II CONGRESO INTERNACIONAL "HISTORIA A DEBATE"
14 al 18 de julio de 1999
Santiago de Compostela
Mesa Redonda: INTERFASES EN LA HISTORIA
N - Mujeres y hombres ¿ una historia común?
Mgter. Edelmira MELLO
Universidad Nacional de Río Cuarto (Górdoba)
Repúbiica Argentina
Una Historia de hombres y una Historia de mujeres significa un paso atrás en la concepcion
de la ciencia en general y de la Historia en particular.
Sostengo esta idea porque a la luz de la sociología de la ciencia y de la epistemología
feminista adhiero -siguiendo a Sandra HARDING - a una nueva "unidad de la ciencia". Se trata de
un concepto de unidad que implica una inversión del continuo ontológico y metodológico
sostenido por la filosofia positivista, continuo en el que hay una ordenación jerárquica de las
ciencias y donde la física ocupa la cumbre, seguida hacia abajo por las demás ciencias fisicas,
luego por las ciencias sociales cuantitativas y "positivas" y, por último, las ciencias más "blandas"
y orientadas a lo cualitativo: la antropología, la sociología y la historia. Afirmo una "unidad de la
ciencia" en la que el concepto de ciencia y el ordenamiento dentro del continuo se estructure en
función de creencias morales y de políticas emancipadoras. Esto significa que la ciencia y su
práctica estarán movidas por intereses que apunten a la eliminación de ideas sexistas, racistas,
clasistas que actúan como bloqueadoras de la vida social y de la naturaleza; esta concepción habrá
de ocupar el lugar de una ciencia estructurada en función de preceptos lógico-matemáticos y de
intereses verificacionistas. De este modo, en el vértice superior del continuo se ubicarán los
estudios históricos, antropológicos y sociológicos por ser los más iluminadores en el sentido
expuesto y la física pasará a estar casi en el nivel inferior.
Otra razón de mi afirmación consiste en que la inversion referida se apoya en un concepto
de racionalidad diferente al sustentado por el pensamiento occidental durante los tres últimos siglos.
Se trata de una racionalidad instrumental que deja fuera la discusión sobre la racionalidad de los
fines u objetivos que las teorías pretenden lograr, lo que significa que toda cuestión atinente a
cuestiones sociológicas e históricas no es considerada por la actividad crítica. La racionalidad es
instrumental porque no somete a discusión los fines que busca sino solamente los medios que
utiliza; la crítica, en consecuencia, obliga a los fines a permanecer acríticamente más allá de su
alcance. Pero me parece que la verdad no es el único fin u objetivo de la actividad científica y,
además, válido ahistóricarnente. Entiendo, por tanto, que la racionalidad también comprende la
esfera práctica de la vida de modo que las decisiones o elecciones de los fines que se persigan
pueden y deben estar sometidos a la discusión crítica.
Por último apoyándome en la propuesta de E. Fox KELLER- constituye una premisa el
que es inaceptable la visión androcéntrica de la ciencia que sostiene la división entre trabajo
emocional y trabajo intelectual, y que la presenta como una reserva masculina. No propongo
suprimir la perspectiva masculina en favor de una perspectiva femenina, ni una
complementariedad o yuxtaposición entre ambas. Si propongo eliminar la fragmentariedad y tomar
a la ciencia como un proyecto humano. Para lograr esto se requiere una transformación de las
categorías de masculino y femenino., lo que significa que toda cuestión atinente a cuestiones
sociológicas e históricas no es considerada (así la crítica es una critica limitada que deja ...