolerancia
religiosa ...
Y por último, lo que les toca a los españoles. A nuestros amigos que se
sienten tan dolidos por lo que pudieron haber hecho sus ancestros, les pedimos,
los iberoamericanos, que traten de no cometer de vuelta el mismo error. Y ese
error se vuelve a cometer cuando envían a sus jefes de Estado a presionar a los
nuestros para obtener ventajas desmedidas en los negocios que proponen, y así
tener los peninsulares un mejor nivel de vida. Doy algunos ejemplos: A los
argentinos nos dolió en el alma que se adueñaran por dos monedas de nuestra línea
de aviación, Aerolíneas Argentinas, para después dejarla peor que antes. Nos
disgusta que vuestra Telefónica nos cobre las tarifas más caras del mundo, y
que exija que paguemos antes de protestar.
Ha sido una bofetada al orgullo nacional el hecho de que nuestro anterior
presidente haya cedido a las presiones de Aznar y del Rey para apropiarse de
nuestra empresa petrolera. No podemos aceptar que se nieguen a ver que nuestro
mar continental corre serio peligro de perder su riqueza ictícola, porque
barcos españoles, amparados en contratos mal hechos, depredaron, junto con
otros, esa riqueza. Ceder en tales pretensiones, quizás los haga vivir un poco
más modestamente, pero hará que muchos García y Rodríguez, y González y Pérez,
etc., puedan vivir dignamente en este país, como en otros de América, sin
tener que ir a mendigar un mendrugo a sus parientes opulentos de allende el mar,
ricos gracias a lo que volvieron a sacar de la América.
Un saludo cordial.
Lucio Iurman
iurman@impsat1.com.ar
Historia a Debate
E-mailhad@cesga.es
Website<http//www.h-debate.com>
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