Mensajes Listas
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20/3/02 |
ESTIMADO PROFESOR CARLOS BARROS Tuve el gusto de recibir la planilla de la encuesta que se hizo por ustedes hace mas de dos años y en ella escribí muy clara y francamente acerca del compromiso ineludible que tenemos los historiadores de realizar una interpretación de la historia partiendo de un punto de vista ético y no comercial ni oportunista. No somos artistas de la farándula; deberíamos sentirmos más deseosos de ser útiles que de ser "famosos". (Pero, bien sé que tales ideas están a contracorriente de la imagen o aspiración actual de un historiador, profesor y escritor de historia.) Somos escritores de verdades a veces muy difíciles de desentrañar, legitimizar y explicar. Digo que éstas son como las medicinas homeopáticas hay que saber cuándo y cómo administrarlas para que hagan el efecto positivo deseado. Ellas se convierten casi siempre en "la estrella que ilumina y mata", según palabras de José Martí. La Historia es una profesión o "sacerdocio" que apunta hacia el reconocimiento y el sostenimiento de los altos valores morales del hombre y la mujer, hacia su orientación en la vida, hacia un desarrollo humano superior que se mide, ante todo, por su enriquecimiento espiritual. Reitero, estamos involucrados en un proceso de superación y perfeccionamiento continuo hacia la plena humanización de la Sociedad. El capital espiritual acumulado es inmenso, no cabe duda, y puede potenciar verdaderos "milagros" en el siglo XXI. La concientización de la vida humana como parte armónica e inseparable de la vida del Planeta, del respeto hacia todos los seres humanos con derecho a la vida son los nuevos rasgos que hay que resaltar -por encima de los egoismos mezquinos de quienes solamente valorizan la petulante riqueza material, el confort, las diferencias sociales, el sentimiento vano de la superioridad sobre otros, el lujo, la ostentación, la vanidad y otras tonterías prehistóricas capitalistas penosamente vigentes en los medios de comunicación y alimentados por estos con fines comerciales de simplezas mercantiles-. Pero ¿ existe el interés en los países del primer mundo por unirse al carro de los humildes, de los países pobres donde el pan, la educación y la salud son lujos casi inimaginables? En fin, Carlos estoy a sus órdenes desde mi querida Isla y ya saben que los apoyo con corazón y coraje probados. En palabras de Agostinho Neto ¡A lutta continua, a vitoria e certa! Un abrazo fraternal de Lohania Aruca
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"HISTORIA A DEBATE LLAMA A LOS HISTORIADORES Y ACADEMICOS ARGENTINOS Y DEL MUNDO A MANIFESTAR DE FORMAS DIVERSAS SU SOLIDARIDAD CON RAUL DARGOLTZ, PROFESOR DE HISTORIA DE LA UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE ESTERO (ARGENTINA), Y MIEMBRO ACTIVO DE NUESTRA RED ACADÉMICA, QUE SERA PROCESADO EL 16 DE OCTUBRE EN EL JUZGADO CORRECCIONAL Nº 12 DE BUENOS AIRES POR LA PUBLICACION DE UN LIBRO DE HISTORIA INMEDIATA SOBRE EL LEVANTAMIENTO POPULAR DE LA PROVINCIA DE SANTIAGO DE ESTERO EN DICIEMBRE DE 1993" Así empezó el 5 de octubre de 2001 la campaña de HaD en defensa de Raúl Dargoltz. El juició se postergó una y otra vez hasta el pasado 26 de febrero. El 6 de marzo conocimos alborozados el fallo del juzgado nº 12 habíamos ganado. Es la hora pues de las felicitaciones, del balance y de la perspectiva. En primer lugar, felicitar a Raúl -y a su familia- por mantenerse firme como persona e historiador, y creernos cuando le decíamos en Galerías Pacífico que si no sacábamos su caso a la luz estaríamos perdidos. Hoy tenemos datos para saber que, de celebrarse el juicio en aquel momento, la sentencia hubiese sido condenatoria. Felicitar, asimismo, al abogado Damian Loretti que supo defender brillantemente como libertad de prensa lo que para nosotros es, además, libertad de cátedra y de investigación. Felicitar a Hilda Agostino -y familia- por representar a la red académica internacional HaD en el teatro y el juzgado de la Capital Federal con coraje, desoyendo el bienintencionado -aunque exagerado- consejo de "no te metás". Felicitar a los 233 historiadores del mundo que avalaron académica, judicial y humanamente a Raúl firmando con nombre, apellido e institución. el documento de HaD. Muy especialmente a los colegas de las 26 universidades argentinas que dieron -digitalmente- la cara por nuestro colega y amigo de la universidad de Santiago del Estero; pero también a los historiadores firmantes de las 13 universidades españolas y otras universidades latinoamericas, europeas y norteamericanas. Felicitar al juez Raúl García por haber hecho justicia en el caso Dargoltz, por posicionarse en favor de la libertad de expresión y de investigación histórica ("En suma, dicha publicación -dice el fallo- no mostró otra cosa que el relato de hechos antiguos y modernos citándose incluso las fuentes de tal investigación"), y por hacernos entrever que otra justicia es posible en la República Argentina si el pueblo y la academia siguen presionando. El éxito de esta campaña de Academia Solidaria, no sólo consolida HaD como una suerte de "Historiadores sin fronteras", muestra también que es posible una Historia Inmediata seria y rigurosa, nos recuerda que las cuestiones historiográficas que no se pueden plantear al margen de los contextos históricos actuales y que esta manera nuestra, innovadora y comprometida, de entender el oficio de historiador no puede realizarse de forma individualista, al margen de la globalización positiva que nosotros representamos. ¿Quién podía pensar que desde Santiago de Compostela y otros lugares remotos, a través de Internet, podíamos animar la solidaridad con Dargoltz por toda Argentina, llevar su caso a la prensa escrita de Buenos Aires, Rosario y Santiago del Estero, al Congreso de la Nación argentina, al propio acto de juicio y, además, ganar? Seamos, pues, conscientes de la enorme fuerza del nuevo tipo de comunidad académica que estamos construyendo, pero no ignoremos las insuficiencias. La campaña con Raúl nos ha enseñado que la solidaridad digital no es suficiente alguién tiene que coordinar sobre el terreno (debemos confesar que vivimos con cierta inquietud las reiteradas ausencias porteñas en las convocatorias que hicimos en Tribunales...). Conclusión hay que organizar más y mejor HaD como tendencia historiográfica. Hemos llegado a esta conclusión colegas de 17 países casi al mismo tiempo. El Grupo Manifiesto crece. Se ha multiplicado ya por cinco el número de firmantes de nuestro documento "programático" del 11 de setiembre, desmitiendo lugares comunes sobre la fragmentación de nuestra disciplina. El GM se está transformando en la columna vertebral de HaD, con la particularidad que sus componentes asumimos, en mayor o menor grado, un compromiso historiográfico activo. En Argentina, México y Venezuela se empieza a plantear ya la posibilidad de organizar actividades que lleven a la formación de grupos nacionales de HaD. Ampliar la base académica del Manifiesto y descentralizar las actividades de nuestra extensa red son por consiguiente objetivos fundamentales para los próximos meses y años. HaD es un movimiento historiográfico joven, con más futuro que pasado, que la victoria conseguida en la campaña Dargoltz nos sirva de estímulo para seguir haciendo historia... de la historiografía. Carlos Barros
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