Mesa K
Roger Chartier
EHESS, Paris
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«?Una crisis de la historia? La historia entre ficción y conocimiento»
En esta conferencia quisiera discutir el diagnóstico de crisis o, por lo
menos, de incertidumbre a menudo propuesto hoy en día a propósito de la
historia. A los impulsos optimistas y conquistadores de la «nueva historia»
ha sucedido, en efecto, un tiempo de dudas y interrogantes. Esta inquietud
ampliamente compartida tiene diversas razones ya bien conocidas y
comentadas: la perdida de confianza en las certidumbres de la
cuantificación ; la renuncia a las deficiones clásicas de los objetos
históricos - en particular, en la tradición francesa, a partir de su
dimensión territorial -, o la crítica de las nociones («mentalidades»,
«cultura popular»), categorías analíticas (clases, clasificación
socioprofesional) o modelos de comprensión (marxista, estructuralista,
neo-maltusiano, etc.) que eran los de la historiografía de los años 60 y 70.
Esta crisis de la inteligibilidad histórica tuvo dos consecuencias.
En primer lugar, quitó a la historia su posición federativa en el campo de
las ciencias sociales. En segundo lugar, las dudas y los interrogantes
conducieron a la fragmentación de todas las tradiciones historiográficas y
a la multiplicación de los objetos de investigación, los métodos, las
«historias». En frente al retroceso de los modelos explicativos
tradicionales,las respuestas fueron diversas. Quisiera presentarlas y
discutirlas reflexionando sobre tres series de discursos: las palabras
mismas de los actores históricos, los productos de la creación estética o
intelectual, y la escritura de los historiadores.
A parir de este analísis querría plantear la pregunta siguiente: ¿
Bajo qué condiciones podemos tener por coherentes plausibles, explicativas
las relaciones instituidas entre la operación historiográfica que construye
su objeto y valida sus procedimientos, y, por otro lado, la realidad
referencial que ella pretende representar adecuadamente ? La respuesta no
es fácil en un tiempo en que las certidumbres de la objetividad crítica y
la epistemología de la coincidencia entre lo real y su conocimiento no
protegen ya a la historia de una inquietud en cuanto a su régimen de
verdad. Sabemos desde ahora que debemos empezar una nueva reflexión sobre
la naturaleza de las relaciones que los discursos historiográficos
mantienen con lo real, puesto que, como escribe de Certeau, «la
historiografía (es decir historia y escritura) lleva inscrita en su nombre
propio la paradoja - y casi el oxímoron - de la relación entre dos términos
antinómicos : lo real y el discurso». Es la razón por la cual debemos ahora
hacer hincapié en esta relación problemática, paradójica, que liga historia
y «grafía», conocimiento y ficción.»