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8/3/02 |
[Nota artículo publicado en el diario "Cronica", México D. F., el 8 de marzo de 2002] Entre Clío, Casandra y Eros La historia Inmediata. Raúl Dargoltz Absuelto Por Boris Berenzon Gorn El 19 de octubre del año pasado publiqué en Crónica "El Caso Dargoltz, La historia inmediata, matar al mensajero". En ella daba cuenta del proceso que se le seguía al historiador argentino Raúl Dargoltz -a partir de una plática entre Carlos Barros y yo-- por haber escrito un excelente libro de investigación histórica dedicado al Santiagueñazo, un penoso episodio de la historia de Santiago del Estero, Argentina en diciembre de 1993, en donde se combinaron la violencia, la corrupción y el abuso del poder. Dargoltz vivió un angustioso juicio cuya sentencia se pospuso varias veces y que el día de ayer ganó, así las instancias legales lo declararon inocente, hecho que no sólo es un gran motivo para revivir la confianza en la justicia, si es que esta existe, sino para reflexionar sobre algunos elementos que intervinieron en este juicio, además de la tan llevada y traída verdad histórica. Cierto que la historia ni emite juicios, ni absuelve, ni glorifica, por fortuna el mundo de Clío tiene un horizonte más amplio que ser el juez del pasado. En el caso Dargoltz, se juntaron muchos elementos que vale la pena rescatar por los olvidados que están en nuestro mundo. 1.- La solidaridad académica Un grupo de historiadores encabezados por la red Historia a Debate, que dirige Carlos Barros, unió a historiadores de todo el mundo para protestar en contra de los terribles abusos del poder hacia el trabajo académico así, desde octubre del 2001 hasta el día de ayer, miles de académicos estuvimos al tanto del caso de Raúl, hecho que conmueve porque volvimos a entender que la academia se defiende en conjunto más allá de los intereses mezquinos individuales, pero que al defender a los proyectos y a los ideales académicos se defiende a la individualidad, a lo particular. 2.- La historia inmediata el triunfo de Dargoltz es una gran enseñanza para romper con el viejo mito de que sólo se puede hacer historia después de que han pasado cien años de un hecho. Nada más distante, hoy más que nunca es inminente la presencia de las reflexiones de los historiadores en el mundo que vivimos. La perspectiva histórica arroja luces en el obscuro túnel nihilista al que se ha sometido al conocimiento, por ello a pesar de los terribles y temibles obstáculos que impone el hacer historia inmediata, ésta es fundamental y sobre todo posible, viable. Estemos de fiesta en la academia por el triunfo de Dargoltz que es también nuestro La reivindicación del mensajero. +++++++ [Nota Publicado en Página 12 el viernes 8 de marzo de 2002. C.B.] ABSOLVIERON AL HISTORIADOR SANTIAGUEÑO PERSEGUIDO "La verdad no teme ni ofende" Por Irina Hauser "Si me condenaban, cualquiera que hubiera escrito o hablado sobre el argentinazo del 19 y el 20 de diciembre, podría haber sido castigado". Raúl Dargoltz, historiador, periodista y dramaturgo santiagueño, está emocionado y aliviado. Hay una buena noticia que, dice, en realidad le cabe a todo el mundo e implica un precedente crucial para la tantas veces silenciada provincia de Santiago del Estero. El juez correccional Raúl J. E. García lo absolvió ayer en un juicio oral por calumnias e injurias que le había iniciado un ex vocero del gobierno provincial de Carlos Mujica por el relato que hizo de la pueblada del 16 de diciembre de 1993 en su libro El Santiagueñazo. El fallo resalta que los funcionarios, en su condición de hombres públicos, están expuestos a las críticas de la sociedad, y que la crónica de hechos no puede ofender su honor. Dargoltz, de 56 años, es profesor de Historia Social Regional de la Universidad de Santiago del Estero e investigador del Conicet. El juicio que le inició Miguel Brevetta Rodríguez, uno de los hombres más influyentes del gobierno de Mujica, llegó a sacudir a la comunidad científica internacional. La acusación, se interpretó, hacía peligrar la posibilidad de contar e investigar la historia contemporánea. El año pasado intelectuales de todo el mundo exigieron el sobreseimiento y la Asociación Periodistas pidió respaldo al World Press Freedom Committee. El final del juicio contra Dargoltz, el 26 de febrero, coincidió con la revelación de las amenazas sufridas por el periodista santiagueño Julio Rodríguez, corresponsal de Clarín, y su hijo. El historiador remarcó esos episodios y alertó sobre el peligro de un fallo desfavorable "para la prensa en general" y para su provincia "donde muy pocos se animan a hablar y a escribir". "Hablo con la verdad, que no teme ni ofende", aseguró. En su libro sobre el santiagueñazo, Dargoltz narra uno de los mayores estallidos sociales sufridos por la Argentina. Cuenta cómo se incendiaron, quemaron y saquearon los edificios de los tres poderes, además de las casas de funcionarios y políticos que el pueblo acusaba de corruptos. Parte del relato surge de boca de ciudadanos que vivieron los hechos de cerca. Entre ellos, se describe cómo fue el saqueo de la vivienda de Brevetta Rodríguez la gente se llevaba cajas de champán y hasta salía exhibiendo vibradores. El texto describe al ex funcionario como "uno de los personajes más odiados de santiago" y lo comparaba con Rasputín. Esto irritó al acusador que, sin embargo, perdió la batalla. En su alegato en defensa de Dargoltz, el abogado Damián Loreti recordó algunos principios de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos como que los funcionarios están "sujetos a un mayor escrutinio por parte de la sociedad" y que la protección a la reputación debe estar garantizada sólo por sanciones civiles. Brevetta, sostuvo el abogado, tampoco probó que hubiera real malicia. El fallo del juez García siguió esa misma línea de razonamiento. La "condición de hombre público dice amerita que el ciudadano pueda expresar su oposición o su opinión sobre la función que cumple, que no es otra cosa que el ejercicio de la libertad". "Ni siquiera dar a publicidad por los periódicos la existencia de dos vibradores puede afectar su honor", añadió. El relato, argumenta, no hace más que transcribir los episodios. Y agrega que tanto el delito de injurias como el de calumnias protegen "el honor de la persona, no del funcionario". Lo que el pueblo diga de sus dirigentes, sostiene, no puede agraviarlos. © 2000 Pagina12/WEB República Argentina - Todos
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[Nota Difundimos esta nota de denuncia académica de Bartolómé Clavero, del Consejo Consultivo de HaD, sobre la concesión de una cátedra (posmoderna) en el Instituto Europeo de Florencia por su interés historiográfico. Va una traducción automática al final de la denuncia, la respuesta de Rafale Romanelli, director del departamento de historia de dicho Instituto, y un mensaje final de Bartolomé. C.B.] +++++ Among the four people short-listed for the chair at the European University Institute (Steven Kaplan, Janet Coleman, Colin Jones and me), the selection committee finally proposed the most postmodernist fellow, Jones. He gave a seminar really very funny from the title ("Teeth, Mouth, Smiles, Paris") to the end, that is, to the conclusion that the French Revolution stood for a paradigm shift from "close mouth culture" to "open mouth culture", all dressed with amusing visual support from illustrations of dentist practice (open mouth) up to 18th-century portraits (close mouth, but one that received bad criticism, the definitive proof of the nature of the following revolution along with Robespierre’s mouth open by a shot). That’s real and genuine postmodernism. Instead, seminars and projects by both Kaplan and Coleman were serious, in accordance with their works, but history of social culture and of political thought (let alone legal history) don’t seem to be needed in the European Institute. The story could be simpler I failed, but the comparison of, on the one hand, Kaplan and Coleman and, on the other, Jones makes me realise that it isn’t actually the case. Bearing in mind that we’re dealing with the nucleus of the European University, I feel defrauded and ashamed as an European citizen. I’m sorry to say that. Kindest regards, Bartolome. Bartolomé Clavero +++ Entre las cuatro personas corto-listadas para la silla en el Instituto Universitario europeo (Steven Kaplan, Janet Coleman, Colin Jones y yo), el comité de la selección propuso finalmente el la mayoría el compañero del postmodernist, Jones. Él realmente dio un seminario muy cómico del título ("los Dientes, Boca, las Sonrisas, París") al fin, eso es, a la conclusión de que la Revolución francesa representaba un cambio del paradigma "la cultura de la boca íntima" a "la cultura de la boca abierta", todos vistieron con divertir el apoyo visual de las ilustraciones de práctica del dentista (la boca abierta) a a los retratos del 18th-siglo (la boca íntima, pero uno que recibió la crítica mala, la prueba definitiva de la naturaleza de la revolución siguiente junto con la boca de Robespierre abre por un tiro). Ése es el postmodernism real y genuino. En cambio, los seminarios y proyectos por Kaplan y Coleman eran serios, de acuerdo con sus trabajos, pero historia de cultura social y de pensamiento político (permita la sola historia legal) no parezca ser necesitados en el Instituto europeo. La historia podría ser más simple Yo fallé, pero la comparación de, en la una mano, Kaplan y Coleman y, en el otro, Jones me hace comprender que realmente no es el caso. Teniendo presente, yo me siento defraudado y avergonzado como un ciudadano europeo. Yo lo siento decir eso. La memorias más amable, Bartolomé. ++++++++++++ Speaking confidentially, you can immagine that I can not follow you along these lines. If I were a candidate, I would never distribute my own comments and my personal ranking after having attended the seminars of the others (having being the only one in doing so). Yours Raffaele +++++ Raffaele, please, there is no problem between us. I appreciate really your invitation and concern. Personally, as you can imagine, I’m not interested any more in the case. But you, Raffaele, can neither demand nor expect silence from me. It is no more a confidential issue. Never was it. I would have preferred not to receive your last message. The four of us were entitled to attend each other’s seminars. It is an elementary rule of transparency. The suggestion not to do so, with which the others complied, seemed to me really worrying. It is not sound academic behaviour, as neither was the further concern by the committee to diverse the candidates. The oral phase of the procedure was in the whole estrange, as it is the outcome. Can you find any academic expertise that could select Jones in front of Kaplan and Coleman? Please, it's not a joke. You are the Department of History and Civilisation of the European University Institute. Don't you mind the image you're casting? So far, I’m only an European citizen concerned about the want of control and remedy in some European institutions. Best regards, Bartolome. Bartolomé Clavero Universidad de Sevilla E-41004, Sevilla, España Tf y Fax 34 95 455 1304 E-m clavero@fder.us.es
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