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[Nota: Difundimos por su interés, y en tres partes, la transcripción de la mesa redonda, que debemos a Antón Vázquez, del acto de presentación de HaD en la ULPGC en diciembre del pasado año, que podéis asimismo consultar completa en el apartado de presentaciones de la web] TERCERA PARTE DE LA PRESENTACIÓN DE HISTORIA A DEBATE EN LA UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA ( ESPAÑA) EL 19 DE DICIEMBRE DE 2002, QUE CONTÓ CON LA PARTICIPACIÓN DE JUAN MANUEL SANTANA DE LA UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS Y ORGANIZADOR DEL EVENTO, DOMINGO GARÍ DE LA UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA, ENRIQUE VEGAS ESTUDIANTE DE LA UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS Y CARLOS BARROS, DE LA UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTELA Y COORDINADOR DE HISTORIA A DEBATE. María Luísa Monteiro- Quería apuntar simplemente que, en medio de tanta mediocridad y conformismo intelectual, la propuesta de Historia a Debate es un soplo de aire fresco que genera, como la II República, esperanzas y frustraciones. Esperanzas porque veo que no estamos solos –yo siempre digo: “los que estamos despiertos”-, no estamos tan solos. Pero frustraciones porque ya no sé qué hacer, o ya no sabemos qué hacer, para llenar esto, por ejemplo, de nuestro alumnado; aquí parece que si no se habla de Carlos V –con todos mis respetos- no se llena el auditorio. Por eso genera esperanzas, por un lado, pero muchas frustraciones, ya no sabemos a veces qué hacer para mover a esta gente. Y entonces aquí enlazo con lo de Domi, con lo de Carlos V, porque yo por lo menos a veces me encuentro descorazonada cuando me resulta tan difícil transmitirle a los alumnos cuestiones del tiempo presente, porque parece que les queda tan lejos como Carlos V. Les queda tan lejos Franco como les puede quedar Carlos V o les pueden quedar los Reyes Católicos. Y entonces, en esta cuestión un poco se me van las ganas, y cuando oigo a Domi me entusiasma y me transmite mucha ilusión en esta cuestión de la memoria. Pero ahí quería ir yo, Domi, en el sentido de que creo que esto no es por casualidad. Este pacto del olvido... Yo creo que esto del pacto del olvido, de no tener memoria histórica no es por casualidad. Yo creo que todo ha estado dirigido. Todo ha estado atado y bien atado; se trataba de eso, ¿no?. Y yo siempre digo que el sentido de la memoria es la victoria de los 'malos' –vamos a decirlo así-, de los que están enfrente. Y en ese sentido yo creo que han hecho un trabajo muy bien, y hay que darles la enhorabuena; les ha salido muy bien, lo han conseguido. Han conseguido desterrar al olvido cuestiones como la II República. Yo estoy harta de todos los años decirle a los alumnos: “la democracia no se inventa en el 78, no la inventa el rey, no la inventa Adolfo Suárez; aquí ya hay una democracia, que la tenemos en el 31, con la primera constitución democrática”. Dos son las cuestiones con las que ahora mismo me identifico completamente. Con todo lo que has comentado, y también con la cuestión de la Transición, tan mitificada, que parece que por hablar o cuestionar la Transición te pueden tachar de hereje, incluso. Y entonces, desde ahí, me encanta el planteamiento de Historia a Debate y de la memoria. Y después, Juanma, con respecto a lo que comentabas, sabes que estuve en Rosario, y ahí la cuestión de que más se hablaba era de la necesidad de involucrarse. Allí estaba...¿Irma, se llama?, que hablaba y reivindicaba la necesidad y la obligación del historiador de involucrarse, de comprometerse, de no quedarse al margen. Y yo creo que por ahí debe ir la historia actualmente. En este sentido no concibo otra forma de hacer historia que no sea comprometerse, involucrarse con el tiempo presente. Y todo lo demás pienso yo que es más de lo mismo, es hacer historia rancia, trasnochada. Y entonces no concibo otra forma de historia, y en eso Historia a Debate me parece que es un oasis en medio de este desierto. Germán Santana Pérez- Yo también tenía otra pregunta. Bueno, yo no estudio Carlos V, y de todas formas... Juan Manuel Santana Pérez- Perdona, ¿cual es tu nombre? GSP- Germán Santana Pérez, de la universidad de Las Palmas. Pero, de todas formas, sí que yo creo, o siempre he creído, que cuando estudiaba a Carlos V, o a Felipe IV, en mi caso, yo no estoy estudiando el siglo XVI o el siglo XVII, yo estoy estudiando ahora. Por ejemplo, nosotros ponemos siempre un texto de África, no sé si lo recuerdan, que pone “texto del siglo XVII”, y yo les digo: “no, no, si este texto es de la actualidad; si le cambian el sentido o el contexto cronológico, esto es de la actualidad”. Yo, de todas formas, la intervención que quería hacer era un poco... Estoy de acuerdo con Maui, una vez más, en lo de involucrarse; bueno, y en parte con lo que se ha dicho. Pero yo creo que tenemos que ir un poco más allá de las palabras bonitas, de decir ‘involucrarse’. ¿Qué es involucrarse? Todos estamos de acuerdo, vale –bueno, todos...; algunos estamos de acuerdo en involucrarnos-, pero yo creo que –no sé si es un paso inmediato o un paso que tiene que venir con el paso del tiempo- debíamos ser –no sé si está bien el concepto- un poco ‘franciscanos’, es decir, un poco salir fuera de la universidad. Es decir, yo hablo con gente de fuera de la universidad, que son obreros o gente que trabaja en la construcción, y, bueno, hay muchos que no tienen memoria, pero hay otros que saben de qué va la cosa, es decir, ellos saben que sufren una injusticia; no tienen una organización ideológica de esa injusticia, que yo creo que es lo que nosotros tenemos que proporcionar. Que no sólo es estar dentro de la universidad, sino también... Tenemos que ser un poco más ambiciosos. Porque yo creo que esta es una de las claves por las que la historia, que ha sido académica normalmente, ha perdido gran parte del peso social. Y yo creo que hay que recuperar la influencia social siendo social, es decir, tenemos que ser sociedad. Carlos Barros- Yo quería hacer una propuesta. Aquí estamos los principales. Yo tengo de mi época juvenil el latiguillo ese de que, cuando llegábamos a un sitio y había cuatro o cinco para oírnos, hablábamos igual y decíamos: “no preocuparos porque aquí estamos los que tenemos que estar, los principales, los demás, si no están, es que realmente no hacen tanta falta, lo importante es que están los que tienen que estar, los verdaderamente interesados”. Mi propuesta es que forméis una plataforma de Historia a Debate en las Islas, en las universidades de Las Palmas y La Laguna, somos un movimiento académico, hay que multiplicar los focos de iniciativa. En Argentina y México se está avanzando algo ya en ese sentido, falta aplicar esta descentralización a nuestro propio funcionamiento en España, aunque sólo fuera porque yo no puedo estar físicamente en todos los sitios para organizar una presentación, una jornada o un seminario de Historia a Debate, basta con informarnos con antelación para difundirlo a través de las listas y de la web, que multiplica exponencialmente la difusión del acto. Necesitamos que haya más iniciativa española: necesitamos que haya más presencia de Historia a Debate en España, no tanto digital que es ya enorme pues tenemos implantación en todas las universidades españolas: en prácticamente todos los departamentos de historia hay colegas en nuestras listas, o visitantes asiduos a nuestra web, la mayoría con bastante antigüedad, lo que quiere decir que comparten nuestro espíritu. Falta transformar esta presencia digital generalizada en algo presencial, al fin de llegar al conjunto de nuestra comunidad académica (y a los propios alumnos), considerando que la mayoría del profesorado universitario en España no se mueve por Internet, o utiliza la red de manera todavía primitiva, como el teléfono o el correo postal, sin variar su forma de socializarse académicamente, que es la principal aportación de la red de redes. El tema de los estudiantes es distinto. Repartimos también la Encuesta Internacional entre algunos estudiantes, a modo de prueba, y no se procesaron después los resultados junto con el resto, muchos no se sentían parte futura de la comunidad de historiadores, ni siquiera como profesores de enseñanza media, pensando que tendrán que trabajar en otras cosas. Son raros los que pese a la situación de las salidas están dispuestos continuar con la historia, incluso investigando, no pocos eligieron los estudios de historia en segundas y terceras opciones, bastantes se animaron durante la carrera para desanimarse después ante la falta de trabajo como licenciados en historia, por lo que se desentienden ya desde los últimos cursos y se nota en las respuestas a la Encuesta, salvo una minoría más vocacional, claro está, que es la que nos interesa cara al mañana. Es por ello que debemos asumir nuestra responsabilidad como profesores e investigadores, en definitiva somos nosotros los que mayormente escribimos y enseñamos la historia, sin dejar de hacer un seguimiento del movimiento de la sociedad que influye en todos nosotros y altera las coordenadas. Yo he notado entre mis estudiantes la influencia de la revuelta contra la LOU en Santiago de Compostela, hay un antes y un después, una sensibilidad distinta generada entre ellos por participar por vez primera en algo colectivo de importancia histórica. Tal vez logremos un futuro en que se valoren más las enseñanzas de historia y otras humanidades, de modo que se puedan crear más puestos de trabajo para historiadores que formamos lo que garantizaría una mayor ampliación de nuestra comunidad académica, sujeta por otro lado a un severo y relativamente próximo relevo generacional por lo que habría que estar ya formando nuevos profesores. Es todo un reto para nosotros como profesores porque está por ver qué concepto de historia aplicarán los jóvenes de hoy, no pocas veces enseñados y empujados a retornar al positivismo y a la historia de los “grandes hombres”. Una razón más para salir a la luz desde la “clandestinidad digital” dando continuidad en todas las universidades a Historia a Debate más allá de los congresos presenciales que hacemos cada Xacobeo… Teresa Flor- Yo soy Teresa Flor, alumna de la universidad de Las Palmas, y también quería aportar, con respecto a lo que se está hablando de los estudiantes, que aquí hay ciertos grupos bastante inquietos con respecto al nuevo paradigma. El estudiante se siente bastante excluido del ambiente universitario, porque en todos los principios de curso ya se nos avisa que aquí no hay sitio prácticamente para nadie, que te tienes que buscar la vida por otros lados. Pero no nos olvidemos que, aunque al principio el estudiante que sale terminada la carrera puede empezar a servir copas, es posible que luego, después de las oposiciones o lo que sea, termine dando clase en Las Palmas o en cualquier pueblo alejado de la isla. Si lleva integrado este nuevo paradigma, dará las clases de forma distinta. Y aquel que llegue a lo mejor a ocupar un puesto en la administración, en al Ministerio de Cultura o en la comunidad autónoma, será capaz de cambiar las cosas, la manera en que se está dando la historia ahora en los colegios. Entonces, yo quiero decir que los estudiantes no están excluidos de este trabajo. Y en Historia a Debate, en el debate de “Historia y trabajo” se habla de muchas opciones que se pueden hacer, y esas opciones vienen de nuevas ideas de los estudiantes más que del profesorado. Incluso aquí hay gente que ha dicho que se podrían hacer universidades no con las disciplinas de ‘Prehistoria’, ‘Historia moderna’, sino bajo conceptos de decir: “bueno, en esta universidad se da a estudiar la historia desde el punto de vista marxista, y en esta desde el punto de vista positivista, y en esta...”, y que cada alumno se integre dentro del grupo que quiera; y eso se podría hacer. Carlos Barros- Sabéis perfectamente que en Historia a Debate digital no hacemos distingos jerárquicos, le damos igual la palabra a un historiador académico que a un historiador no académico, a un profesor que a un alumno, y no excluimos para nada al historiador-camarero, al que hace historia en su tiempo libre y trabaja en otra cosa para ganarse la vida, lo que es digno de admiración y resuelve el problema de la conexión historia-sociedad. Ahora bien, la pregunta yo me hago es si el nuevo paradigma se va a hacer desde fuera de la universidad, desprofesionalizando la disciplina, no lo creo, de hecho la historia que se hace fuera de la universidad suele tender al clasicismo de nombres y lugares, datos y datas, de hecho la propuesta de cambio de paradigmas que nosotros representamos ha salido de la universidad y busca una nueva conexión con la sociedad. La universidad es diversa y los que estamos aquí, y muchos otros (en Historia a Debate estamos cientos en España y miles en el mundo), para nada nos consideramos conformistas, pensamos incluso que representamos mejor que otros el futuro de la historia académica. Quiero decir con esto que hay que animar a los nuevos titulados con vocación de historiadores a continuar con la historia fuera de la universidad pero en contacto con la universidad, sin olvidar que la responsabilidad fundamental es de los historiadores a tiempo completo, se nos paga por ello, ¿no?. Es necesario que se desarrolle esta confluencia entre historiadores profesionales y no profesionales. Los historiadores universitarios podemos ayudar a que la historia que se hace fuera -sobre todo, historia local- no caiga en el más puro tradicionalismo, elevándola intelectualmente. Por lo demás la escritura de la historia no es, ni debe ser, patrimonio de los historiadores académicos, es patrimonio de todos, en último extremo de sus protagonistas de ayer, de hoy y de mañana. Vamos a seguir trabajando pues en las dos direcciones, aprovechando el funcionamiento abierto en red y poniéndonos de acuerdo sobre la alternativa historiográfica a defender, porque entonces dará igual si estamos trabajando más o menos dentro o fuera de la universidad porque tendremos algo más importante que nos une. Historia a Debate E-mail h-debate@cesga.es Página web www.h-debate.com Para apuntarse a esta lista enviadnos el mensajeincluirme/subscribe Para desaparecer de esta lista enviadnos el mensajeborradme/unsubscribe Suscriptores actuales 1821 historiadores de 45 países |
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(7/6/03) |
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[Nota Como habréis deducido la presentación anunciada en Asunción Paraguay, "el próximo domingo, 8 de julio" es, en realidad, "el próximo domingo, 8 de junio", esto es, mañana] El problema de Zaida esta en la misma hipotesis de la historia. Para que sirve?. Sirve? O es algo que solo gusta. A mi que me gusta, me cuesta responderme - sinceramente- para que sirve. La poetica del saber de la historia es suficiente para mi. Me gusta contar historias y me gustan los libros, soy curioso, me gustra saber como mis ancestros se solucionaron la vida antes que yo. Si te gusta eso y le buscas la quinta pata al gato de los asuntos humanos, la historia es tu carrera. Argumentum ad aestetica. Prof. Martin Casarino
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