Mensajes Listas
|
16/3/05 |
|
1. HaD. III Congreso: conclusiones 2 |
|
2. HaD. Historia y objetividad 56 |
|
3. HI. Cuba 36 |
|
4. HI. Historia y Ecología 5 |
[SEGUNDA PARTE, se puede consultar el texto completo en la web] Primeras conclusiones del III Congreso Internacional Historia a Debate (14-18 de julio de 2004)* Carlos Barros Coordinador de HaD II.- La segunda reflexión se refiere por lo tanto, a los avances en la reconstrucción de la alternativa historiográfica, que analizaremos más concretamente en los otros puntos, y posteriormente cuando revisitemos, después de las actas, el Manifiesto-plataforma de 2001. Decir de entrada que, con diferencia respecto de las ediciones anteriores, el temario del congreso tuvo como guía un programa global más acabado de investigación e intervención historiográficas (no es otra la clave del “éxito”). De modo que las aportaciones recibidas sirven directa y/o indirectamente, desde el acuerdo o la discrepancia[1], a nuestra intención de reconstrucción paradigmática. Directamente, contribuyen a ello aquellas ponencias que respondieron en una medida muy apreciable para ser la primera vez- a nuestra “convocatoria específica” destinada a desarrollar las 18 proposiciones historiográficas del Manifiesto de HaD e investigar la propia experiencia de HaD entre 1993 y 2004 como comunidad académica, red temática y movimiento historiográfico. Indirectamente, no aportan menos el resto de textos e intervenciones orales en los diferentes apartados de un programa consecuencia de una estrategia orientada a recoger novedades para avanzar en la reconstrucción plural del consenso historiográfico en el siglo XXI. III.- Una parte importante de esta reconstrucción alternativa son los adelantos conseguidos en la definición y práctica variada de una nueva historia global. Cada vez se habla más, y se empieza a practicar, desde lugares y posiciones diversas pero convergentes[2], una “nueva historia global”. Urgido por la globalización, el concepto de “historia total” del materialismo histórico, asumido por Annales y otras corrientes renovadoras en los años 60 y 70, sigue vigente justamente porque está sin hacer, a causa de sus fracasos en los ámbitos metodológico, historiográfico y epistemológico, y de sus incapacidades para evitar, o cuando menos frenar, la intensa fragmentación disciplinar habida en las décadas finales del siglo XX[3]. La vieja “historia total” es hoy una asignatura pendiente para cualquiera que pretenda individual o colectivamente renovar la historia que se escribe. En el congreso de julio de 2004 hicimos el esfuerzo de recoger las nuevas iniciativas que tratan de investigar, y ofrecer al público lector, enfoques globales de los hechos pasados en lugar de fragmentos de historia especializada. Son tres las vías historiográficas -complementarias- que recientemente vienen reclamando la denominación de “nueva historia global”[4] : A) La historia mixta como historia global, entendida como desarrollo del punto V del Manifiesto de HaD “contra la fragmentación” de la historia. La historia mixta fue uno de los temas de congreso, implica mezcla de temas, fuentes, métodos, líneas de investigación y especializaciones académicas[5], habrá que valorar críticamente hasta que punto se logran con las ponencias aproximaciones históricas globales. Porque no se trata tanto de una convergencia casual o circunstancial en un trabajo especializado o “concreto” como de una nueva estrategia de investigación que, desde la hipótesis hasta la conclusión, procure explícitamente un resultado integral, no parcial, que rebasando las especializaciones combine empírica y teóricamente sujetos, objetos, enfoques... B) La historia mundial como historia global. Lejanamente germinada en la Norteamérica de los años 70, aparcada durante años, fue resucitada y desarrollada como propuesta de investigación entre los historiadores del ámbito angloamericano durante los años 90 al calor de la globalización. Esta línea de investigación estuvo hasta hoy[6] prácticamente ajena a la historiografía española y latina. La incluimos en el III Congreso porque pensamos de la World History que es una novedad historiográfica que va con los tiempos que vivimos y que, llevada hasta sus últimas consecuencias, puede ayudar a definir el nuevo paradigma historiográfico. Esperamos que la importante y diversa representación que tuvo la “historia mundial como historia global” en el Congreso contribuirá a dotarla de una dimensión más teórica y global, más europea y latina. Hay que incitar, pues, a historiadores españoles, latinos y europeos a llevar a cabo investigaciones y reflexiones históricas de ámbito más internacional, siguiendo el propio ejemplo de HaD en el campo de las investigaciones y reflexiones historiográficas. Nuestra experiencia y propuesta como “historiografía mundial” habrá de servir para que esta reciente historia mundial-global de base más bien empírica, definida por un ámbito espacio-temporal más que teórico, no termine reducida a un episodio más de los “retornos”, a un cambio de etiqueta “útil” para resucitar la historia positivista y descriptivista de siempre, las viejas “historia de las civilizaciones” e “historia universal”. El “peligro” que le vemos por lo tanto a esta joven “historia mundial”, compartido con otras novísimas historias, es su desvinculación con el cambio global de paradigmas en el que estamos insertos, pudiendo quedar como un género historiográfico si renuncia a una influencia teórica (bilateral) sobre el conjunto de la comunidad internacional de historiadores, limitando su futuro como línea de investigación. Para HaD como tendencia está claro que es menester cambiar de base los conceptos de historia e historiografía heredados, para pasar efectivamente de la historia nacional del positivismo (hoy, en pleno retorno), o de la historia regional de los “nuevos historiadores” (con incursiones macro regionales), a una historia de ámbito mundial[7]. C) La tercera variante de estas historias globales emergentes está siendo, evidentemente, la historia digital como historia global. Ha nacido una nueva sociabilidad académica aplicada a la historia por efecto directo y transversal de la globalización de las comunicaciones sobre las viejas comunidades de historiadores. El ejemplo de Historia a Debate 1999-2005 es, a este respecto, hasta ahora único en la historiografía internacional. Nuestra perspectiva en los próximos años es llevar este revolucionario y consolidado ámbito mundial de relación académica de la historiografía a la historia, de la reflexión a lo empírico, animando “grupos internacionales de investigación en red” alrededor de enfoques de investigación histórica e historiográfica que nos permitan seguir avanzando en la definición, y puesta en práctica, de una escritura de la historia adecuada al siglo de la globalización, sin abandonar en ningún momento el debate y el consenso sobre el método y la teoría como orientación fundamental de nuestra acción historiográfica[8]. IV.- La cuarta conclusión que sacaríamos es la consolidación de lo que venimos llamando Historia Inmediata: en su origen, un espacio historiográfico de debate sobre hechos actuales, con una significativa intervención latinoamericana, nacido en nuestra red digital en enero de 2000. La Historia Inmediata de HaD supone historiográficamente la culminación de un lento y difícil proceso de incorporación del tiempo presente al ámbito de trabajo de los historiadores. Iniciado en los años 70 en Francia -al margen de la escuela de Annales- en el Institut d´Histoire du Temp Présent, no había logrado hasta ahora hacer honor a su nombre puesto que no rebasaban en sus investigaciones y reflexiones los hechos acontecidos hace 50, 30 o 25 años: la II Guerra Mundial, la resistencia, la guerra de Argelia (franquismo y transición en la versión española)[9]. En el congreso de julio la Historia Inmediata de HaD inicia el tránsito de los debates diarios entre historiadores sobre cuestiones de actualidad (lista HI), a ponencias con reflexiones y resultados de investigaciones históricas-historiográficas sobre la realidad inmediata, esto es lo verdaderamente presente, actual, contemporáneo, coetáneo. La condición sine qua non para entrar en esta segunda fase de la HI de HaD es la consolidación de HI como espacio de discusión en HaD, por lo que supone de cambio de chip, tarea nada sencilla que nos ocupó durante cinco años por lo “encendido” de algunas polémicas que casi nos hicieron fracasar[10]. Uno de los últimos temas propuestos a discusión fue, por ejemplo, la conferencia de José María Aznar en Georgetown donde relacionó la llamada Reconquista española con Bin Laden, el terrorismo internacional y el “choque de civilizaciones”, donde las intervenciones se mantuvieron formalmente bastantes correctas. Es fundamental que los profesionales de la investigación y de la enseñanza de la historia discutan entre sí, pero también con otros investigadores, profesores, políticos o aficionados a la historia- sobre cuestiones del presente de relevancia histórica o historiográfica, o bien sobre cuestiones históricohistoriográficas de relevancia actual, sin renunciar a priori ni al rigor histórico opinable como bien sabemos- ni a sus posiciones personales, historiográficas y/o ideológicas. Inauguramos pues una ruta nada frecuentada en nuestro medio académico para conocer y valorar en tiempo real, las conexiones entre historiografía y sociedad, a la vez que se abre una importante vía para aportar abiertamente se suele hacer a escondidas- nuestros conocimientos históricos a la resolución de los problemas de hoy. Queda, con todo, bastante camino por andar si queremos incluir en verdad lo inmediato en el campo académico de los historiadores, independientemente de su especialización, puesto que todos estamos suficientemente formados, cualquiera que sea nuestra especialización cronológica o temática, para investigar históricamente el tiempo que vivimos. Tenemos en HaD por costumbre plantear el problema epistemológico de forma inquisitiva: ¿Es posible una Historia Inmediata? ¿Es posible tratar con un mínimo de rigor histórico acontecimientos actuales? El historiador venezolano José Luis Monzant nos emplazaba pública y personalmente en el Auditorio de la Facultad de Periodismo de la USC a sustituir desde ya en HaD la interrogación por un enunciado positivo. Estaríamos de acuerdo, desde luego, en lo tocante al ámbito de debate digital conseguido hecho de opiniones más o menos basadas en la historia, pero siempre académicamente significativas por el perfil académico y profesional de la gran mayoría de sus protagonistas- a través de mensajes cortos, lo que no es poca cosa, pero si hablamos de investigaciones históricas más profundas sobre hechos actuales deberíamos reconocer que estamos colectivamente en los comienzos, incluso valorando el paso que acabamos de dar en el III Congreso. El 26% de del programa de julio pasado se refiere a cuestiones de actualidad por vez primera en nuestros congresos; la novedad es todavía mayor si comparamos con los típicos congresos especializados, incluidos muchos congresos de historia presente o actual. Ciertamente el 74% restante del Congreso se corresponde con ponencias y mesas redondas sobre metodología, historiografía y teoría de interés más general, donde participan colegas de historia antigua, medieval, moderna, contemporánea, colonial, independencia, etc. No es mala proporción, el historiador de oficio ha de seguir desde luego concentrando sus esfuerzos en el pasadopasado, si no fuese así caeríamos como HaD en la hiper especialización que tanto criticamos, y poco podríamos añadir además a la comprensión histórica de lo actual, a la interpretación de las relaciones pasadopresente y pasadofuturo. Lo más destacado de las jornadas de julio para los medios de comunicación social fue el Congreso Acontecimiento (que en HaD solemos diferenciar del Congreso-Actas): las secciones o mesas dedicadas al 11S y el 11M, a la globalización y la relación OrienteOccidente, a la democracia y los derechos humanos..., temas de hoy enfocados desde el punto de vista histórico e historiográfico. Escogimos incluso, según este criterio de actualidad, una gran parte de las conferencias, ponencias y mesas redondas que se transmitieron en directo del congreso a través de Internet. Tanto acertamos que se generaron demasiadas expectativas: los medios nos pedían claves urgentes no solo históricas para entender estos hitos del presente, sino también políticas, económicas, filosóficas o sociológicas. Nos dimos cuenta que no solo faltan congresos de historiadores en España pero también fuera de España- para analizar en tiempo real el acelerado acontecer histórico que estamos viviendo, se deja notar incluso más la ausencia de actividades ambiciosas si bien posibles y necesarias- de otras ciencias humanas con mayor “competencia” sobre el presente, lo que coloca a los historiadores de HaD, en este y en otros aspectos, en la vanguardia mundial de las humanidades y las ciencias sociales en cuanto a actualización de nuestros fines y nuestros medios. Considero, en resumen, que estamos en el camino de demostrar palmariamente (los neorankeanos y posmodernos que no quieren ser “convencidos” jamás serán “convencidos”, claro está) que se pueden estudiar los hechos más recientes con el mismo grado de rigor, honestidad y pluralidad que los hechos del pasado remoto, contribuyendo a desmentir así el mito positivista[11] que “asegura” que es preciso que pasen 50 años para que podamos analizar con “imparcialidad” un hecho histórico. Tenemos en España, por desgracia, un claro ejemplo en contrario con la guerra civil que aconteció hace más de cincuenta años, y con otros hechos aún más lejanos de la historia de España o de la historia de las nacionalidades y regiones- todavía fuertemente polémicos. En cambio, hay acontecimientos próximos que no suscitan por su naturaleza semejante polarización o pluralidad de enfoques e interpretaciones, entre los historiadores y en la opinión pública, una cosa viene con la otra como sabemos. V.- Nuestra quinta conclusión habla de la creciente aceptación en el ámbito académico internacional del liderazgo latino que HaD representa, después de una década, en los debates y propuestas sobre cuestiones actuales de metodología, historiografía, teoría de la historia, relación historiasociedad, etc. En la tercera edición de nuestro congreso hubo un incremento cuantitativo y cualitativo[12] del número de ponentes de habla no hispana, especialmente llegados de otros países europeos, y en menor medida de otros continentes, salvo el caso de América del Norte y América del Sur. La traducción simultánea españolinglésfrancés nos ha permitido organizar debates comunes de mucho interés, igual o mejor que en los anteriores congresos, cuestión esta del multilingüismo menos fácil de resolver en las listas digitales[13]. Una clara demostración del presente “poder de convocatoria” de nuestra iniciativa historiográfica, española y latina, en la América anglosajona, más allá de nuestras habituales relaciones con académicos hispanos de las universidades norteamericanas, es la recepción que está teniendo allí y por extensión en el ámbito académico anglófono vía EE. UU.- la edición en inglés de una selección de ponencias del II Congreso de 1999, por parte de la editorial The Haworth Press de Nueva York con el título History under Debate. International Reflection on the Discipline[14], cuya salida a la luz hicimos coincidir con la realización del III Congreso. Las reseñas de historiadores estadounidenses, o de habla inglesa próximos a la historiografía norteamericana, solicitadas por la casa editorial fueron unánimes al evaluar History under Debate como un libro important, stimulating and highly provocative, valuable and revealing…También para nosotros los autores es “importante”, “estimulante”, “altamente provocativo”, “valioso” y ante todo “revelador” que en la historiografía norteamericana haya sectores que acepten que se puede “aprender” algo[15] de una iniciativa académica que viene de Galicia, de España, del mundo cadémico latino[16].La globalización historiográfica está favoreciendo dos novedades interrelacionadas, minoritarias pero preñadas de futuro: 1) una historiografía norteamericana abierta y plural dispuesta a cierto bilateralismo en sus relaciones internacionales, con todo el valor que esto tiene hoy en día visto el lugar prominente de los Estados Unidos en la historia inmediata; 2) la ruptura de la tradicional dependencia de las historiografías españolas y latinas -digamos de sus sectores más dinámicos y creativos- respecto de las historiografías de aquellos países que se suponen teórica, política y económicamente más “potentes”. En la historiografía española la novedad siempre estuvo relacionada con lo que venía de “fuera”, a veces con razón (auténticas innovaciones), otras sin ella (esnobismo académico), cuando no las dos cosas a la vez. La situación está cambiando de raíz: desde hace una década -o más- los antiguos focos dejaron de irradiar novedades, y por otro lado los tiempos revueltos de la globalización hacen posibles y necesarias relaciones internacionales menos desiguales, por supuesto más sencillas de implementar en lo académico que en otros ámbitos más cercanos al poder político y económico[17]. -------------------------------------------------------------------------------- [1] Lo decimos así para ser pedagógicos, en realidad para nosotros no existe la diferencia cartesiana entre el acuerdo y el desacuerdo, nutrimos el consenso del debate y del disenso, y ponemos a debate los sucesivos consensos. [2] Siguiendo con la nota anterior, nos interesan tanto las ideas “propias” como aquellas ideas “ajenas”, susceptibles de aportar algo al nuevo consenso o paradigma que pretendemos, pese a las acostumbradas deficiencias teóricas derivadas de su dimensión especializada. [3] Conviene recordar que “la historia total como horizonte utópico” sirvió finalmente de coartada para justificar el fraccionamiento de las nuevas historias, estructural en su origen y posmoderno en su desarrollo y cobertura teórica. [4] El problema no es tanto de palabras como de contenidos, nosotros reemplazamos usualmente “total” por “global” por la finitud, realismo y actualidad del segundo término, cuyos diversos usos historiográficos se dilucidan sin dificultad de acuerdo con el contexto, lo mismo que cualquier entrada de cualquier diccionario. [5] La propuesta deriva asimismo de mi experiencia personal, véase “Historia social y mentalidades: nuevas perspectivas”, Medievalisme: noves perspectives, Lleida, 2003, pp. 81-108. [6] El 12 de enero de 2000 abrimos un debate “Historia mundial / historia global” que se puede consultar en la web, casi no tuvo seguimiento, esperamos que el III Congreso lo reanime. [7] Lo mismo sucede con la historia inmediata, con la recuperación de la memoria histórica o retrocediendo más en el tiempo historiográfico- con la historia oral, la historia de las mujeres o la historia ecológica: encerradas y aisladas en sus especializaciones empíricas y academicistas, están perdiendo poco a poco sus potencialidades innovadoras, su compromiso con el futuro. [8] Ante todo HaD es un proyecto metodológico, historiográfico y epistemológico, donde lo empírico está y estará subordinado a la reflexión, lo que limita por un lado nuestro diálogo con los historiadores neorankeanos que ni “valoran” ni “aceptan” la importancia creciente de la historiografía y la teoría para el presente y el futuro de nuestro oficio, y por el otro con los historiadores posmodernos que en nombre de la reflexión más abstracta (antimarxista, antiannaliste y sobre todo pro literaria) niegan un futuro no fragmentario, científico y social a la historia profesional y académica. [9] El término “historia inmediata” se presta menos a la ambigüedad que el tradicional de “historia del tiempo presente”, equivalente en la práctica a una historia del siglo XX, si bien se ha usado alguna vez asimismo como sinónimo de una historia que quiere y no puede por deficiencias que tienen que ver con la epistemología y el compromiso- abordar histórica e historiográficamente el presente. [10] La falta de tolerancia y de respeto al interlocutor en los debates de actualidad, amparada en un sedicente anonimato o semianonimato, es un problema constante en Internet, otros foros de historia tuvieron que cerrar por este motivo o renunciar a la polémica restringiendo sus listas a los típicos canales difusión de información académica, asimismo útiles y necesarios (véase el tablón de anuncios de nuestra web). [11] El mito de la “neutralidad” del historiador, teórico “notario” ante unas fuentes teóricamente “inocentes”, fue en un principio hace más de 100 años- positivo en la lucha contra la historia-ficción, pero hace ya mucho que obstaculiza la adaptación de nuestra disciplina a la evolución histórica, historiográfica, científica, y arriesga con hacernos retroceder a la marginalidad “erudita”. [12] La menor presencia del número de “grandes figuras” que estamos detectando de congreso a congreso (véase la nota 12), se vio compensada en 2004 no sólo cualitativamente, también hubo una mayor y mejor participación de historiadores jóvenes y representativos de historiografías hoy emergentes, lo que resulta vital para el futuro de HaD y sus propuestas. [13] Con el tiempo el obstáculo lingüístico desaparecerá también en Internet, las posibilidades actuales para la traducción automática son superiores a las que existían que hace cinco años, compárese si no los traductores automáticos de Google y Altavista. [14] Los editores fuimos el profesor Lawrence J. McCrank y yo mismo, pero es justo reconocer que el mérito principal de su publicación ha correspondido al editor norteamericano (hispanista y medievalista, además especialista en bibliografía e información histórica digitales), de la propia editorial y de los informantes del libro profesores Georg G. Iggers (Universidad de Búfalo), Ronald W. Davis (Universidad de Michigan), David E. Thornton (Universidad de Bilkent, Turquía), a todos ellos nuestro agradecimiento público en nombre de los autores y del conjunto de HaD. [15] Para encontrar formas de intercambio igual sirve de poco el “modelo” de las vanguardias del siglo XX: historiografías tan avanzadas como la francesa de Annales o la inglesa de Past and Present, enseñaban más que aprendían de las consideradas “periferias”, que incluían por aquel entonces las historiografías latinas y americanas, incluidos los Estados Unidos, lo que creó malos hábitos (“colonialistas” y “autocolonizados”) entre los emisores y los receptores de aquel momento. [16] Otra evidencia más de los efectos positivos, democráticos e igualadores, de la globalización de las comunicaciones, en el ámbito de las relaciones académicas internacionales, que tan bien conocemos, véase “Historia a Debate, tendencia historiográfica latina y global”, Aula-Historia Social, Valencia, nº 13, primavera 2004, pp. 84-90. [17] Se ve mejor la excepcionalidad de la experiencia de HaD, si la comparamos fuera del ámbito académico- con el intercambio desigual y unilateral existente entre El País, la Republica, Le Monde y otros periódicos europeos con The New York Times: los primeros están publicando semanalmente un suplemento con una selección de artículos del prestigioso NYT que, por supuesto, para nada corresponde dando a conocer en los Estados Unidos, las noticias y opiniones de la prensa europea.
|
|
De manera muy personal y en base a mi experiencia y las lecturas
de algunoas propuestas epistemologicas actuales, creo que la
cientificidad de la Historia radica precisamente en lo que tu
dices, la construcción o recunbstrucción del pasado se enriquece
con las diferentes visiones que pueden darse de un mismo hecho o
acontecimiento y los puntos de coicidencia de los estudiosos del
apasado permiten validar esa versión, es decir, cuando una
comunidad de sujetos (historiadores) aceptan una opiníón,
practicament la estan validando y aceptando y creo que a partir
de ese momente ùde hablarse de una cientificidad de la Historia
y una objetividad del pensamiento que se analizó. J. Félix Nateras Estrada Universidad Autónoma del México. Historia a Debate E-mail h-debate@cesga.es Página web www.h-debate.com Para apuntarse a esta lista enviadnos el mensajeincluirme/subscribe Para desaparecer de esta lista enviadnos el mensajeborradme/unsubscribe Suscriptores actuales 2131 historiadores de 45 países |
|
CONVOCATORIA: LEVANTAMIENTO ROMANO CONTRA EL HORMIGON La Consejeria de Cultura de la Junta de Andalucia esta construyendo un Centro de Interpretación Arqueológica que como se ve en la foto es todo HORMIGON. Se prentende que sea el centro de visitantes de las ruinas de la ciudad romana de Baelo Claudia, pero deja en ridiculo a las ruinas compuestas por un teatro, un foro bastante bien conservado, y una factoría de salazones. Ya tiene mote entre los tarifeños que le llaman "el bunker de Chaves". En cualquier pais del mundo el centro de visitantes o museo para visitar un yacimiento está disimulado. Pero la agresión no es solo cultural. Resulta que está situado en pleno Parque Natural de Estrecho, con la cantidad de problemas que tiene la provincia de Cádiz con más de 10.000 construcciones ilegales en el litoral (Portada del Diario de Cádiz del 24 de febrero), viene el gobierno de la Junta de Andalucía y mete un mamotreto de hormigón en ese privilegiado paisaje. Las asociaciones ecologistas de la zona: AGADEN, ECOLOGISTAS EN ACCION, ACONTRAMANO y otras más todas de carácter social o cultural han convocado una concentración de 24 horas desde las 14 horas del sabado 16 de abril hasta el día siguiente con el llamamiento: LEVANTAMIENTO ROMANO CONTRA EL HORMIGON con actividades como: a.. Desembarco de surferos b.. Exibición de estatuas romanas. c.. Desfiles de diferentes grupos. d.. Tamboradas y percusines romanas. e.. Conciertos de grupos f.. Fuegos de Campamento Romano g.. Certamen de poesia latina. h.. Paseo de la caballería en bici romana. i.. Juegos Romanos "Olimpiadas y Circo" en la Arena. j.. Exhibición de modas romanas. k.. Marcha nocturna de antorchas. l.. Bacanal romana. m.. Teatro Clásico Hay que ir disfrazados de romanos. "ciudadanos de Hispalis, Onuba, Carteia, Gades, Carthago Nova, Emerita, Corduba, Baria, Abdera, Iliberri, Asido, Traducta, Patricia, Malaca, Ilipa, Munda, Baecula, Acinipo, Leptis, Itálica y toda la Bética levantaos frente al hormigón invasor". Ecologistas en Acción Cádiz Apdo. 142 - 11.510 Puerto Real Tel./Fax 956 83 77 02 cadiz@ecologistasenaccion.org www.ecologistasenaccion.org./cadiz Foro: www.nodo50.org/ecologistas.cadiz/phpBB2 Revista: http://www.ecologistasenaccion.org/revista/ Últimas noticias: http://www.nodo50.org/ecologistas.cadiz/spip/ Calendario de actividades: http://ical.mac.com/macduro/Ecologistas32Accion32Cadiz Historia Inmediata/Historia a Debate E-mail h-debate@cesga.es Página web www.h-debate.com Para apuntarse a esta lista enviadnos el mensaje:incluirme/subscribe HI Para desaparecer de esta lista enviadnos el mensaje:borradme/unsubscribe HI Suscriptores actuales: 711 historiadores de 24 países |
|
Venezuela atravieza por momentos de cambio. Vemos como supera una larga dominacion oligarquica, para avanzar hacia la constitucion de un verdadero gobierno popular, ejercido por las vias de la democracia. Todo esto es maravilloso, pero la revolucion no se construye en un par de años, y es necesario darle permanencia en la historia. Me refiero simplemente, a que es necesario mantener las conquistas que hasta ahora tienen los venezolanos. Chavez es un la representacion misma de los intereses de la gran mayoria de la poblacion, pero tras el debemos formar un movimiento popular que asegure que su figura permanezca en el poder, o que por lo menos, se garantize el ascenso de otro representante de los intereses populares. Orlando Deavila Universidad de Cartagena
|